Columnistas

Problemas actuales de la circulación urbana
Autor: José Maria Bravo
26 de Noviembre de 2016


Cada día la circulación urbana adquiere mayor importancia como elemento de estudio y análisis muy cuidadoso.

Cada día la circulación urbana adquiere mayor importancia como elemento de estudio y análisis muy cuidadoso. Se está presentando un crecimiento permanente de los volúmenes de tránsito y del número de viajes por vehículo. Todo esto está incentivado por el crecimiento de la industrialización, del comercio, de las ofertas educativas y de la salud.


Hay tendencias muy marcadas a salir de las grandes áreas urbanas, por el desarrollo paralelo de las poblaciones satélites y vecinas, especialmente en áreas metropolitanas.


Se está dando el proceso del crecimiento vertical de las ciudades, de la densificación programada, dentro de los planes de desarrollo urbano. Ya es un hecho, la presencia de grandes edificios en altura, que se construyen muchas veces sin reglamentaciones claras dentro de la idea liberal de dejar hacer.


Muchos de ellos ubicados en los centros de las ciudades, que aumentan los flujos vehiculares y peatonales en estas zonas, debidos a estos nuevos generadores de volúmenes de tránsito, que finalmente se traducen en conflictos producidos por las congestiones del tránsito. Se hace necesario el apoyo adecuado del transporte público masivo de pasajeros, de los carriles sólo bus, de los parqueaderos en altura, y estacionamientos vehiculares.


Hay que reconocer que vivimos en la era del automóvil, y que, consecuentemente, el diseño de las vías urbanas vehiculares debe hacerse buscando armonizar el vehículo y su alta velocidad, con el ser humano que circula a pie a distancias cortas. Además, enfrentar lo que se conoce como el conflicto peatón-vehículo, de gran trascendencia en la época moderna por sus implicaciones.


El hombre sigue y seguirá caminando, y por lo tanto, humanizar el tránsito es un dilema al que estamos enfrentados; de allí la importancia que adquirió el peatón en la planeación física urbana, especialmente en los tiempos presentes.


“La ciudad es una herramienta de trabajo” dice Le Corbousier y su eficiencia depende de la facilidad de movimientos que proporciona. La circulación constituye el nervio de la vida contemporánea, en que los desplazamientos se miden ya no tanto por las distancias, sino por los tiempos de recorrido. Se necesita optimizarlos para descongestionar la circulación, en función de la calidad de vida urbana.


La nueva circunstancia de medir las distancias en función del tiempo de recorrido empleado por el usuario del transporte, ha dado origen a la aplicación de las curvas isócronas, que nos señalan las distancias que se pueden recorrer en un tiempo determinado, con relación a un punto de la ciudad, lo que ha hecho posible la planeación de nuevos usos de la tierra en función de estas distancias y de las facilidades de acceso que tengan.


Vienen nuevos conceptos viales y aparecen las diferentes formas de circulación, los rangos y clasificaciones de las vías, que van desde grandes avenidas para altas velocidades, elevadas o con intercambios en los cruces principales, con separados que encausan los sentidos del tránsito; las avenidas arborizadas y profusamente iluminadas durante las noches, las vías escénicas de recreación y turismo, las vías peatonales, los pequeños caminos de penetración, las vías vecinales.


Los andenes se deben diseñar en función del ancho necesario para una circulación adecuada de los peatones; tienen una función muy importante para la movilidad masiva de las personas. La invasión de los andenes por ventas, tienen que estudiarse muy cuidadosamente.


Los pasos a desnivel, solucionan problemas en cruces con grandes dificultades de movilidad; los semáforos peatonales son grandes auxiliares para el conflicto peatón-vehículo. 


El pasado nos interroga sobre, ¿Cuál es la importancia de entender y analizar los cambios del desarrollo urbano, el papel que los sistemas de transporte juegan en este proceso, y las acciones que se deben tomar?