Economía

Change of banknotes in Venezuela unlikely to solve inflationary crisis
Cambio de billetes en Venezuela no resolvería crisis inflacionaria
Autor: Yonatan Rodríguez
16 de Diciembre de 2016


Con la ampliación de 10 días más para el depósito y canje del billete de 100 bolívares, el Banco Central de Venezuela (BCV) pretendería recaudar efectivo sacando esta denominación de circulación, según analistas.


Foto: EFE 

El Banco Central de Venezuela fijó ayer los límites 

de dinero con los que una persona puede cruzar la frontera

Mientras que en la mayoría de los países, un cambio de cono monetario requiere de meses de un periodo de convivencia entre ambas referencias a cambiar, el BCV decidió imponer en un principio 3 días, y posteriormente 10 jornadas más, para sacar de circulación la denominación de 100 bolívares. Una acción que se ha interpretado como una estrategia para evitar que los ciudadanos guarden este efectivo en sus casas. 


Así lo cree Henkel García, analista financiero y director de la consultora venezolana Econométrica, al señalar que el principal objetivo de este cambio es adaptar la familia monetaria actual, vigente desde 2007, con la nueva realidad económica del país, que incrementó los precios hasta en un 550%. “Las transacciones en efectivo se están dificultando porque antes se podía pagar un taxi con 3 billetes y ahora es necesario un fajo completo para pagar 3.000 bolívares de una carrera. Al final esto no es una medida que vaya a subir la inflación, sólo simplifica las transacciones diarias, pero no cambia en absoluto la pérdida del poder adquisitivo que vive el país, que tiene muchas otras causas ajenas a la familia de billetes que hoy se maneja”, explicó el analista, quien considerainverosímil pensar en un recaudo de esta magnitud de billetes en tan poco tiempo. 


Las explicaciones sobre la abrupta decisión van desde una migración de casi el 50% del efectivo de Venezuela a Colombia, según radicalistas progobierno, hasta una escasez de efectivo en el sistema financiero venezolano, como opina Henkel. “Yo no conozco las verdaderas razones por las que el Gobierno tomó esta medida, pero creería que es porque ya se veía venir la crisis de efectivo, ya que el BCV no podía imprimir ni siquiera al ritmo de la liquidez monetaria, y mucho menos al ritmo de la inflación”, insinuó García.


Las consecuencias 


Aunque se espera que la nueva familia de billetes de Venezuela sólo signifique más agilidad en las transacciones financieras al disminuir la cantidad de papel moneda, en la opinión de Humberto Franco, profesor de Eafit y experto en Política Monetaria, esto podría afectar directamente la inflación del vecino país, ya que se “tiende a agravar el problema porque estos billetes de más alta denominación pueden generar expectativas de más alto poder de compra de los ciudadanos. El ciudadano del común podría asumir este cambio como un incremento en sus ganancias y no como un ajuste a una realidad financiera, que es de lo que se trata finalmente. Eso incide mucho sobre la mente. Es lo que se denomina como inflación por expectativa, lo que aumenta efectivamente este indicador, y esto se vuelve un círculo vicioso difícil de romper”, señaló Franco, al comparar la diferencia de procesos de cambio de cono monetario entre Colombia y Venezuela, señalando que el local atiende a un rediseño y no a un incremento en las cifras. 


La situación en el vecino país se ha tornado tan compleja, que de continuar las políticas de recaudo, los analistas prevén un caos por escasez de efectivo, ya que el nivel de bancarización venezolano ronda el 60%, y el 40% de los trabajadores, que son informales, no confían ni tienen relaciones con el sistema financiero formal. 



Nueva familia monetaria

Aunque el Gobierno venezolano anunció ayer la entrada en vigencia oficial de la nueva familia de billetes, que mantendrían el mismo diseño y sólo cambiaría su denominación, aún no están en circulación los seis billetes y las tres monedas que integrarían el cono monetario vigente. La decisión de mantener intactos los diseños originales de las planchas ha sido criticada porque podría generar confusiones entre las antiguas existencias, que quedarían sin valor legal, y las nuevas denominaciones.