Columnistas

M醩 violencia contra las mujeres
Autor: Henry Horacio Chaves P.
21 de Octubre de 2016


Como en Colombia, esta semana varias ciudades argentinas se convirtieron en escenario de marchas de protesta contra la violencia.

Como en Colombia, esta semana varias ciudades argentinas se convirtieron en escenario de marchas de protesta contra la violencia. Allá, específicamente contra la violencia de género bajo el grito de “Ni una menos”, tras la indignación que provocó el asesinato cruento de una adolecente, Lucía Pérez, en el balneario de Mar del Plata. La joven de 16 años fue violada, asesinada y empalada, como en las peores épocas de la Europa del siglo XV. Violencia extrema que movió a cientos de personas vestidas de negro, en señal de duelo, para reclamar el respeto que obliga la civilización.


La escena recuerda al príncipe de Valaquia, Vlad V, quien era apodado “el Empalador” porque desarrolló un “innovador” método de tortura y ejecución: empalar lentamente a los turcos que invadieron su país y beber su sangre con la comida. La historia le achaca unos cien mil muertos, no sólo de los invasores; sus víctimas también estaban entre sus súbditos y aún entre sus amigos, cuando lo acosaba la paranoia. Vlad Tepes, inspiró la leyenda del Conde Drácula, conquistó y perdió tres veces el reino de Valaquia, donde hoy es Rumania, que fue fundado por Rodolfo el Negro quien provenía de Transilvania. Además era hijo de Dracul, que significa “Diablo”, de donde se derivó su apodo de Drácula. Tras su muerte en 1476, en un combate cerca de Bucarest, enviaron su cabeza a Constantinopla; allí la clavaron en una estaca elevada para recordarle al pueblo “El gran Empalador que había sido”. Su historia de horror y sangre hace parte de la selección que publicó en 2003 Miranda Twiss, con el nombre de “Los más malos de la historia”. 


Lucía, era estudiante de quinto bachillerato y hacía parte de una familia humilde. Pero aunque más cruel que las demás, su muerte no puede considerarse aislada: este mes en Argentina ha sido asesinada una mujer por día. En el año suman 26. Muchísimo menos que las estadísticas anuales de Antioquia en donde se cuenta por cientos el número de mujeres asesinadas y ni siquiera hay plena certeza de cuándo se trata de un feminicidio, es decir cuando la muerte tiene que ver con su condición de género.


Pero si hablamos de unas 240 muertes, de lejos son más los casos de maltrato, físico o sicológico, dando por descontado que el registro solo es posible a partir de la denuncia y eso es lo menos frecuente. Se ha avanzado mucho, es cierto, pero aún hay quienes creen que la violencia doméstica es un asunto privado. Lo hemos dicho en este espacio y lo reiteramos: la violencia es violencia y nada tiene que ver con la privacidad. Los datos de Medicina Legal dicen que este año la violencia intrafamiliar en el país ha aumentado un 16% y Antioquia está, como siempre, en los primeros lugares. Las víctimas más frecuentes son las mujeres y los niños. Una realidad que nos tiene que avergonzar y que tendría que ser noticia, no solo si el desafortunado protagonista es un jugador de fútbol, de quien evidentemente la sociedad reclama un mejor ejemplo para los jóvenes.


Ni los asesinatos ni los golpes pueden pasar desapercibidos, además porque sus víctimas están en todas las clases sociales y en todos los oficios, igual que los agresores. Como tantos otros males, suele ocurrir que uno piensa que son cosas que solo les pasan a otros, a los vecinos o a los de un entorno lejano, hasta que nos da en la nariz, a veces literalmente. Y como en esos otros casos, conviene pensarlo antes de que ocurra, tener un plan de cómo actuar y una hoja de ruta para denunciar y prevenir que vuelva a pasar. Porque las cifras oficiales también muestran un alto grado de reincidencia. 


Sí, doloroso episodio el de Lucía, que nos obliga a pensar en los más crueles de la historia; pero lo más triste es la cantidad de Lucías que habitan entre nosotros, invisibles, escondidas bajo el manto de una supuesta violencia privada, mientras en las calles y en los escenarios públicos el país marcha y reclama que se consolide la paz...