Columnistas

El vaso medio lleno o medio vacío
Autor: Carlos Arturo Soto Lombana
29 de Septiembre de 2016


Escuchando los debates entre partidarios y opositores de los Acuerdos y haciendo lectura de las columnas de opinión que aparecen en diarios y revistas colombianas que se manifiestan a favor del Sí o a favor del No en el plebiscito del próximo domingo

Escuchando los debates entre partidarios y opositores de los Acuerdos y haciendo lectura de las columnas de opinión que aparecen en diarios y revistas colombianas que se manifiestan a favor del Sí o a favor del No en el plebiscito del próximo domingo, he recordado la paradoja del vaso medio lleno o medio vacío. La situación es poner un vaso con agua hasta la mitad y preguntarle a una persona si ve el vaso “medio lleno” o “medio vacío”. Algunos psicólogos dicen que las personas que responden “que el vaso está medio lleno” usualmente son individuos optimistas, mientras quienes responden que “el vaso está medio vacío” son personas pesimistas o negativas ante la vida. La verdad es que la conclusión no es tan fácil, dado que la respuesta a la pregunta del vaso medio lleno o medio vacío depende del contexto o momento en el cual se formula. Se puede considerar que los seres humanos gravitamos en un eje bipolar de optimismo y pesimismo atendiendo al contexto social, económico, político e incluso personal y familiar por el que se pase.


Hace algunos días recibí por el whatsApp un video editado en donde se pasaban momentos en donde el expresidente y hoy senador Álvaro Uribe daba declaraciones a favor de un eventual proceso de paz con la guerrilla; en el 2002 manifestó que si un acuerdo de paz exige que vayan al Congreso los guerrilleros se deberían remover los obstáculos través de una norma constitucional; en el 2005 manifestaba su voluntad de suavizar su discurso contra las Farc y el Eln, cambiando la denominación de terroristas por la de arcángeles; en el 2006 intentó preparar al país para un eventual proceso de paz en el que se deberían realizar algunos cambios en el campo constitucional llegando incluso a proponer la posibilidad de una asamblea nacional constituyente; en el 2008 hizo un pronunciamiento público en donde invitó a las Farc a emprender una negociación sencilla, ágil, de buena fe en la cual serían rodeados de garantías democráticas; este es el Uribe optimista que ve el vaso medio lleno, pero que no se compadece con el Uribe de hoy que considera que el actual proceso de paz premia la impunidad y da demasiadas prebendas en temas sobre elegibilidad política al grupo guerrillero.


Es natural que los seres humanos cambiemos posiciones dependiendo de las circunstancias que rodean la toma de decisiones; lo que hoy vemos como el vaso medio vacío pudo en el pasado verse como el vaso medio lleno, esto es lo que ilustra de alguna manera el cambio de parecer del expresidente Uribe. Este cambio de posición en un ciudadano del común no es problemático en una sociedad, al fin y al cabo su influencia es limitada y en algunos casos no supera el plano personal. No obstante, que este cambio de perspectiva lo realice un líder de la talla de nuestro expresidente si es un asunto que merece atención en la medida que involucra a miles de ciudadanos que esperan que el expresidente Uribe les muestre el camino a seguir.


Esperemos que en la jornada democrática del próximo domingo, los ciudadanos que haremos uso del deber constitucional de votar, tomemos la mejor decisión, la cual sin duda estará afectada por nuestra propia manera de ver los Acuerdos y la propia experiencia y vivencia en el conflicto armado; ojalá que lo que nos mueva en la toma de decisión, por el SÍ o por el NO, no esté relacionado con nuestra circunstancia personal actual en el eje bipolar del optimismo y el pesimismo. El vaso medio lleno siempre será una excelente señal de optimismo. 


 (*) Profesor Universidad de Antioquia