Estilos de vida

Men now don’t hide their vanity
Hombres ya no ocultan su vanidad
2 de Octubre de 2016


Según una encuesta, tres de cada diez hombres se han realizado tratamientos estéticos al menos una vez en su vida, ya sea como medida correctiva, preventiva o simplemente porque quieren mejorar su presentación personal.



www.killeringa.org/

Inyección de toxina botulínica.

Estefanía Posso Soto


salud@elmundo.com


En el desarrollo de una encuesta mundial que se realizó a 4.979 personas, se evidenció que los hombres están accediendo cada vez más a procedimientos estéticos, específicamente a las toxinas botulínicas, como una solución estética a los efectos que trae el paso del tiempo. La encuesta fue realizada por el laboratorio alemán Merz Aesthetics en diez países a personas entre los 18 y los 64 años. El 26% de los hombres encuestados están dispuestos a realizarse alguno de estos procedimientos estéticos para mejorar la salud de la piel. Este porcentaje sorprendió a los investigadores. 


Según la doctora Carolina Sepúlveda, médica dermatóloga de la Clínica Medellín, el 35% de la totalidad de la población que se atiende en Antioquia son hombres que buscan este tipo de procedimientos por diversas razones, por salud o por vanidad. Las circunstancias han cambiado y ahora los hombres están haciendo uso de todas las herramientas que existen para mejorar su presentación personal, se sienten con la libertad y la comodidad para hacer actividades que hace algunos años no era posible, como ir de compras, hacer uso de cremas faciales y corporales, buscar que la ropa combine, comprar zapatos, ir al salón de belleza e incluso realizarse tratamientos antienvejecimiento. 


Corrección de una cicatriz facial con ácido hialurónico.


Los procedimientos más comunes en la ciudad son dos y van enfocados a mejorar el rostro de las personas. El primero es la toxina botulínica, que es una sustancia que se aplica en los músculos que se contraen con mayor fuerza en los gestos y el resultado obtenido es la reducción de arrugas, evitando que se noten mucho. El segundo tratamiento son los rellenos dérmicos, que son geles de ácido hialurónico que están diseñados para corregir la profundidad de los surcos que se van causando con el paso de la edad.  Entiéndase por surcos como los defectos faciales que se generan en la cara al perder tejido liposo.


Es importante tener en cuenta que el mal uso de estos procedimientos puede provocar efectos secundarios en la persona. En el primer caso se evidencian asimetrías faciales, para evitar esto se deben realizar estudios que permitan conocer la anatomía del rostro, con esto se evitará inyectar músculos que no lo necesiten. Sin embargo, estos efectos son transitorios y no tienen efectos colaterales, ya que una vez se acaba la toxina en el cuerpo, el rostro vuelve a su normalidad. 


Otra consecuencia negativa, en este caso de los rellenos dérmicos, son la exageración de las partes del rostros, como labios o pómulos. Esto sucede debido a que no se conoce a profundidad las características de la cara, pues existen partes que poseen una densidad más baja que otras y por ende la cantidad de ácido hialurónico debe ser menor o mayor en cada lugar. 


El efecto de estos tratamientos, más específicamente de la toxina botulínica, dura 4 meses, es decir, cada cuatrimestre puede inyectarse una dosis de la toxina, pero con el paso del tiempo el cuerpo va creando cierta resistencia que hace que ya no tenga los mismos efectos embellecedores en la cara. Desde hace más o menos diez años se ha estado desarrollando una nueva toxina que se conoce como toxina botulínica pura, que a diferencia de la anterior no es tan vulnerable a la resistencia que genera el cuerpo, además logra resultados más naturales, es una sustancia relajante muscular que actúa en las terminaciones nerviosas que tienen mayor contracción. Esta versión mejorada lleva en Colombia un año y medio. 




Presión o gusto

Una investigación publicada en la revista Psychology of Men and Masculinity en la que participaron 111.958 hombres y 4.398 gais entre los 15 y los 65 años, revela que los hombres cada día se vuelven más vanidosos y se encuentran más insatisfechos con su imagen corporal, el 39% de los participantes manifestó estar inconforme con su peso y el 30% se sometieron a dietas en el último año. Este fenómeno se añade a los medios de comunicación por la presión que sienten al ver los cuerpos de los famosos, evidencia de esto es que el 61% de los hombres dijo sentir intimidación al ver a personajes como Cristiano Ronaldo o David Beckham mostrar sus abdomen perfecto. Ahora se están viendo con más frecuencia gimnasios llenos de personas que buscan aumentar sus músculos, marcar su abdomen y reducir su peso, algunos con la idea de mejorar sus condiciones de vida adquiriendo hábitos saludables y otros en búsqueda de la imagen física perfecta.