Columnistas

Lecciones del Brexit para Colombia
Autor: José Alvear Sanin
5 de Octubre de 2016


Por un margen tan estrecho como el del plebiscito colombiano, el gobierno británico fue derrotado en el referéndum sobre la pertenencia del Reino Unido a la Unión Europea.

Por un margen tan estrecho como el del plebiscito colombiano, el gobierno británico fue derrotado en el referéndum sobre la pertenencia del Reino Unido a la Unión Europea. Pero allá no se rebajo el umbral, ni se aplastó con propaganda falaz al electorado, ni se trataba de sustituir el régimen democrático por una dictadura leninista, ni se pretendía que una componenda con narcoterroristas fuera un pacto perpetuo e inmodificable. 


Aquí, contra todos los abusos, marrullas, trapisondas  y torrentes de mermelada para envilecer los medios, el pueblo se manifestó como muy superior a la mayoría de sus dirigentes políticos, religiosos, militares, empresariales y mediáticos. 


En el Reino Unido, pocas horas después de conocerse el resultado del referéndum renunció el primer ministro David Cameron, que había sido reelegido pocos meses antes con un satisfactorio margen.


El gesto democrático, impecable y sereno de Mr. Cameron debe ser imitado por el presidente Santos, que por haber vivido tantos años en Londres debería preferir las maneras propias de la democracia británica a las actitudes guaches, al estilo de Maduro, para perpetuarse en el poder, contrariando el sentir nacional. No se puede desconocer que si la pregunta hubiera sido formulada en forma correcta, como ordenó la Corte Constitucional, y no “la que se le dio la gana” a Santos, hubiera  arrojado un resultado incomparablemente mayor para el NO.