Gastronomia

How yummy, a little soup!
Qué rico una sopita
24 de Septiembre de 2015


Caliente y reconfortante, la sopa es una de las tradiciones más arraigadas de nuestra cocina colombiana. Podemos decir que cada región tiene una sopa especial.



Mote de queso. 

Empa Rodríguez

Programa de Gastronomía


Camilo Restrepo Ayala


Docente Colegio Mayor de Antioquia


camilo.restrepo@colmayor.edu.co


Las sopas o caldos son uno de los platos más comunes y deliciosos de la cocina colombiana. Definida por la Real Academia Española de la Lengua como “Plato compuesto de rebanadas de pan, fécula, arroz, fideos u otras pastas, y el caldo de la olla u otro análogo en que se han cocido”, en nuestra cocina es mucho más que eso y se ha convertido en una tradición de hogar.


Técnicamente la sopa es una preparación culinaria líquida, donde el caldo es el protagonista y viene acompañado de vegetales y carnes. Dentro de esta categoría encajan varios tipos: están los consomés, que tienen pocos sólidos y el caldo es clarificado sin espesar; las cremas, en las que las verduras están trituradas o en puré y se utiliza algún ligante que la espese y las sopas propiamente dichas, que tienen los ingredientes picados y su caldo tiene color y textura. Son de una variedad infinita.


Símbolo de la comida de las mamás y abuelas, en nuestra gastronomía la sopa es un infaltable, no en vano siempre se ha hablado que nuestro almuerzo tiene dos componentes, la sopa y el seco. Generalmente es el primer plato que se consume y debe estar bien caliente. De verduras, vegetales, tubérculos, leguminosas, pasta o carnes o una combinación de todas las anteriores son una delicia hirviente que reconforta y da una sensación de bienestar. 


En las regiones de Colombia hay insignes representantes de esta preparación: cuchuco de maíz o de trigo y mazamorra chiquita en Boyacá, mote de queso en la Costa Caribe, sopa de carantanta en el Cauca, sopa de piangua en el Pacífico, sopa de arracacha y zanahoria en el Viejo Caldas y el mute santandereano. A esta categoría también pertenecen platos emblemáticos como el mondongo y el sancocho.


En Antioquia son varias las sopas que hoy hacen parte de la cocina tradicional. La sopa de guineo es una de estas, con guineo y papa, es espesa, de color blancuzco y sabor sin igual. La de patacón que se prepara con plátano verde envuelto en huevo. La de tortilla u oreja que tiene tortilla frita de huevo y harina. La sopa de arroz que se prepara con zanahoria, alverja, papa criolla y albóndigas y se sirve con tajadas de maduro.  La espectacular sopa de verduras, que tiene gran cantidad de ingredientes, dependiendo de la receta familiar: zanahoria, alverja, habichuela, coliflor, papa, papa criolla y pollo entre otros. Y además, no se pueden dejar de mencionar, el maravilloso consomé de pollo, el de menudencias y el caldo de pescado, al que se le atribuyen propiedades terapéuticas para los síntomas de la gripa y como principal calmante del guayabo. Pero es que sopas y caldos también hacen parte del recetario de salud. Para una fuerte gripa, el consomé de pollo.


Igual, estas sopas y caldos, son símbolo de madurez ya que por alguna razón, después de cierta edad,  empiezan a hacer mucha falta en la dieta a seguir.