Economía

Domestic workers expectant about wage premium law
Empleados domésticos, a la expectativa por ley de primas
11 de Octubre de 2016


Con la aprobación de la ley de primas para empleados domésticos, las agremiaciones de trabajadores dicen tener dudas sobre su alcance. El desconocimiento de la norma y la tramitología son algunas de las problemáticas.


Foto: Cortesía 

A marzo de 2016, el número de trabajadores domésticos afiliados a las Cajas de Compensación Familiar subió a más de 104.000.

Yonatan Rodríguez


economia@elmundo.com


Pese a que los efectos de la Ley 1788 de 2016, que consagra la obligatoriedad de primas para los trabajadores domésticos, se verán entre el 1 y el 20 de diciembre, aún surgen algunos interrogantes sobre a quiénes beneficia y cómo se vigilará su efectivo cumplimiento.


Aunque las agremiaciones han manifestado su entusiasmo por la legislación, tanto el desconocimiento de la norma como la tramitología que implica, se han convertido en un factor de preocupación para sus beneficiarios y hasta para los mismos empleadores, así lo expresó Andrea Londoño, coordinadora del programa Hablemos de empleadas domésticas, adscrito a la fundación Bien Humano. “Estamos expectantes a la cercanía del mes de diciembre, que será la primera vez que las trabajadoras domésticas reciban este beneficio salarial por ley, que también incluye a los choferes familiares, los jardineros y los mayordomos. Queremos facilitarles a los empleadores el cumplimiento de sus deberes, porque las diligencias son muy complejas”. 


Londoño explicó también que debido a esta complejidad en los trámites, muchos empleadores han preferido evitar la regulación y bonificar económicamente a sus trabajadores, para que sean ellos mismos quienes se encarguen del trámite. Un dinero que en la mayoría de los casos termina usado en gastos personales debido a la precariedad económica de las empleadas o a la misma dificultad para gestionar la documentación. 


A su modo de ver, Claribeth Palacios, vocera del sindicato Unión de Trabajadoras del Servicio Doméstico (Utrasd), una agremiación que convoca a cerca de 150 mujeres, asegura que el desconocimiento de la norma no puede ser una excusa para incumplirla: “Estamos felices con el apoyo que ha mostrado el Congreso y el Gobierno, pero ahora es que comienza la tarea más dura, porque en nuestro país se hacen muchas leyes pero se cumplen pocas. Tenemos que hacerle entender a la gente que se trata más que de igualdad laboral, de un asunto de derechos humanos”, aclara la vocera, quien dice tener buena fe en los empleadores y en el cumplimiento oportuno de los pagos. 


Palacios explica que aunque esperan la mejor disposición respecto a la aplicación de esta nueva normativa, las denuncias, que se pueden realizar ante los centros de atención laboral y el Ministerio de la Protección Social, deben ser rigurosas y oportunas en la gestión de las conciliaciones. 


Ante las consultas sobre los posibles incumplimientos de la ley, la ministra del Trabajo, Clara López, comentó: “En la mitad de los casos el contrato de los empleados es verbal, pero por eso no deja de ser un contrato. Precisamente la igualdad de derechos laborales implica la igualdad de acceso a la justicia administrativa. Entonces, desde luego, habrá multas por incumplimiento”, sentenció la jefa de la cartera laboral sobre la ley que cobija a 730.000  trabajadores domésticos.



Sobre el sindicato

La Unión de Trabajadoras del Servicio Doméstico (Utrasd),  nació el 1 de marzo de 2013 por iniciativa de 28 mujeres de raza negra, provenientes en su mayoría del flujo migratorio del departamento del Chocó. Aunque el componente afro es uno de los pilares de la organización, el colectivo promulga la inclusión y entre sus cerca de 150 miembros cuentan con trabajadoras de origen indígena y mestizo. El sindicato responde a los esfuerzos mundiales por reivindicar los derechos de las trabajadoras domésticas en el país, enmarcado en el convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo, suscrito por Colombia en 2012, y que  trata de regular los derechos de las trabajadoras domésticas, quienes padecen múltiple discriminación en razón de su condición de mujeres, de negras y de pobres. Ya que alrededor del 91% de las internas del país trabajan entre 10 y 18 horas diarias, y sólo el 9% labora las 10 horas de ley.