Columnistas

Ojo con el s韓drome del Brexit
Autor: David Roll
29 de Septiembre de 2016


Hay que tener cuidado el domingo que no nos pase lo de Gran Breta馻 por descuido: el s韓drome de Londres o del Brexit.

Hay que tener cuidado el domingo que no nos pase lo de Gran Bretaña por descuido: el síndrome de Londres o del Brexit. Estuve en esa ciudad el día de la consulta hecha para que los británicos decidieran si seguían o no en la Unión Europea y lo que vi creo que es una lección para Colombia el próximo fin de semana. Aunque lo expuse en su momento en varios artículos publicados en nuestro país, quiero insistir nuevamente en que es mejor hacer todo lo posible para aprobar el plebiscito, no sea que nos de una hernia por el esfuerzo hecho a medias como les sucedió a ellos. En ese país el No, o sea la salida, salió vencedor contra el Sí, o sea la permanencia en la Unión Europea, en contravía de toda predicción. ¿Qué pasó? Hay muchas explicaciones, pero yo voy a exponer aquí lo que yo presencié y deduje por entrevistas en esos días y que puede pasar en Colombia el domingo si los partidarios del Sí nos descuidamos.


En primer lugar, se subestimó a la oposición. Los líderes del No o Brexit eran personajes de poca monta en general, sin carisma casi todos, histéricos en muchos aspectos, caricaturescos algunos, y además decían muchas bobadas algunas veces que hacían reír, pero no asustar a los partidarios del Sí o la permanencia en la Unión Europa. Incluso cuando ganó el No, los mismos líderes sabían que no tenían cómo manejar la situación y que se les había ido la mano, y se retiraron de la carrera política por la jefatura de gobierno, siendo una partidaria del Sí la que ahora es Primera Ministra. Pero ya advirtió que nada se podía a hacer y que el No era un hecho inmodificable. Las consecuencias para ese país serán terribles, casi nadie dice lo contrario, pero ya nada pueden hacer.


Otro error fue el de la confianza de la fábula de la liebre y la tortuga. Estaban tan sobrados los del Sí que no hicieron de verdad casi campaña, e incluso muchos políticos fueron tímidos al afirmar su deseo de permanecer para no perder algunos electores. Los medios de comunicación no hicieron bien su trabajo, no hubo pedagogía por el Sí desde el gobierno y el día de la votación muchos no sabían bien de qué era el tema en el fondo y no votaron, o votaron No porque estaban aburridos con la emigración excesiva o con otros problemas económicos que les dijeron se solucionarían de ese modo. Los del No en cambio querían dar una lección a Europa e hicieron todo su esfuerzo para ello, pero se les fue la mano y la lección se la dio Gran Bretaña a sí misma, o por lo menos eso es lo que dicen casi todos los analistas internacionales hasta ahora.


Pero ese partido se perdió realmente por W. No existe una cultura política como se piensa en ese país, dicen los expertos, y se notaba en las entrevistas que hice y reproduje entonces en algunos medios de comunicación colombianos. En Londres en particular, muchos jóvenes estaban enfrascados en la fiesta del Orgullo Gay, que abarca a un número inmensamente mayor que el de la propia minoría que ese evento defiende, y se mostraban asombrados e indignados al día siguiente con los resultados, arrepentidos de no haber ido a votar, todavía con las ojeras de la parranda y pintados sus rostros para la rumba callejera típica de estas celebraciones que se dan ya en varios países y detienen la vida normal por un par de días. Pero también muchos adultos que entrevisté no fueron a votar estando en contra de la salida porque les dio pereza, porque tenían alguna duda no muy grande, porque pensaron que de todos modos era imposible que ganara el No, porque había división familiar al respecto y no querían contrariar a sus cónyuges o parientes, pensando que de todos modos los del Sí nunca serían derrotados. En fin, la propia oposición en Colombia ha hecho las cuentas de que el Sí ganará con dos terceras partes, aunque pocos lo han reconocido. De todos modos, siendo usted partidario del Sí actúe como si la desventaja fuera al revés y salga a votar para que no nos vaya a pasar el síndrome del Brexit.


*Profesor Titular Universidad Nacional