Gente

Neighbors and friends
Vecinos y amigos
Autor: Carmen V醩quez
18 de Noviembre de 2016


Vivir en comunidad no es f醕il, menos hoy d韆 cuando la sociedad se congrega en peque駉s grupos de gustos, modas y costumbres que hay veces al vecino no le gustan ni cinco.


Vivir en comunidad no es fácil, menos hoy día cuando la sociedad se congrega en pequeños grupos de gustos, modas y costumbres que hay veces al vecino no le gustan ni cinco. En general, nuestros vecindarios son amigables por nuestro temperamento de saludar, sonreír, prestar un servicio.


Hay ciudades de ciertos países en donde no se sabe ni siquiera quién vive en la puerta siguiente. Tú en lo tuyo y yo en lo mío. Los anglosajones son fríos y nosotros como latinos la exageramos… vivimos pendiente del vecino.


Medellín cuenta con lugares muy amigables. En una cuadra muchas veces hay de todo, una tienda, un almacén, el taller de un artista, la farmacia, el restaurante, la sastrería, la heladería. Y cruzando la calle la iglesia. Todos estos lugares nos hacen la vida divertida. Para poder escribir esta introducción le di la vuelta a la “manzana”, una peculiar manzana en donde hay de todo y aquí me encontré que dos cubrimientos se daban como vecinos. Uno es el restaurante de “Ajiacos & Mondongos” y lo otro es el maravilloso taller del maestro de las esculturas Gustavo Vélez. 


María Antonia Ochoa heredó de su padre don Germán un tesoro gastronómico. En la estrecha calle 8 de El Poblado se ubica el restaurante “Ajiacos & Mondongos”, una tradición de cocina que sólo tiene en su carta tres  exquisitos platos, el ajiaco, los fríjoles y el mondongo. Tres platos que vienen con el sabor de mujeres cocineras que están trabajando desde que don Germán abrió en el año 1991, hace 25 años y en la misma callecita con vecinos bastante variados. María Antonia quiso celebrar estos 25 del alma con un sentimiento de muchos recuerdos que están escritos y dibujados en las paredes del restaurante, firmas y frases de famosos personajes que le dedicaban a su querido padre que hace un año falleció, el mejor de los testimonios de las delicias de esos tres platos de tradición, la cazuela de fríjoles y el mondongo muy nuestros y el ajiaco.


Nada más darle la vuelta a la esquina en la misma callecita 8 y la historia salta a la vista con una inmensa reja que le da la seguridad a un inmenso patio que arropa dos niveles en donde se asoma la torrecilla de la iglesia de San José de El Poblado y puertas a un lado y puertas a todos los lados con diferentes habitantes, pero uno muy importante es el inmenso taller del maestro Gustavo Vélez, en donde los inmensos bloques de mármol que aún conservan su virginidad sin que el cincel les dé forma, se asoman y nos hacen vivir un poco como en aquella Italia de recovecos y misterios, donde trabajan los artistas.


El maestro, quien ya tiene en el puño de su mano la fuerza de mostrar que él también expuso en Pietra Santa, nos invitó a su exposición en la Galería Duque-Arango. Maravillosa noche de amigos del arte, en donde el vino le dio calor a no sentir tan frías la suavidad de las obras que apuntan al cielo.


Y como amigos de todos, doña Mabel López, gerente de Teleantioquia, compartió con nosotros una mañana de anuncios, la nueva telenovela del canal. Teleantioquia piensa en grande.



NOTAS SUELTAS

l Maridaje es una maravilla, vale la pena irse de paseo todo el día a disfrutar de la cocina colombiana y peruana. Además de los buenos descuentos de la tienda de vinos del Éxito.


l Lástima, este año nadie se enteró qué pasó el 11 de noviembre en Cartagena. El cotorreo de las reinas hace falta.


l Qué feos modales los del niño James Rodríguez. Parece un niño haciendo berrinche y reclamos. Parece que no se preocupara sino de estar a la moda, de su corte de pelo.