Columnistas

Los retos de la educación para la Colombia de hoy
23 de Septiembre de 2016


Quiero aprovechar mi columna hoy para compartir algunas de las reflexiones que planteé esta semana en la Asamblea de la Fundación Empresarios por la Educación que hoy dirijo.

María Carolina Meza


Quiero aprovechar mi columna hoy para compartir algunas de las reflexiones que planteé esta semana en la Asamblea de la Fundación Empresarios por la Educación que hoy dirijo. 


Sin duda, el país ha cambiado mucho desde que la Fundación fue creada hace 14 años. Hoy tenemos un sistema educativo ampliamente descentralizado pero, sin embargo, existen enormes retos en su capacidad de gestión en cada uno de los niveles. 


Hoy es claro que los niños no solo van al colegio a aprender el legado cultural en lenguaje, matemáticas y ciencias. El país sabe hoy que la escuela es un microcosmos social, es el lugar donde se aprende a ser ciudadano, a ser pareja, a ser amigo, a ser parte de un equipo, a ser parte de una comunidad, de un país y de un mundo global. 


Sin embargo, no tenemos un sistema educativo que ofrezca igualdad de oportunidades de aprendizaje a todos. Aun hoy, son más determinantes para los logros educativos el lugar de nacimiento y la capacidad adquisitiva de los padres, que el esfuerzo, el trabajo y las capacidades individuales de cada niño. Hoy sabemos más respecto a qué saben los niños en Colombia, o mejor, qué no saben, porque las cifras nos muestran una realidad muy amarga: 1 de cada 2 niños de 15 años en Colombia no sabe ni leer bien, ni hacer ejercicios aritméticos simples, ni inferencias sencillas sobre su mundo. Ni si quiera estamos logrando que todos los niños entren al colegio y permanezcan allí hasta graduarse de bachilleres: la mitad desertan en el camino. El país hoy invierte más recursos en educación que hace 14 años, sin embargo, aún no estamos al nivel de inversión de los países que muestran mejores resultados.  


Hace 14 años estábamos viviendo uno de los momentos más sangrientos de nuestra historia. Hoy, estamos a 3 días de firmar un acuerdo de paz con la guerrilla más vieja del mundo. Este gran cambio implica hacer un compromiso renovado con la construcción de un país más democrático, equitativo y, sobre todo, en paz. Es una oportunidad única para construir nación en los lugares más apartados, que no solo han sufrido en carne propia el conflicto, sino el más inhumano abandono de todas las instituciones, entre ellas la educativa. 


Se habla hoy de la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera: un llamado claro a todos los que creemos que la educación es la mejor palanca para mover a la sociedad, para aportar a que nunca repitamos las barbaries que se cometieron en más de medio siglo de conflicto. La educación puede contribuir a cambiar los miedos y prejuicios que deja un conflicto largo y complejo como el nuestro, en esperanzas para las nuevas generaciones y herramientas que les permitan aportar a la escritura de un nuevo capítulo de la historia. La educación también puede ayudar a fortalecer las instituciones, vía la generación de confianza en lo público, y la formación de nuevos liderazgos. Y es por excelencia la mejor herramienta que hemos creado para aprender a dirimir los conflictos de forma pacífica, a través del diálogo, el respeto mutuo y la solidaridad, competencias necesarias para lograr esa paz estable y duradera que tanto anhelamos. 


En la Fundación, soñamos con una educación que forme mejores seres humanos, responsables de sí mismos, de los otros y del contexto. Una educación que desarrolle la capacidad de leer de manera crítica, de tomar postura, de construir a partir de la diferencia, de preguntar, de asumirnos como sujetos activos de derecho y comprender que como seres sociales e históricos no solo somos responsables de nosotros mismos, sino de las generaciones presentes y futuras.


Aspiramos que esto sea cierto en cada una de las escuelas del país. Sabemos que, si trabajamos juntos, con expectativas altas y claras, podremos lograrlo.


Cierro entonces con una frase de Martin Luther King que resume muy bien lo que quiero transmitir: “Necesitamos entender que el fin al que debemos aspirar como sociedad es estar en paz con nosotros mismos. Ser una sociedad que pueda vivir con su conciencia”.


* Directora Ejecutiva de la Fundación Empresarios por la Educación, una organización de la sociedad civil que conecta sueños, proyectos, actores y recursos para contribuir al mejoramiento de la calidad educativa.