Columnistas

Revive el viejo Ferrocarril de Antioquia
Autor: José Maria Bravo
1 de Octubre de 2016


Por decisión del Gobierno Nacional, se entrega al departamento de Antioquia por 30 años el corredor férreo de 317 kilómetros, entre las estaciones Alejandro López en La Pintada, y Cabañas en Puerto Berrío.

Por decisión del Gobierno Nacional, se entrega al departamento de Antioquia por 30 años el corredor férreo de 317 kilómetros, entre las estaciones Alejandro López en La Pintada, y Cabañas en Puerto Berrío. 


Con este motivo, se firmó un convenio entre el Ministerio de Transporte, el Invías y la Gobernación de Antioquia, para que el Departamento adelante la rehabilitación, sostenimiento, y operación del sistema. 


Nuevamente Antioquia tomará a su cargo la operación del viejo Ferrocarril de Antioquia, después de su venta a la nación en 1962, para que ésta adelantara la integración del sistema férreo a nivel nacional. Pero llegó la decadencia y cierre de la empresa Ferrocarriles Nacionales, con sus consecuencias conocidas. 


Más adelante, Antioquia no fue incluida dentro del último programa de rehabilitación del sistema de transporte férreo a nivel nacional.


La nueva empresa Sociedad Ferrocarril de Antioquia, creada el pasado 29 de junio en la administración del señor Gobernador ingeniero Luis Pérez Gutiérrez, y su Presidente doctor Juan Felipe Campuzano, tienen un nuevo y gran reto, adelantar los procesos para la gradual integración del viejo Ferrocarril de Antioquia a la infraestructura de transportes del país.


La historia del Ferrocarril de Antioquia está unida a la historia del Departamento, y se confunde con ella en muchos aspectos de su desarrollo económico, social y cultural, del desarrollo industrial y agrícola propiamente dicho, de su progreso extraordinario.


Es la historia de la inteligencia, de la energía múltiple, del dinamismo sin límites de tantas personas que supieron realizar esta gigantesca obra, concibiéndola en su imaginación creadora, iniciándola luego dentro de una economía casi paupérrima, y adelantándola finalmente con un tesón y coraje, incomparable en la historia de las vías de comunicación de Colombia.


Se sortearon las inmensas dificultades que se  presentaron, tanto de carácter técnico como financiero, para concluirla ante el júbilo de todos los que en ella intervinieron, de los más escépticos, de los que se beneficiarían posteriormente de ella, para mantenerla muy en alto como obra indicadora del progreso general, impulsadora del desarrollo.


El viejo Ferrocarril de Antioquia no fue un simple sistema de transporte para su época, logró lo que muchas veces no se manifestó verbalmente: encauzar un desarrollo, reorientar el proceso histórico de los antioqueños e indirectamente del país, hacer creer más y más en nuestra decidida vocación de culturización.


Recordemos que el Decreto Legislativo Nº 0201 de 1958, 20 de junio, de la Junta Militar de Gobierno, declaró de utilidad pública la adquisición, por parte de la Nación, de la Empresa del Ferrocarril de Antioquia, con las líneas comprendidas desde Puerto Berrío hasta La Pintada.


Vuelve por lo tanto a este departamento el Ferrocarril de Antioquia, obra producto de la visión de hombres conocidos los menos, desconocidos posiblemente los más, que quisieron forjar una Antioquia grande, por una Colombia mejor.


Las circunstancias están dadas, para que se vuelva pensar en el ferrocarril a Urabá, uno de los sueños de nuestros ingenieros profesores, que habían planteado su construcción a lo largo del río Cauca, como componente de la gran troncal férrea de occidente. Alejandro Hoyos Sierra hablaba de ella, cuya continuidad a lo largo del cañón del rio Cauca desde Santafé de Antioquia hasta Puerto Valdivia, le tocaría a esta generación.


El pasado nos interroga, ¿será Antioquia la que seguirá adelantándose al desarrollo vial del país, con sus recursos humanos y económicos?