Educación

Cement gets clean with sunlight
Cemento se limpia con la luz solar
Autor: José Fernando Merizalde Bedoya
27 de Junio de 2015


Un estudiante de la Facultad de Minas evaluó tres porcentajes de adición de nanopartículas de dióxido de titanio modificadas al cemento y tras exponerlo a la luz solar, notó que se autolimpiaba.


Foto: Esneyder Gutiérrez Cardona 

El cemento que se autolimpia es de color blanco.

@_merizalde


Juan David Cohen Rodríguez es un estudiante de la Maestría en Ingeniería de Materiales y Procesos que, junto con los docentes Jorge Iván Tobón y Germán Alberto Sierra, del Departamento de Materiales y Minerales de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Medellín, ha desarrollado un cemento capaz de limpiarse a sí mismo al entrar en contacto con la luz solar o artificial. 


Según el candidato a Magíster, las aplicaciones de este nuevo tipo de cemento inteligente serían diversas, desde carreteras hasta fachadas de edificios que, sin importar el hollín de los carros, los gases, hongos, bacterias o la actividad de los mismos seres humanos, todo el tiempo se conservarían limpias.


Antecedentes


La ingeniera física de la Facultad de Minas, Carolina Cárdenas Ramírez, afirmó que ya había trabajado con un cemento autolimpiante en su tesis de maestría, usando nanopartículas de dióxido de titanio; pero este cemento sólo consigue el efecto limpiador bajo la luz ultravioleta. 


“Al revisar la literatura es posible darse cuenta que la luz solar presenta un bajo porcentaje de radiación ultravioleta, siendo en su mayoría luz visible e infrarroja, por lo que se dejaría de aprovechar gran parte de esta”, afirmó Juan David.


“En Roma, construyeron la Iglesia de la Misericordia toda de blanco, hecha con este cemento y adicionando dióxido de titanio; entonces, por más suciedad que le caiga siempre va a estar blanca. Ese cemento actúa, solamente, con luz ultravioleta y, en tiempos de exposición muy largos, llega a ser eficiente pero como no aprovecha la luz visible, que es el mayor componente de la luz solar, no es tan efectiva, no tiene un rendimiento tan adecuado”, aseveró Cohen Rodríguez.


Lo que viene


El próximo paso para Juan David será evaluar el comportamiento del material en la intemperie, ya no en las condiciones del laboratorio sino donde actúe directamente la luz del sol.


En la fase final del proyecto, próxima a iniciarse, Juan David busca estudiar otra propiedad que es la limpieza de agentes contaminantes presentes en el aire: “Ya tendríamos edificios que no sólo tendrían propiedades mecánicas, como resistencias a la compresión, sino que estos como las plantas contribuirían a mejorar la calidad del aire por medio de la luz, en especial en las grandes ciudades donde hay mayor concentración de gases contaminantes”, indicó Cohen Rodríguez.


El equipo de trabajo de este proyecto tiene dos retos importantes, el costo-beneficio y lograr la patente del producto.


“Si al final del proceso, un bulto de este cemento llegara  a valer $300.000, sobre uno tradicional que cuesta $50.000, habría que mirar que la vida útil va a ser más duradera o te daría un mejoramiento en la calidad del aire, porque este cemento tiene poca cantidad de piedra caliza klinker, que es la que produce agentes contaminantes; o va a mantener tu fachada más limpia que las tradicionales; o le daría rebaja en impuestos a la empresa que lo utilice”, aseguró el estudiante de Materiales y Procesos.


Así mismo, según el estudiante, una vez comprobado el costo y el beneficio total del producto se gestionará rápidamente la patente, “antes de que se nos adelante alguien”, puntualizó Juan Cohen.


Este grupo de investigación espera que su producto logre también degradar contaminantes en el aire.