Economía

New law for liquors reorganizes tax burdens
Nueva ley de licores reorganiza cargas fiscales
Autor: Monica Andrea Saavedra Crespo
6 de Octubre de 2016


En la aprobación se estableció que los licores destilados tendrán que pagar un impuesto de $220 por cada grado de alcohol, además de un ad valorem (según el valor) del 25%.


Foto: Archivo El Mundo 

Todos los licores tendrán que pagar un IVA del 5%

Con la aprobación del proyecto de ley de licores que se llevó a cabo el pasado martes en el cuarto debate en la Plenaria del Senado de la República con 51 votos a favor y uno en contra, se organizó el sistema fiscal para las bebidas alcohólicas, nivelando las cargas entre los licores importados y nacionales.


Así lo afirmó Amylkar Acosta Medina, director ejecutivo de la Federación Nacional de Departamentos (FND), quien señaló: “Un aspecto clave de esta Ley es el relativo a la nueva estructura impositiva de los licores, ya que la actual pone en desventaja a los licores nacionales frente a los importados, dado que hoy se rigen por un sólo gravamen específico, según el grado alcoholimétrico de los mismos, de $297 si es inferior a los 35 grados y de $487 si es superior por botella de 750 centímetros cúbicos”.


Mientras que en el nuevo esquema, de acuerdo con Acosta Medina, se establece una combinación de un impuesto específico de $220 por grado alcoholimétrico y un impuesto ad valorem del 25% del precio que debe pagar el consumidor final. 


“De esta manera se nivela la ‘cancha’, pues los licores importados, que son más caros por ser de alta gama, pagarán proporcionalmente más de lo que venían pagando. El vino, por ser un aperitivo y además fermentado, a diferencia del licor que es destilado, se le dio un tratamiento diferenciado, con un impuesto específico de $150 y un ad valorem del 20%”, aseguró. 


Para los productores nacionales, que actualmente pagan impuesto de IVA sobre los insumos, ese tributo lo podrán descontar del impuesto de licores, esto significa que: “El IVA del 5% le permitirá a los productores nacionales equiparar los impuestos que los importadores, en algunos casos, no tributan por los descuentos de impuestos que tienen en sus países de origen”, enfatizó Mauricio Cárdenas Santamaría, ministro de Hacienda.


Adicionalmente, “se estableció un IVA del 5%, descontable para la industria nacional que incurre en el mismo por cuenta de la fabricación de los envases, las tapas, etiquetas y demás, no así para los licores importados”, dijo Acosta Medina.


Por ejemplo, el aguardiente que en promedio tiene 29 grados de alcohol, pagaría aproximadamente un impuesto de $6.400, más el ad valorem según la marca el cual oscila entre los $5.000 y los $7.000. Adicionalmente, el IVA a pagar por cada uno estaría entre los $550 y los $950.


Por su parte, Mauricio Lizcano Arango, presidente del Senado, manifestó que “el aguardiente y el ron quedan con salvaguardas para el tema de las importaciones y se aumentan los impuestos, lo que le va a traer unos recursos muy importantes a los departamentos. Antioquia va a ser un gran beneficiado con esta Ley, ya que esto va a aumentar las rentas departamentales”.


La senadora del Partido Liberal, Arleth Casado Fernández, dijo que con la aprobación del proyecto de ley, “esta herramienta permite el control del monopolio en lo que se refiere a los derechos de explotación, contratos, permisos y producción”.


Asimismo, agregó Casado Fernández que se buscó proteger al aguardiente, al ron y a los vinos nacionales y el objetivo fundamental consistió en aumentar los recaudos que van a ser manejados directamente por los departamentos que tendrán una finalidad social para financiar la salud y la educación.


Cárdenas Santamaría expresó ante la propuesta que fue votada negativamente de imponer un impuesto adicional a lo que actualmente tributa la cerveza (IVA del 16% más 48% por Impoconsumo), que de ser necesario, se analizará este aumento en el próximo escenario tributario que se establezca en el Congreso de la República.


El proyecto debe ser sometido a una conciliación por las diferencias en la redacción del texto entre Senado y Cámara, entre ellas el tratamiento que se le dará al vino para que pase a sanción presidencial y convertirse en la Ley de régimen propio prevista en el Artículo 336 de la Constitución.



Aportes departamentales

Los cálculos y proyecciones de la Federación de Departamentos y la Asociación Colombiana de Industrias Licoreras (Acil) concluyeron que los departamentos se verán beneficiados por este nuevo esquema, el cual le significará un incremento del recaudo de impuestos al consumo entre el 18% y el 20%. 


“Ello es tanto más importante si tenemos en cuenta que esta constituye la principal fuente de sus ingresos propios, como que representa el 41,2% de los mismos, que pasarían de $1,4 billones a  $1,8 billones.  Los departamentos percibirán un ingreso adicional por concepto de derechos de explotación, el cual será convenido contractualmente. Es de anotar que estos recursos tienen como destinación específica la salud y la educación”, puntualizó Amylkar Acosta Medina, director ejecutivo de la FND, quien anexó que a su vez, se prevén medidas muy drásticas y efectivas para combatir el contrabando de licores y su adulteración.