Fútbol en el Mundo

Ramos silenced the Camp Nou
Ramos silenció al Camp Nou
Autor: Redacción EL MUNDO
4 de Diciembre de 2016


Con un gol en el minuto 89, Sergio Ramos empató un clásico intenso y dejó al Barcelona sin aliento. Tras mantener su invicto, Real Madrid continúa sólido en el liderato de la Liga a seis puntos del Barça.


Foto: EFE 

Sergio Ramos volvió a convertirse en el salvador del Madrid con un gol agónico que significa mantener la ventaja en la tabla de posiciones sobre el Barcelona.

 


Si no hubiera sido por el tremendo mosaico exaltando los colores y el orgullo catalán, cualquiera hubiera pensado que el clásico español de ayer se jugaba en el Santiago Bernabéu. Porque en el primer tiempo el Real Madrid se impuso en la cancha, mientras el Barcelona lució completamente desconocido, sin más rasgo de identificación que el azulgrana de su uniforme.


Real Madrid se asentó en el césped del Camp Nou y con mucho criterio le disputó el control del balón al equipo Culé, algo atípico y menos cuando son locales.


En el mediocampo Madrid fue exuberante; recuperó y distribuyó con lucidez, sobre todo Luka Modric.


El tridente ofensivo del Barcelona apenas tocó el esférico en la primera mitad y sin un hombre que hilvanara las acciones ofensivas, a Lionel Messi le  tocó alejarse absurdamente del área Merengue para tener contacto con el balón. Viendo semejante panorama, el estadio Culé se sumió en un profundo silencio y el árbitro decretó el descanso con la sensación de que el 0-0 era, incluso, un buen negocio para el Barcelona ante el buen desempeño Madridista.


Pero en el segundo tiempo el estadio en pleno se puso de pie para recibir a un símbolo. Alguien que representa toda la identidad del equipo Azulgrana, esa que se extravió en el primer tiempo; Andrés Iniesta entró y le cambió la cara definitivamente al juego, porque Barcelona volvió a tener el control del juego y recuperó su esencia. Iniesta reactivó con su fútbol y su presencia a todos los jugadores y el gol de Luis Suárez hizo justicia con un muy buen segundo tiempo del cuadro catalán.


Pero Madrid nunca renunció y esa actitud tuvo su recompensa en el minuto 89 cuando Sergio Ramos volvió a alzarse imponente como un ángel y como en tantas noches mágicas, le solucionó los problemas al Merengue.


Real Madrid alcanzó 33 partidos invicto y sigue en franca mejoría. “Estoy contento porque hemos creído hasta el final que se podía conseguir”, dijo Zinedine Zidane, quien se mostró feliz con el “corazón” que mostró su equipo en el clásico.