Columnistas

Confrontaci髇 de emociones
Autor: Jorge Mej韆 Martinez
14 de Septiembre de 2016


Contra todos los pron髎ticos, la mayor韆 de los colombianos lograron discernir que una cosa es el presidente Santos y otra el anhelo de la paz.

Contra todos los pronósticos, la mayoría de los colombianos lograron discernir que una cosa es el presidente Santos y otra el anhelo de la paz. De allí que la estrategia de la campaña por el NO se haya hecho añicos; fracasó el intento de convertir la jornada del 2 de octubre en un plebiscito de apoyo o rechazo al Gobierno Nacional. Según encuestas recientes, la gran mayoría de las personas tiene definida su postura de participar o no y el margen de indecisos cada vez es menor. De cara al día plebiscitario, la capacidad de impacto en la opinión pública de las campañas por el SI o por el NO, se muestra más holgada a favor de la primera, mientras la segunda tiende al desgaste ante el agotamiento de los argumentos.


Tres hechos marcarán las percepciones próximas: la devolución, hoy en marcha, por parte de las Farc de los menores en sus filas, gesto no ocurrido en desmovilizaciones de estructuras ilegales anteriores, a pesar de la incertidumbre con las cifras; la realización en medio de los reflectores y flashes de periodistas de todo el mundo de la Conferencia nacional de la guerrilla para refrendar los acuerdos con demostración de unidad de mando y decisión de seguir adelante con la dejación de las armas para hacer política abierta, mientras los registros de hechos violentos propios del conflicto armado son generosos en reducciones durante estos meses de desescalamiento de la confrontación; la firma del acuerdo final en Cartagena el próximo 26 de septiembre al calor no solo del clima sino del entusiasmo de la comunidad internacional, desbordada en elogios por la calidad de lo negociado en la Habana. 


En el viraje positivo de la campaña por el SI hay que resaltar la despolitización de la misma. La campaña desbordó a los partidos de la Unidad nacional, mientras que la del NO quedó presa del Centro Democrático. Las redes, organizaciones sociales y recintos académicos asumieron el debate público. Podrá decirse que la presencia del Gobierno Nacional ha sido aplastante, lo cual es cierto, pero no se puede olvidar que se trata de un gobierno con muy baja favorabilidad y precaria capacidad de convocatoria, ya que hizo carrera la convicción de que mientras menos apareciera Juan Manuel Santos, mucho mejor para la refrendación. 


La fuerza del SI no ha radicado en el apoyo de la maquinaria estatal. La argumentación jurídica cedió el paso a la fortaleza de las emociones. La expectativa por la esperanza en un futuro mejor para Colombia tiene derrotada la fijación en el pasado por un conflicto armado degradado durante más de 50 años. A doblar la página. La gente cree que es preferible arriesgar hacia adelante, en lugar de conservar el statu quo por el temor o el miedo. Un estado actual de cosas que avergüenza por la pobreza, la desigualdad, la corrupción y la incompetencia institucional. 


El miedo es la prisión del corazón, según autor anónimo. Las emociones serán las protagonistas el 2 de octubre.