Moda

Don Arturo
Autor: Carmen Vásquez
7 de Septiembre de 2016


Cuando a usted le dan el título de “don” ya tiene el orgullo de no necesitar más arabescos, ni cartones, ni meloserías que conduzcan a su nombre de pila.



Fotos: Cámara Lúcida

Cuando a usted le dan el título de “don” ya tiene el orgullo de no necesitar más arabescos, ni cartones, ni meloserías que conduzcan a su nombre de pila. Y este don Arturo se lo tiene más que ganado. Ha tenido una repercusión generosa en todos los medios de comunicación y sus entrevistas han sido claras, sinceras y sin adornos de gran señor. Él mismo lo ha contado todo. Un paisa que salió de aquí de entre montañas, familiar de los barrios Manrique y Robledo, un joven ágil para las ventas, el estudiar no fue así lo que más le gustaba, pero si sabía que lo que él quería era ser independiente. Emprendió en camino de la moda en su trabajo en Pepalfa, una fábrica de confección de medias que fue famosa aquí en Medellín.  Se fue a Bogotá y aquí trabaja en un almacén de camisas. Los días pasan en un joven con visión, juicioso y prudente con lo que tiene, se le cruza el sueño en 1965 de tener su propio almacén que bautizó con el nombre de “Dante”. Y es al tener su tercer almacén el que bautiza con su nombre de “Arturo Calle”. Almacenes de vestuario masculino, ropa formal que compra a fabricantes, hasta que él decide fabricar directamente sus productos. Hoy en día no tiene tres almacenes, tiene muchos en los ámbitos nacional e internacional, pero su filosofía de buen comerciante sigue intacta: “Hay que crecer lentamente sin gastos innecesarios”.


A la vanguardia con los colores y estampados.


Don Arturo Calle ya no es solamente el vestuario aquel formal para el caballero. El siguió pensando en todo, en los zapatos, la correa, la billetera, la maleta y toda una gama de marroquinería que igual vigila con excelente calidad. Piyamas, pañuelos, corbatas, camisas y camisetas. Todo el mundo masculino lo tiene Arturo Calle.


La semana pasada por primera vez organizó toda una colección puesta en pasarela y toda una historia de exhibición en sus oficinas centrales, del vestir masculino. Una pasarela en donde fue arrollador el color, el cambio de silueta que sin dejar atrás a ese hombre clásico bien puesto, se vio la línea de la vanguardia masculina, la del hombre de hoy que se atreve a algo más llamativo y personal.


¿Piensa don Arturo Calle en vestuario femenino? Con el futuro seguro que él dice… despacio, muy despacio. Su filosofía de buen vendedor sigue intacta: despacio, cero endeudamiento y precios justos.


Hoy el país tiene una marca y muchísimas tiendas de vestir masculino para lucir en la calle.