Economía

Last debate will define the future of liquors
Último debate definirá el futuro de los licores
Autor: Monica Andrea Saavedra Crespo
14 de Septiembre de 2016


Sin la reforma que hoy se discute, los departamentos recibirían por impuestos a los licores $1,46 billones, pero con el ajuste propuesto esos recursos aumentarían un 20%. El impuesto al vino sería de 216%.


Foto: Cortesía 

Durante la vigencia de la Ley Anticontrabando, el Gobierno aprehendió mercancía por $320.730 millones.

Hasta hoy miércoles cuando se espera que el proyecto de ley de Licores tenga su cuarto y último debate en plenaria del Senado, el Gobierno, proponente del instrumento jurídico, no había hecho concesiones a los críticos del mismo, como el sector comercio, que objetan el aumento de impuestos. 


Cálculos del Ministerio de Hacienda estiman que podrían ingresar a las arcas departamentales cerca de $270.000 millones más, a los que reciben actualmente. 


La iniciativa propone que de gravar los licores de hasta 35 grados con $306 por cada grado y los de más de 35, con $502, se pase a una tarifa específica de $220 por grado de alcohol, más un componente ad-valorem del 25% sobre el precio final. Además, se propone un IVA general del 5% sobre el precio sin impuestos.


El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, ya había señalado: “No aceptamos la tesis de que no podemos aumentar los impuestos a productos que le hacen daño a la salud pública con el argumento de que esto va a estimular el contrabando”. Y agregó que es necesario que los recursos adicionales que se recaudan se destinen a la salud, como es una tendencia universal. 


“De manera que Colombia lo que está haciendo acá es elevando los impuestos particularmente a las bebidas tanto fermentadas como es el caso del vino, como también destiladas, como son el aguardiente, el vodka, ron y whisky”.


Por su parte, la ministra de Comercio, Industria y Turismo, María Claudia Lacouture, concluyó que el objetivo del proyecto es generar reglas de juego claras y estables, aumentar las rentas departamentales para financiar la salud y dar herramientas para la lucha contra el contrabando y la adulteración. Asimismo, Cárdenas puntualizó que con el proyecto se busca generar más de $250.000 millones anuales adicionales para inversiones en salud, educación y deporte en los entes territoriales.


¿Qué dice la industria licorera?


De acuerdo con los cálculos de la coordinación jurídica de la distribuidora Dislicores, consultada en otra oportunidad, el impuesto al vino (quizás el producto más afectado) se incrementaría con la nueva ley en 216% y el consumidor final asumiría un sobrecosto de 35% en promedio. Agregó el coordinador jurídico de la empresa, William García, que uno de los aspectos con los cuales el instrumento jurídico “castiga” a la bebida es al considerarla destilada, similar al whisky y el vodka, cuando el vino es fermentado, lo que lo haría equivalente a la cerveza, producto que no tiene carga impositiva tan alta.  


Mateo Lourido, director de trade marketing de Dislicores indicó: “Estamos de acuerdo con que hay que tributar. Pero no puedes confundir peras con manzanas. Es lo que haces cuando pones a un aguardiente o un ron al mismo nivel que un vino”.


La Cámara de Industrias Asociadas de Bebidas Alcohólicas (Caba) manifestó en un comunicado su preocupación con el proyecto de ley, pues consideran que después de presentar sus inquietudes, estas no fueron tenidas en cuenta. 


En opinión de Caba se pone en grave riesgo a su sector y se deja a la industria nacional en desventaja respecto al producto importado. A su vez precisaron: “La categoría del vino, nacional e importado, se verá muy perjudicada con la tarifa impositiva propuesta. También estimamos que la industria en general estará seriamente afectada por el aumento del contrabando” y justificaron que está el riesgo de que los consumidores encuentren en el mercado un aumento de productos ilegales que afecten su salud.