Columnistas

Por una ciudad amable
Autor: Pedro Juan González Carvajal
4 de Octubre de 2016


Ha anunciado el señor alcalde un programa especial para el parcheo de los huecos de las vías públicas, lo cual resulta más que necesario.

Ha anunciado el señor alcalde un programa especial para el parcheo de los huecos de las vías públicas, lo cual resulta más que necesario. Ojalá sea tan exitoso como el que emprendió en su momento, el doctor Luis Alfredo Ramos como Alcalde, siendo Secretario de Obras Públicas el doctor Gerardo Domínguez. 


Este tipo de iniciativas visibilizan la necesidad de obras complementarias qué de realizarse, impactarían de manera muy positiva el entorno en el cual nos desenvolvemos y haría de Medellín, una ciudad cada vez más amable. Miremos, por ejemplo, las siguientes obras accesorias, que además generarían una buena base de empleos, que nos ayudarían en el presente y en tiempo del post acuerdo, que ya se nos vino encima: La señalización pintada sobre la malla vial, genera una gratificante imagen de orden y ayuda a la mejor relación entre conductores y peatones.  Una campaña permanente por la iluminación del espacio público, para lo cual Empresas Públicas de Medellín debería no permitir, por principio, que existiera una sola lámpara instalada que no estuviera en funcionamiento, así como la colocación de luminarias nuevas donde hoy no existen. El impacto directo sería la facilidad y la seguridad para el peatón y los conductores. La iluminación de los bajos de los puentes y en ocasiones, la iluminación de su recorrido, llevaría a una movilidad más segura, empleando los tipos de luces adecuadas. Actualización permanente de la señalización y descope de los árboles que la pueden obstruir. Asegurar que las esquinas de los cruces de las calles tengan la suficiente visibilidad, ya sea eliminando los obstáculos o limpiando el terreno elevado que muchas veces impide la correcta observación. Subir o bajar de nivel las tapas que están en la vía pública y que hacen que los vehículos se golpeen, generando molestias en los pasajeros o frenazos bruscos que atentan contra la seguridad vial, fomentando los choques.  Limpieza continua de alcantarillas y colocación de las tapas faltantes. Asegurar el funcionamiento de las pocas fuentes que posee la ciudad. Colocar techo a los diferentes puentes peatonales de la ciudad, así como los vinculados como acceso a las estaciones del Metro (esta sugerencia lleva casi 15 años y parece ser que es un reto monumental e insalvable para los actuales profesionales del diseño arquitectónico, o una enorme falta de voluntad de la administración municipal y de las directivas del Metro). Construcción y reconstrucción de aceras, andenes, bermas y separadores. Señalización de los resaltos o de los llamados “policías acostados”, algunos de los cuales parecen generales de cuatro soles. No permitir paraderos de buses y vehículos sin la existencia de la correspondiente bahía. Garantizar la visibilidad de los semáforos y mantenimiento de las ramas de los árboles que generan inconvenientes. Mantenimiento de los distintos tipos de amoblamientos que posee la ciudad como bancas, basureras, paraderos, vallas de seguridad, barandas de puentes, kioscos, señales viales y postes, entre otros tantos. Mantenimiento general del espacio público y conservación especial de los jardines, estatuas, placas y referentes de tipo histórico y patrimonial. Densificación ordenada del programa de arborización que requiere la ciudad, así como el manejo adecuado de nuestros cerros tutelares. En asocio con el Área Metropolitana, limpieza y mantenimiento estético de los cauces de nuestros ríos y reparación de las placas que sirven para su canalización. Erradicación de pasacalles colocados en lugares no autorizados. Exigente cumplimiento del horario de recolección de basuras y escombros por parte de Empresas Varias y los organismos responsables. Actualización de la anacrónica normatividad vigente con respecto a las vallas y los avisos luminosos, promoviendo la estética y la iluminación con controles ambientales adecuados. Incremento de ayudas para la movilidad de personas con algún grado de discapacidad. Campañas y concursos para el mantenimiento de fachadas de instalaciones y construcciones públicas y privadas.  


Ni qué hablar de la disposición estratégica del espacio para las ventas ambulantes y la manera como debe lograrse el equilibrio con el espacio público y las actividades económicas formales. 


Un manejo sistemático del mantenimiento de la infraestructura y el desarrollo de las pequeñas obras, nos posibilitará hacer de Medellín, la ciudad que todos queremos.


NOTA: Medellín necesita de un adecuado escenario para espectáculos públicos.