Mundo deportivo

Salas changed history in Santa Marta
Salas cambió la historia en Santa Marta
Autor: Merllyn Álvarez Hincapie
1 de Octubre de 2016


El Duelo de Titanes llega a su fin. La novena y última etapa se disputará hoy entre la ciudad de Barranquilla y el municipio de Carmen de Bolívar, sobre un total de 221,7 kilómetros de recorrido que darán a conocer el nuevo campeón de este certamen.


Foto: Cortesía 

 Diego Sinisterra – Clásico RCN Claro

Jairo Cano Salas se sacó una espinita que tenía clavada en este Clásico y logró su victoria de etapa como mejor lo sabe hacer: al embalaje.

El corredor antioqueño Jairo Cano Salas (Orgullo Paisa) se impuso de manera extraordinaria al sprint y se quedó con la victoria de la octava etapa del Clásico RCN Claro 2016, disputada entre Valencia de Jesús en Valledupar y la ciudad de Santa Marta, sobre 222,6 kilómetros, tras los cuales el colombo-español Óscar Sevilla (EPM-Tigo-UNE) quedó a un paso de sumar su tercer título en esta carrera.


Con su victoria Salas cambió la historia que se venía viviendo en el Clásico, en el que las últimas etapas las había ganado Juan Sebastián Molano (Manzana Postobón), quien se adjudicó cuatro de las ocho etapas disputadas hasta el momento.


El nacido en el municipio antioqueño de Amagá superó tras 5 horas, 15 minutos y 26 segundos a José Serpa (Sonora Dimonex) y al mismo Sebastián Molano, quien quedó a una fracción de igualar el récord de cinco etapas ganadas consecutivamente en esta carrera, impuesto por Marlon Pérez en el año 2010.     


Fuerte fuga


La de ayer fue una jornada vibrante, donde los sobrevivientes de la carrera buscaron figurar en el agotador trayecto que desde el primer kilómetro tuvo amagos de fugas, las que fueron controladas por el equipo EPM-Tigo-UNE del líder Sevilla.


Pasados los primeros 15 kilómetros de la jornada se presentó la fuga del día en la que estuvieron involucrados siete corredores. Cristian Montoya (Orgullo Paisa), Heiner Parra (Boyacá Raza de Campeones), Miguel Ángel Rubiano (Coldeportes Claro), Brayan Ramírez (Movistar), José Bernal (Carnaval del Pollo), Diego Fernando Cano (Strongman) y Arley Montoya (GW-Shimano), fueron los encargados de ponerle emoción a la etapa y llegaron a sacar una diferencia de 4 minutos y 35 segundos.


Durante más de cuatro horas estos siete corredores estuvieron fugados. A 115 kilómetros de la raya de sentencia la renta de los fugitivos sobre el gran pelotón llegó a 5 minutos y 30 segundos, pero a 35 kilómetros de la meta en  Santa Marta la diferencia era de 2 minutos y 34 segundos. Los equipos Manzana Postobón y Arroz Sonora trabajaron fuerte para descontar y estar en la pelea por la victoria.


De los siete fugados, Diego Cano, Brayan Ramírez, Miguel Ángel Rubiano y Cristian Montoya aguantaron la fuerte cabalgata, pero a 20 kilómetros de la llegada el lote los privó de buscar la victoria.


De ahí en adelante fueron muchos los ataques que se presentaron, pero sin lograr consolidarlos camino al Rodadero. En los últimos metros, el grupo compacto se lanzó en busca de la victoria, pero fue Jairo el mejor ubicado de todos, lo que le permitió levantar los brazos y cambiar el nombre de ganador que se venía escuchando desde hace varios días.


Una victoria importante


Al final de la etapa el ganador Cano Salas expresó que “estoy muy contento, muy feliz. Una etapa para nosotros es muy importante en este Clásico, después de las dificultades que tuvimos con Álex Cano ayer (jueves). Veníamos de menos a más y me da mucha alegría poder darle esta satisfacción al equipo”.


Jairo aseguró que “esta victoria es de mi equipo. Sebastián Molano es un corredor muy fuerte y por fortuna logré vencerlo, en un Clásico que ha sido de mucha fuerza y velocidad. Yo venía haciendo un buen año y por fortuna hemos mostrado que estamos recuperados y nos vamos con una victoria y estamos felices de estar adelante en la general con mi compañero Alexánder Gil”.


Además manifestó que “uno siempre quiere ganar y en etapas planas y en etapas que terminan en este tipo de terreno como el de hoy, la ilusión nunca se pierde. Le manifesté a mis compañeros que no podíamos perder la fe. No siempre los huracanes ganan. Gracias a Dios que me da las fuerzas para sacar victorias importantes”.