Columnistas

Plebiscito: ¿Nobel sepulta cinismo, infamia y desvergüenza?
Autor: Alejandro Garcia Gomez
16 de Octubre de 2016


Miércoles 5.X.16.- Fragmentos de entrevista: diario La República (05.X.16) a Juan Carlos Vélez Uribe.

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Miércoles 5.X.16.- Fragmentos de entrevista: diario La República (05.X.16) a Juan Carlos Vélez Uribe, gerente nacional del NO uribista en el plebiscito: “Unos estrategas de Panamá y Brasil nos dijeron que la estrategia  era dejar de explicar los acuerdos [de La Habana] para centrar el mensaje en la indignación” (...) “[La República] ¿Por qué tergiversaron mensajes para hacer campaña? [JCVU] Fue lo mismo que hicieron los del Sí”: Éstas –por espacio-, son sólo algunas de las respuestas de Vélez Uribe, exsenador y ex candidato a la Alcaldía de Medellín por el partido de Álvaro Uribe (Centro Democrático). Prosigue y, en la misma entrevista, entra a explicar plenamente por qué la propaganda se centró “en la indignación”: “[JCVU] Estábamos buscando que la gente saliera a votar verraca [colombianismo por sumamente indignada, furiosa]”.  Ese mismo miércoles empieza a incubarse otro escándalo, uno de indignación ante este cinismo, infamia y desvergüenza. 


Jueves 6.X.16 [horas tempranas de la mañana].- JCVU asegura a Blu Radio que no dijo lo que dijo, porque así no lo dijo (la clásica “sacada de contexto”). El escándalo aumenta y el director de La República, Fernando Quijano, ratifica a Blu Radio la entrevista y que ésta dura una hora y media, más o menos. El oleaje de la indignación aumenta en radio, TV, en prensa.com y en redes sociales. 


Jueves 06.X.16 [medio día y media tarde].- JC Vélez Uribe recibe el regaño de su Jefe, @AlvaroUribeVel: “Hacen daño los compañeros que no cuidan las comunicaciones”. Pero la reprimenda no es por la bajeza de las tácticas utilizadas (¿las conocía?, ¿las aceptaba?, ¿las aplaudía?), sino por la cándida estupidez (¿o cándido cinismo?) de compartirlas. Esa misma tarde, JCVU presenta renuncia al partido político de propiedad de Álvaro Uribe, el Centro Democrático. 


Jueves 6.X.16 [horas de la tarde y noche]. El partido de fútbol de las selecciones de Paraguay-Colombia adormece las ciudades y los campos. El 0-1 nocturno desata los gritos, los abrazos alcohólicos y los botellazos sobre el pavimento en sinfonía con las repeticiones de los goles en la radio y la TV, y sepultan todo por esa noche. 


Viernes 7.X.16 [al despertar]. Las emisoras de radio despliegan la noticia: el presidente colombiano Juan Manuel Santos acaba de ganar el Premio Nobel de la Paz 2016. Del 0-1 victorioso en el “minuto extratiempo” de la Selección Colombia en Asunción (Paraguay) sólo queda uno que otro destello. Generalmente los triunfos y las derrotas duran mínimo una semana, si el rival no es muy encopetado. Ahora todo es el Nobel.


También del cinismo y la desvergüenza nadie vuelve a hablar, si no es por una que otra mención de algunos que plantean demandar ante los poderes judiciales la infamia. Cuando escribo este artículo, diez días después del plebiscito, ni Uribe ni su partido han entregado por escrito, sus inconformidades con el acuerdo por el cual votaron NO y triunfaron.


Cualesquiera de estas noches, alguien se refugia en las escenas de esa madrugada de Cien años de soledad, cuando el coronel Aureliano habría de fusilar a su compadre Gerineldo Márquez. Entonces dirigiéndose a éste le dijo: “terminó la farsa, compadre” (…) “Vámonos de aquí”.


“-No, Aureliano –replicó [Márquez]- vale más estar muerto que verte convertido en un chafarote.


-“-No me verás –dijo en coronel Aureliano Buendía-. Ponte los zapatos y ayúdame a terminar con esta guerra de mierda.


“Al decirlo, no imaginaba que era más fácil empezar una guerra que terminarla”. (Ed. La oveja negra, pg. 168). 


Ahora que los votantes del NO conocen la verdad del cinismo, la infamia y la desvergüenza, ¿qué pensarán? ¿Habrá alguno(s) que se sienta(n) defraudado(s)? 


*Escritor colombiano.




Comentarios
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Carlos
2016/10/16 11:14:11 am
No mi querido amigo. No me siento defraudado. Yo voté a conciencia no por escuchar propagandas del No ni del Sí. El solo ver cosas como impunidad, justicia trancisional aplicada por extrangeros y muchos otros puntos me hacen preguntar cómo pudo haber tanto bruto votando por el Sí.