Columnistas

El poder de la palabra
Autor: Mariluz Uribe
13 de Diciembre de 2016


Hay unos ejemplos interesantes en la Biblia, sea ésta o no “La palabra de Dios” como se acostumbra decir. El hecho es que el llamado Antiguo Testamento realmente fue escrito hace unos 15 siglos, y es la historia poética del pueblo hebreo, veamos:

Hay unos ejemplos interesantes en la Biblia, sea ésta o no  “La palabra de Dios” como se acostumbra decir. El hecho es que el llamado Antiguo Testamento realmente fue escrito hace unos 15 siglos, y es la historia poética del pueblo hebreo, veamos:


-“Y dijo Dios: ¡Hágase la luz! Y la luz fue hecha.”


Todo se inició en una idea, con una palabra. Con las palabras construimos y destruimos. Es necesario y útil saber esto.


Tomándolo en cuenta  nosotros podemos corregir eso de “Nunca” y de “Siempre” y convertirlos en “Aquí y ahora”. ¡A esto lo llamaremos Gramática Trans-formacional!


La estructura superficial del lenguaje es “la estructura de la magia” Cf. libro La estructura de la magia de Richard Bandler y John Grinder, 1975. Trad. Olivos y. Viveros. Editorial: Cuatro VientosISBN: 956-242-018-3


Según lo que estos conocidos neurolingüistas enseñan, conviene utilizar los interrogantes: ¿Qué?, ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿dónde?, ¿cuál?, ¿quién?, ¿para qué?


Y evitar el “por qué”.. Evitar también el “nadie”,  el “todos”. Los “nunca”, “siempre” o “jamás”. Y evitar pluralizar, generalizando: “los”, “las”...


Si yo digo: Acaso, supongo… ¿Qué entiende el otro? ¿Que si o que no o que qué? ¡No entiende nada!


Van unos ejemplos de lo que llamamos programación neurolingüística:


Si digo: “Voy a intentar, bregar  que no me bajes el brazo”,  me lo bajarán, mi frase debe convertirse en: “Voy a tener el brazo fuerte”.


Cuando una persona da una idea, hay que preguntarse: ¿Cómo tuvo esa idea? Pues no hay efecto sin causa. 


Importante tener en cuenta que es inútil y perjudicial gritarles a los niños.  Hay que hablarles calmadamente y en forma positiva, lo que evitará crearles fobias: miedos desplazados. Y es mejor dejar de usar los diminutivos, estos se inventaron para manipular. ¡M´hijito! Digámosle su nombre.


Atención: Nuestro inconsciente lo sabe TODO, aunque nosotros en nuestro consciente ignoremos que lo sabe.


Si queremos conseguir algo conviene ubicarnos en una misma sintonía con la otra persona, con su manera de hablar, sus movimientos, su respiración; para sintonizar con otra persona debo igualarme a ella, no subirme.


Si hablo tal como habla la otra persona, mejora la comunicación por que ambos estaremos en un mismo nivel. Si las palabras, movimientos, respuestas están en sintonía con el otro se facilita la empatía. Atención a esto cuando se trata de educar los niños, o de irla bien con la pareja... de solucionar un conflicto.


Meterme en su tono: Puedo entrar tan rápido y tan alto como el otro e ir bajando para suavizarlo: Qué tal copiar su parpadeo, su voz, su ritmo, su tono, la forma como está sentado, sus gestos, cruzar es cruzarse. Si copio posición del cuerpo, pies y manos, creo empatía. Mirar si el otro copia mi movimiento, mi parpadeo…


El éxito se logra con una entrega personal absoluta. Con disciplina logro cosas, sin ella viene el arrepentimiento. Aves del mimo plumaje vuelan juntas, las de diferente plumaje es difícil. Cambiar las personas negativas de nuestro alrededor por personas positivas, será necesario hacer una limpieza de nuestras amistades.


Lo que vivamente imaginamos, ardientemente deseamos, sinceramente creamos, entusiastamente emprendemos, inevitablemente sucederá.


Lo que pasa es que hay que hacer las cosas, en lugar de sentarnos a esperar que sucedan.


Podemos comenzar así: Hasta el día de ayer.....tal cosa.... a partir del día de hoy.... tal otra. ¡Y arrancar!


Recordemos al Chapulín Colorado cuando decía: “¡Quien podrá detenerme!”


*Psicóloga PUJ Filóloga UdeA