Columnistas

¿Nobel?
Autor: Hernán Cárdenas Lince
15 de Octubre de 2016


Alfred Nobel fue el inventor de la dinamita y en su testamento determinó que se entregaran premios con su nombre.

Alfred Nobel fue el inventor de la dinamita y en su testamento determinó que se entregaran premios con su nombre. En 1901 se cumplió su determinación y desde ese año cientos de personas han recibido este importante premio, concretamente en premios de física, química, literatura, paz y ciencias económicas.


Precisamente el premio de la “paz” que acaba de ser galardonado al presidente Santos también lo han recibido ilustres personajes como Roosevelt en Estados Unidos, Chamberlain en la Gran Bretaña, Martin Luther King y Henry Kissinger.


Pero el premio más destacado que tenemos que reseñar es el de literatura de 1982 al colombiano Gabriel García Márquez.


Cuando Alfred Nobel descubrió la “dinamita” vio que ese artículo tenía connotaciones negativas si era usado en forma trágica y negativa, al mismo tiempo que desarrolló enormemente y en forma positiva la minería. Alfred Nobel quiso dejar enorme cantidad de dinero para los premios que le aportaran progreso a toda la humanidad con factores positivos y con fama mundial como fue el caso de Gabriel García Márquez, quien recibió el premio de literatura en 1982, lo que hizo que se multiplicaran inmensamente las ediciones de sus libros en el mundo entero.


La ceremonia de la entrega de los premios es en Estocolmo el 10 de diciembre de cada año y tan fecha se escogió pues se conmemora la muerte de Alfred Nobel. Tampoco debemos olvidar a distinguidos personajes que han recibido este honroso premio como: Adolfo Pérez Esquivel, Miguel Ángel Asturias, Gabriela Mistral, Oscar Arias, Octavio Paz y Pablo Neruda.


El caso colombiano con el premio para el presidente Santos es importantísimo pues cae en el momento cuando el presidente se sentía aislado y confuso, y nuestro país sufría por la fuerza de guerrilleros y políticos oportunistas que querían sacar ventajas del voto negativo, que ganó por un pequeño margen. Pero hoy nuestro país, por el Premio Nobel, recupera esperanzas.


La vida para los seres humanos es algo impredecible y el anuncio del premio Nobel para Juan Manuel Santos hizo renacer esperanzas en la paz, la que se había ocultado después del sufragio del “No” que fue ganado por pocos votos al mismo tiempo que las propuestas del paz del “Sí” tenían falencias peligrosas, pero todo parece girar a un futuro bueno y conveniente para todos los colombianos, y también nos hace recordar que en la vida de los seres humanos algunas casualidades inesperadas hacen cambiar el futuro para millones de personas.