Política

Belén de Bajirá: Why so much interest from Chocó
Belén de Bajirá: ¿Por qué tanto interés del Chocó?
26 de Noviembre de 2016


La verdadera historia del trasfondo que existe en el muy sorprendente diferendo entre Antioquia y el Chocó.


Guillermo Mejía Mejía*


Entre las autoridades departamentales de Antioquia existe hoy una pregunta en torno al porqué del interés del Chocó, que no ha sido capaz de resolver sus propios problemas, de apoderarse de más tierra y concretamente de un pedazo de Urabá, que histórica y cartográficamente siempre ha pertenecido a Antioquia.


El autor de este análisis hace un recorrido por la historia que derivó en ese litigio, para explicar ese interrogante.


Un punto arcifinio es un límite natural entre territorios, como puede ser un río, una cadena de montañas, una depresión geográfica. De todos modos, un accidente de la naturaleza.


En el caso de los límites del departamento de Antioquia con otros, estos no se han definido claramente por puntos arcifinios en muy buena parte de las fronteras, lo que ha ocasionado que se presenten este tipo de conflictos limítrofes con sus vecinos. Además, cuando el punto arcifinio lo constituye una corriente de agua, se presta para que se presenten los fenómenos de accesión, avulsión o aluvión, figuras del derecho civil, que se aplican también en estos casos y que se refieren al cambio de curso de ríos, caños o quebradas por fenómenos meramente naturales o por intervención del hombre. Es la aplicación del principio del derecho romano superficie solo cedit.


El Gobierno de Antioquia fue creado mediante una cédula real de 1576, en el reinado de Felipe II y desde esa época hasta nuestros días, los límites del Departamento no han sido definidos mediante leyes específicas para el territorio antioqueño sino que se desprenden de la creación de los departamentos vecinos, más jóvenes que Antioquia.


En la obra de don Manuel Uribe Ángel, Geografía General y Compendio Histórico del Estado de Antioquia, publicada en el año de 1885, ya anotaba este médico y geógrafo:


“Desde el principio del descubrimiento de estas comarcas, se consideró la banda derecha del Atrato hasta la cordillera de Abibe y una parte del litoral Atlántico, como propiedad antioqueña; pero después esta sección ha corrido suerte muy varia”. 


Por la época de 1644, se le agregan a Antioquia los territorios de Urabá, Bredunco (nombre indígena del Cauca) y Nive, pero le segregan los territorios de Ayapel y Guamocó, una vereda grande actualmente en jurisdicción de Santa Rosa del Sur, departamento de Bolívar.


En el Gobierno del virrey José Manuel Solís Folch de Cardona, 1753-1761, también se le anexan a Antioquia, los actuales municipios de Remedios, Antioquia, Supía y el corregimiento de Santiago de Arma, perteneciente a Aguadas, departamento de Caldas.


En 1813 se crea el Estado Libre de Antioquia, también denominado Estado de Antioquia, República de Antioquia, Estado Libre y Soberano de Antioquia o Estado Libre e Independiente de Antioquia, república que existió durante tres años, hasta 1816, en el mismo territorio que ocupaba la provincia neogranadina del mismo nombre.


En el Gobierno interino de Rufino José Cuervo se le quitó a Antioquia un buen pedazo del territorio que se iniciaba en la ribera oriental del Atrato, pero cuando reasumió la presidencia Tomás Cipriano de Mosquera, en 1847, este derogó el decreto de Cuervo.


Por medio de la Ley 17 de 1905, Artículo tercero, en el Gobierno del general Rafael Reyes, se crearon varios departamentos en Colombia, entre otros el de Caldas, con parte de los territorios de los departamentos del Cauca y de Antioquia, pero a renglón seguido, en el Artículo cuarto, dice la citada ley:


“Artículo 4°: Quedará comprendida dentro del Departamento de Antioquia la parte de la Provincia de Atrato situada en la banda oriental de este río, bajo la delimitación siguiente: desde el nacimiento del río Arquía en la cordillera occidental que hoy sirve de límite entre los Departamentos del Cauca y Antioquia, hasta su desembocadura en el Atrato; y de este punto toda la ribera oriental del Atrato hasta una línea imaginaria que divide el golfo de Urabá por el centro del brazo occidental.”


Para que se entienda, por esta ley se le agregaba a Antioquia todo el territorio de Urabá.


En el transcurso de su historia como entidad territorial, Antioquia como se ha visto, ha sufrido más  desmembraciones que adiciones en su territorio.


Dentro de los límites trazados por la Ley 17 de 1905, se encontraba el municipio de Riosucio, actual Chocó, que pertenecía a Antioquia desde 1821 por decreto del libertador Simón Bolívar. Pero en 1908, por el Decreto 1181, del 30 de octubre de ese año, Artículo 12, “El Municipio de el Litoral y el de Riosucio, el cual se segrega del Departamento de Antioquia, harán parte del Departamento de Quibdó, y el último integrará la Provincia de gendarmería del mismo nombre”.


La documentación que se ha escrito sobre el diferendo limítrofe con el Chocó es copiosísima y obviamente lo que se pueda decir en un informe de prensa es sólo un resumen muy apretado.


Origen del problema


Hasta 1909 lo que es hoy el departamento del Chocó pertenecía al departamento del Cauca. En ese año, por medio de la Ley 65, se creó la intendencia del Chocó, administrada directamente por el Gobierno Nacional. Pero los límites de la nueva intendencia no quedaron claros en dicha ley y por lo tanto fue necesario nombrar una comisión que aclarara la frontera con Antioquia, especialmente la parte correspondiente al municipio de Riosucio. Dicho informe fue publicado en el Diario Oficial número 16207, del 1° de octubre de 1917, y en él se transcribe textualmente lo que al respecto afirmó el intendente nacional del Chocó de la época:


“Al fin se determinaron de una manera clara y precisa los límites de la Intendencia con el vecino departamento de Antioquia”.


La anterior afirmación prueba que desde hace 99 años ambas entidades territoriales habían aceptado que los límites fijados por la Comisión Demarcadora del Senado eran los definitivos.


Pero en el Decreto 1615, del 5 de julio de 1944, que palmariamente excede las facultades que le otorgaba la Ley 2ª de 1943, el Gobierno Nacional le segrega al territorio antioqueño una muy buena parte de lo que hoy es jurisdicción del municipio de Riosucio.


En el año de 1944 se expide el Acto legislativo 1 que en su Artículo primero dice:


“La ley puede erigir en Departamento la Intendencia del Chocó, aun cuando no tenga el número de habitantes requerido por el ordinal 2° del Acto Legislativo número 1° de 1936, sin afectar los territorios de los Departamentos de Antioquia, Caldas y Valle del Cauca”.


Efectivamente, en el año de 1947, mediante la Ley 13 de ese año, se crea el departamento del Chocó, pero en el informe que presentó la comisión designada por el Senado para definir los límites, el senador Lisandro E. Carvajal fue enfático en manifestar:


“Estos límites no son otra cosa que la traducción de las demarcaciones que aparecen en los mapas del Chocó (edición de 1942) y Antioquia (edición de 1941), mapas todos ellos elaborados por la Oficina de Longitudes y Fronteras (Ministerio de Relaciones Exteriores). Bajo nuestra responsabilidad, afirmamos que ninguno de los tres Departamentos limítrofes con el Chocó, sufren mengua en su territorio con los límites que se fijan en el proyecto”.


Los habitantes de Belén de Bajirá esperan que les definan pronto a qué departamento pertenecen. 


Un río que desaparece


En los límites fijados por la Ley 13 de 1947, se habla de varios ríos entre otros el Pavarandó, el Sucio, el Tumaradocito, el Tumaradó y el Atrato, como límites arcifinios. La interpretación que crea la dificultad cartográfica, aparece cuando en los mapas actuales, que son satelitales, y en las visitas que se han hecho a la zona, no aparece el Río Tumaradó que al parecer desapareció por la acción de colonos que construyeron canales de desecación. De otra parte, varios de esos ríos mencionados en la citada ley, tienen la conformación de trenzados o sea que discurren en distintos ramales, lo que hace más confusa la delimitación, contrario a los ríos que fluyen en meandros.


En el caso del río Tumaradó, mencionado en la Ley 13 de 1947, se trata de una corriente de agua que sirve de límite a partir del nacimiento del río Tumaradocito, en un cerro arriba, y la separación de este con otra corriente, a la que se le da el nombre de río Tumaradó en la cartografía de ese año. En la realidad de hoy, ese río ya no existe y es el factor que crea la confusión.


Las confusiones del Igac


El Instituto Geográfico Agustín Codazzi, Igac, no es claro en sus informes, pues a solicitud del Congreso ha elaborado dos: uno de mayo de 2003 en el cual concluye que el territorio de Belén de Bajirá pertenece al departamento de Antioquia y otro del año 2007 en el cual concluye lo contrario, o sea, que Bajirá pertenece al territorio del departamento del Chocó. En este año, el Igac, se ratifica en el informe del 2007.


 La cartografía a la que hace alusión la comisión demarcadora del Senado de 1947, que son mapas del Chocó de 1942 y de Antioquia de 1941, elaborados por el Ministerio de Relaciones Exteriores, no fueron tenidos en cuenta en los informes presentados por el Igac al Congreso y constituyen una evidente violación al debido proceso por indebida valoración de la prueba y al Artículo 6° de la Ley 1447 de 2011 que habla del límite tradicional que es aquel que reconoce la comunidad y las autoridades de los entes territoriales colindantes, cuando expresamente esos límites no se encuentran en textos normativos. 


En la misma norma se dice que durante la diligencia de deslinde se evaluará el comportamiento que históricamente hayan tenido los elementos de juicio y pruebas que se alleguen al expediente, tales como: tradición cartográfica, catastral, registral, descripciones contenidas en textos de geografía o estudios de reconocidos científicos de las geociencias, testimonios de miembros nativos de la comunidad, aspectos ambientales, notariales, prestación de servicios públicos, existencia de corregimientos, inspecciones de policía, juntas de acción comunal y otras formas institucionales de ejercicio de competencias, así como la participación en el registro censal y en el censo electoral.


Y eso es lo que no se ha hecho. Contra toda evidencia, se ha desconocido que la Asamblea de Antioquia, mediante la Ordenanza 47 de 1975 segregó el territorio de Bajirá del municipio de Turbo y lo anexionó al municipio de Mutatá y por Ordenanza 49 del mismo año, se creó la Inspección de Policía de Bajirá y que la Gobernación de Antioquia ha venido atendiendo todo lo relacionado con los servicios básicos fundamentales de esa población en materia de autoridad, salud, educación y servicios públicos.


En violación de claras normas constitucionales y legales, la Asamblea del Chocó creó, mediante la Ordenanza 11, del 19 de junio de 2000, el municipio de Belén de Bajirá, ordenanza que fue demandada por la Gobernación de Antioquia en acción de nulidad, la que fue finalmente decretada por el Consejo de Estado en fallo del 22 de noviembre de 2007.


Lo grave del asunto


Estriba en que si el Congreso no define el diferendo limítrofe entre los departamentos de Chocó y Antioquia, dentro del año siguiente a la radicación del informe del Igac, rigen los límites establecidos en este y automáticamente los corregimientos de Belén de Bajirá, municipio de Mutatá y los corregimientos de Nuevo Oriente, Macondo y Blanquizet de Turbo, pertenecerán provisionalmente al departamento del Chocó mientras la corporación entre nuevamente a estudiar la situación. Ese año vence el 17 de febrero de 2017, pero el Congreso sólo sesiona hasta el 20 de diciembre de 2016, tiempo ya exiguo para decidir sobre un asunto tan complicado.


¿Por qué tanto interés del Chocó?


Cualquiera se preguntaría si esta anexión territorial de corregimientos actualmente pertenecientes a Antioquia, aliviará en algo el problema de conexión vial del Chocó con Antioquia o Risaralda o el problema del acueducto de Quibdó, o los problemas de financiación del Hospital San Francisco. Son corregimientos de Antioquia que en mala hora entrarían a engrosar el territorio de un departamento con una clase política indolente y cuyas necesidades no está en capacidad de solucionar nuestro incómodo vecino.


Hace pocos meses las mismas autoridades departamentales del Chocó, propiciaron un paro cívico para presionar al Gobierno Nacional a solucionar los problemas endémicos que sufre ese departamento. Ahora, inexplicablemente, el mismo departamento quiere agregar nuevas obligaciones, que no está en capacidad de resolver, trasladando comunidades que se sienten mejor aquí y que no quieren, por ningún motivo, que manu militari, los trasladen a un departamento más pobre que Antioquia.


La respuesta, con un poco de malicia, es que algunos interesados en esas tierras del Urabá antioqueño, que no propiamente deben ser desposeídos, sino personas con capacidad de inversión, legal o ilegalmente conseguidos sus recursos, están interesados en obtener licencias de algo.


*Analista político, jurídico, electoral y religioso.