Columnistas

La historia secreta del proceso de paz (I)
Autor: Delf韓 Acevedo Restrepo
8 de Noviembre de 2016


Marisol G髆ez Giraldo es una destacada comunicadra social, oriunda del Municipio de El Santuario (Antioquia) , egresada de la Pontificia Bolivariana, con una maestr韆 en Ciencias Pol韙icas de la Universidad de los Andes.

Marisol Gómez Giraldo es una destacada comunicadra social, oriunda del Municipio de El Santuario (Antioquia) , egresada de la Pontificia Bolivariana, con una maestría en Ciencias Políticas de la Universidad de los Andes. Ha obtenido los premios de periodismo Simón Bolívar y C P B . Autora de varios libros sobre los temas de su especialidad, entre los cuales se encuentra su último texto La historia secreta del proceso de paz, que se viene distribuyendo exitosamente en las distintas librerías del país.


En las páginas de este libro se recogen las perspectivas de una periodista que le ha seguido la pista al proceso desde un comienzo. Es el relato de una reportera sobre el acontecimiento más importante para Colombia en el último siglo. El fin de 52 años de guerra con las Farc comenzó a incubarse en la Hacienda de San Pedro Alejandrino en el encuentro de los presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos y de Venezuela, Hugo Chavez Frías.


Asi, el 10 de agosto de 2010 quedaron echadas las primeras cartas del proceso de paz. El 29 de agosto, tres semanas después del encuentro con Chavez, Santos llamó a Henry Acosta, un economista de la Universidad Nacional, amigo entrañable del jefe guerrillero Pablo Catatumbo y facilitador de los contactos con la guerrilla. “Yo llamé a Henry Acosta - relata Santos- y le dije: cuénteme como es la cosa (de sus contactos con las Farc)”. Y todos los los que estaban conmigo abrieron los ojos.


El Presidente recibió a  Acosta en la Casa de Nariño ocho días después, el seis de septiembre. Le dijo que tenía que ser muy discreto y mandó un mensaje “para ver si había algún interés por allá, pero con unas reglas”. Henry Acosta redactó entonces una carta para las Farc, de parte del presidente, en la que Santos comunicaba a esa guerrilla que sus delegados personales en unos eventuales diálogos serían su hermano Enrique y Frank Pearl.


El 15 de septiembre Henry Acosta ya había puesto el documento en manos de las Farc. En esa coyuntura tuvo una constante comunicación con el exministro de defensa Gustavo Bell, Embajador de Colombia en Cuba durante la negociación de paz con las Farc y con el comandante de las Fuerzas Militares, el General Fernando Tapias y el del Ejército, el general Jorge Mora. La decisión de Santos de buscar la paz con el apoyo de Chavez lo distanciaría de su antecesor, el presidente Alvaro Uribe.


El 23 de junio de 2016, cuando el presidente Santos y las Farc firmaron el acuerdo definitivo del cese al fuego, Timochenko, el jefe máximo del grupo subersivo recordó. refiriéndose a Chavez, que “sin su gestión no estaríamos presenciando este histórico acto”.


Santos siempre ha reconocido la importancia del fallecido presidente Chávez en la negociación con las Farc para poner fin al conflicto colombiano y los diálogos exploratorios entre el Gobierno y las Farc en los que se elaboró la agenda de seis puntos que se negociarían después del término de seis meses, el 26 de agosto de 2012. 


En marzo de 2016, cuatro años después de que el Gobierno y las Farc se sentaron por primera vez en la Habana, persistían las dudas de Timochenco sobre el compromiso del Gobierno de terminar el conflicto. Viene la II parte en próxima columna.