Columnistas

¿Televisión y educación?
Autor: Hernán Cárdenas Lince
17 de Septiembre de 2016


A principios del siglo pasado era un hecho que un bogotano, un pastuso y un costeño hablaban en forma completamente diferente pero en la actualidad todos esos personajes hablan de modo idéntico,

A principios del siglo pasado era un hecho que un bogotano, un pastuso y un costeño hablaban en forma completamente diferente pero en la actualidad todos esos personajes hablan de modo idéntico, lo que se debe a la televisión, la que hoy nos enseña inclusive el modo de hablar.


En el mundo de hoy cada persona ve y escucha la televisión por muchas horas haciendo que ese medio de comunicación se convierta en el maestro que nos enseña a hablar en forma unificada en los acentos y hasta en las palabras que se usan, lo que hace que los pocos dueños de la televisión sean los ‘maestros’ que ordenan nuestras vidas, lo que hace oportuno juzgar a esos pocos propietarios de la televisión, quienes lo único que esperan son los ingresos económicos como el factor más importante olvidándose de valores de equilibrio social.


Para que la televisión enseñe correctamente la educación debería ser en forma amena y agradable pero los grandes propietarios de ese medio de comunicación sólo piensan en obtener dinero olvidándose de la mayor capacidad educativa. La forma y la manera de dar las noticias está enseñando a cometer delitos, al mismo tiempo que los delincuentes aprenden el modo y la manera de no ser capturados por las autoridades.


La televisión verdaderamente educativa también puede ser entretenida, cosa que se demuestra viendo canales como el de la televisión alemana, el francés y de Inglaterra. Pero esas maravillosas emisoras que pertenecen a Alemania, Francia e Inglaterra no son negocios de ninguna persona pero sí tienen un gran poder educativo al mismo tiempo que divierten y entretienen.


En Colombia debería darse un cambio en su televisión convirtiéndose en un medio que entretiene y educa con poderes éticos.


Según un último boletín informativo se dice que en Colombia hay unas 750 mil personas que no saben leer ni escribir pero que podrían beneficiarse de un ameno programa que enseñe a leer y escribir. Esperamos que las altas autoridades nacionales acojan las sugerencias que se han planteado en esta nota.