Economía

Poor rating for the Governor’s Office would affect loans
Mala calificación de la Gobernación afectaría préstamos
Autor: Igor Eduardo Torrico Silva
6 de Septiembre de 2016


La agencia Fitch Ratings considera que el nivel de endeudamiento de la entidad regional se ha disparado, lo que la pondría en dificultades para pagar.


Foto: Archivo El Mundo 

En 2015 el gobernador saliente, Sergio Fajardo, habló 

de las cifras negativas de la Fábrica de Licores de Antioquia.

La posibilidad de endeudamiento de la Gobernación de Antioquia podría hacerse más cuesta arriba, dado que la agencia calificadora Fitch Ratings, cambió la perspectiva de las finanzas de la entidad, de estable a negativa.


Según la agencia el cambio de la perspectiva de calificación se debe al nivel de endeudamiento que ha venido en aumento, sumado a una exposición al riesgo cambiario por algo más del 35% del total de la deuda, y que junto a las nuevas pretensiones de endeudamiento, llevaría a que sus niveles de empréstitos puedan dejar de ser compatibles con su rango de calificación. 


Adicionalmente, señala el informe de Fitch, la Administración presenta el desafío de poder reversar sostenidamente el resultado negativo sobre el recaudo del sector de licores así como de la operación comercial de la Fábrica de Licores de Antioquia, para así mejorar los recursos de libre destinación, especialmente frente a un escenario que involucra desembolsos nuevos de deuda en los próximos años.


De igual forma, las calificaciones tuvieron en consideración el desempeño fiscal de la entidad que refleja la disminución de los ingresos tributarios y no tributarios en 2015, su impacto sobre el cumplimiento de los indicadores de la correspondiente, la 617/00, entre otros aspectos.


Asimismo, Fitch plasma la preocupación frente al alto poder de negociación de los comercializadores de licores evidenciado en la capacidad de influenciar sus decisiones de compra, en especial durante cambios de gobierno, aspecto que debilita el factor de gobernanza.


Toda esta situación complica para la Gobernación pedir nuevos créditos a la banca local, indicó el analista financierio, Alejandro Reyes, de Ultraserfinco.


Precisó Reyes: “Ya depende de cómo los bancos valoran las razones que da la agencia para bajar la calificación y qué tanto eso afecte el costo de endeudamiento de las regiones. Muy probablemente eso va a hacer que las negociaciones de créditos que haya con la banca se compliquen un poco más, se encarezcan un poco”.


Pésima gestión financiera


El secretario de Hacienda de la Gobernación de Antioquia, Adolfo León Palacio, calificó de pésima la exposición financiera que la Gobernación de Luis Pérez heredó, asimismo agregó que se debe en gran parte al endeudamiento en dólares que ha encarecido no sólo el monto sino los intereses de la deuda. 


Esto a pesar de que en el informe de la calificadora del año 2014 se le advirtió a la anterior Administración la urgencia de contratar una cobertura como lo afirma en su informe: “A pesar de que a cierre de 2014 el 28% de la deuda del departamento estaba denominada en moneda extranjera y se estaban realizando los esfuerzos para mitigar el riesgo de tipo cambio, la entidad no logró la implementación de instrumentos de cobertura cambiaria”. 


Por lo pronto, León Palacio indicó que el departamento de Antioquia con el cierre de los resultados en el 2015, está pasando por una dura situación financiera, no antes vista, y que ahora en el año actual con políticas de austeridad en contratación y publicidad, e incrementando sus recaudos, la Administración de Luis Pérez está recuperando su maniobrabilidad.



Denuncia en Fiscalía

El 3 de junio del año en curso la gestión financiera de la Gobernación de Antioquia durante la gestión de Sergio Fajardo fue llevada ante la Fiscalía General de la Nación, ante quienes la Secretaría de Hacienda regional solicitó una “investigación de posibles irregularidades según su competencia”.


Indica la misiva que se halló: “alto endeudamiento adquirido en las vigencias precedentes con periodos de gracia durante el Gobierno en el cual fueron contratados” y con concentración de abonos de capital en el Gobierno actual, comprometiendo los recursos al pago de esa deuda en detrimento de la inversión social que se requeriría actualmente.