Columnistas

Ética y pertinencia en investigación
10 de Noviembre de 2016


El desarrollo del conocimiento implica un poder en las sociedades contemporáneas, por ello la Red Mundial de Academias de las Ciencias y el Consejo Interacadémico de la Unesco coinciden en recordar que es necesario enfrentar casos de datos falsos,

Eufrasio Guzmán Mesa 


tirtamo@hotmail.com


El desarrollo del conocimiento implica un poder en las sociedades contemporáneas, por ello la Red Mundial de Academias de las Ciencias y el Consejo Interacadémico de la Unesco coinciden en recordar que es necesario enfrentar casos de datos falsos, el grave el desconocimiento de protocolos básicos y el recurso al plagio de conocimientos sin citar fuentes. Es necesaria la calidad, responsabilidad y pertinencia en la investigación; está en juego su respetabilidad y la de los investigadores, la confianza de la sociedad en la ciencia no puede ser defraudada. 


El progreso ha tenido su punto de apoyo en el desarrollo del conocimiento; por ello es necesario respetar los protocolos cuando se utilizan animales, seres humanos y comunidades; hay que presentar las evidencias con pulcritud para no alejarse de los valores que hacen respetable la ciencia como la calidad y la pertinencia. 


Ante la importancia creciente de la investigación hay que ser cuidadosos con los procesos de verificación y realizar las citaciones con exactitud. En algunos casos se ha caído en el desconocimiento de las investigaciones precedentes para minimizar la deuda que toda investigación tiene. Es una cuestión de valores humanos, que se minimizan para exagerar el valor de un individuo, cuando se hace necesario ser honestos, objetivos y construir confianza con respeto y humildad, tan escasa en las sociedades del conocimiento ya reconocidas por su poder para obtener recursos y prestigio.


La pertinencia, como el compromiso con la calidad, la oportunidad o conveniencia se puede evaluar, hay que intentarlo cuando estamos en un país que maneja recursos limitados. Es comprensible que toda asignación de recursos deje insatisfechos a algunos investigadores. La Unesco propone que la actividad investigativa se empeñe en el bienestar de los individuos y de la sociedad y por ello debe ser pertinente, estar en interrelación con el mundo del trabajo, la cultura, la vida, los otros, el pasado y una visión de futuro. Una pregunta por la pertinencia empieza por plantearse: ¿Se ha hecho ya? ¿Seremos capaces de realizarlo?


Todo ser humano es libre de dedicarse a satisfacer su curiosidad, ese es un motor incuestionable del conocimiento humano, pero nadie está exento de rendir cuentas por la importancia de sus trabajos. Lo que está en juego no sólo es el deseo de conocer, es decisiva la relación con el mundo y es crucial una visión integral del ser humano y de las instituciones, de la sociedad, la cultura y la historia. Un investigador puede incluso dedicar su vida al estudio de un problema confuso o mal planteado; puede llegar a recibir reconocimientos y ver sus trabajos editados por insaciables editores dispuestos a justificar su papel, dando a la imprenta tonterías inteligentes que simulen conocimientos nuevos y valiosos, en vez de exhibir capacidad de esclarecimiento de asuntos importantes para la sociedad, la convivencia o el desarrollo de conocimientos urgentes. 


El autismo intelectual tiene múltiples formas. Escribir e investigar sobre asuntos especializados no capacita para hacerlo sobre el mundo de la vida, y la importancia del buen juicio no es camino al que se llegue sencillamente por títulos o reconocimientos por comunidades de investigadores a las que se pertenezca. Es parcial la idea de ser buen investigador por el número de citaciones y es poco deseable la tendencia a juzgar a una persona por sus referencias. Lo que denominamos formación integral y vida plena es algo que no sólo compete a la actividad educativa sino al mundo excelso de los buenos investigadores.