Mundo deportivo

Drucker took advantage of the other appointment for sprinters
Drucker aprovechó la otra cita para velocistas
6 de Septiembre de 2016


La ronda ibérica tiene hoy su segundo y último día de descanso. Mañana regresará la competencia en la semana definitiva, en la que Nairo, Froome, Chaves, Valverde y Contador buscarán quedar en el podio general final.


Foto: EFE 

Jean Pierre Drucker ganó también este año una etapa en el Tour de Luxemburgo.

Redacción / Agencias


El luxemburgués Jean Pierre Drucker (BMC) aprovechó la cita de velocistas junto al Mediterráneo para imponerse al sprint en la decimosexta etapa de la Vuelta a España, disputada entre Alcañiz y Peñíscola sobre 156 kilómetros, una jornada de transición en la que el colombiano Nairo Quintana (Movistar) conservó una vez más el maillot rojo de líder.


Drucker, un especialista de ciclocross que recién cumplió los 30 años, sufrió en Pirineos y a punto estuvo de bajarse de la bicicleta. Pero su intuición le dijo que en la Ciudad en el mar podía alcanzar su día de gloria. Acertó. Se impuso por velocidad a los alemanes Rudiger Selig (Bora) y Niklas Arndt (Giant), con un tiempo de 3h:21:18. El colombiano Jonathan Restrepo (Katusha) se ubicó en la décima posición.


La de ayer fue una jornada de transición pura para los favoritos, que salvaron el día sin incidentes, en sus puestos y contentos pensando en el día de descanso que les esperaba hoy en Castellón y Provincia. El boyacense Quintana, feliz con el colchón de 3:37 minutos sobre Froome y 3:57 respecto a su compatriota Esteban Chaves (Orica). Alberto Contador, cuarto, al acecho, a sólo 5 segundos del podio. Tal vez planeando ya su próxima emboscada.


Después de las dos grandes etapas de alta montaña en los Pirineos, el pelotón se fue a la playa bajo un sol de plomo entre la capital de la Comarca del Bajo Aragón y la veraniega Peñíscola. El Alto al Castillo de Morella, de tercera, era la única dificultad montañosa de la jornada. Había hambre de sprint después de días duros en las montañas. 


Los líderes se echaron a un lado. La etapa la iban a negociar los velocistas que quedan en carrera, los supervivientes de la montaña. Al final, se formó el sprint, incontrolado, sin “treno” que controlara. Entre todos emergió otro “anónimo”,  Jean Pierre Drucker levantó los brazos.


“Estoy feliz con mi primera victoria en una grande, es como un regalo de cumpleaños atrasado. Sufrí en el Aubisque y Formigal, pero quise seguir para encontrar una victoria como esta”, dijo el luxemburgués. 


Favoritos, tranquilos


Después de una fracción tranquila y sin cambios en la general, Nairo Quintana se mostró muy contento de estar “aprendiendo muy rápido” de la capacidad para la estrategia de Alberto Contador, al que siguió en un ataque nada más arrancar la etapa de Formigal que fructificó y le dejó la carrera casi ganada antes de la última semana.


“He venido aprendiendo muy rápido de momentos y estrategias de corredores veteranos que siguen como Alberto y también de otros que ya no están en el pelotón como Purito (Rodríguez). En 2012 estuve involucrado en la etapa en la que Alberto le ganó la Vuelta a Purito y me dije que si quiero ser alguien en el mundo del ciclismo tengo que cuidar a Alberto si es mi rival”, dijo, apuntando también que “Froome es un corredor muy hábil”. 


“Debemos estar atentos sin dejar a otros equipos beneficiarse de las circunstancias”, manifestó Arrieta, quien temía ayer especialmente “el viento favorable previsto en el principio de la etapa” entre Alcañiz y Peñíscola.


Por su parte, el británico Christopher Froome aseguró que se siente “feliz” por ocupar el segundo puesto de la general y anunció que, aunque las diferencias con el líder Quintana son importantes, aún no va “a renunciar a nada”.


“Todavía estoy en segundo lugar, por lo que me siento contento. Estoy más atrás que hace dos días y lo de Formigal fue un golpe duro. Pero eso es el ciclismo, las cosas pueden cambiar en un abrir y cerrar de ojos y tengo que seguir luchando hasta el final. Por supuesto que no voy a renunciar ahora”, afirmó. 


Froome tiene claro que asaltar el maillot rojo de Nairo es complicado, pero en lo último que piensa el británico de origen keniano es en tirar la toalla: “Es menos posible de lo que era antes, está claro, pero eso no quiere decir que voy a dejar de intentarlo. Quedan etapas importantes y pueden pasar muchas cosas”.



El último descanso

La jornada de hoy en la Vuelta a España 2016 será la segunda y última de descanso en la carrera, que entró ayer en la última semana con Nairo Quintana como sólido líder de la prueba.


A este segundo día de descanso, los corredores llegan después de una exigente semana, en la que tuvieron que afrontar los finales en Peña Cabarga (Cantabria), Bilbao, Urdax-Dantxirenea (Navarra), el Col d’Aubisque (Francia), Formigal (Huesca) y Peñíscola (Castellón). 


La primera jornada de descanso fue en Asturias, después de las seis etapas por Galicia, las siguientes hasta Puebla de Sanabria (Zamora) y La Camperona (León), y las dos asturianas que terminaron en El Naranco y los Lagos de Covadonga, respectivamente.


Tras el asueto de Castellón, a la Vuelta le quedan aún cinco etapas, dos con final en alto Castellón-Más de la Costa (1a; mañana) y Benidorm-Aitana (Especial; sábado); una contrarreloj (Jávea-Calpe, viernes) y dos jornadas llanas, Requena-Gandía (jueves) y el paseo del último día hasta Madrid des Las Rozas (domingo), donde se conocerá al nuevo campeón.