Columnistas

El mensaje Martha Nussbaum para los educadores
Autor: Carlos Arturo Soto Lombana
30 de Agosto de 2016


Resulta paradójico que mientras en Colombia hay una polarización producto de los acuerdos, suscritos entre el Gobierno nacional y la guerrilla de las Farc,

Resulta paradójico que mientras en Colombia hay una polarización producto de los acuerdos, suscritos entre el Gobierno nacional y la guerrilla de las Farc, para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, los principales líderes y organizaciones del mundo saludan con alborozo las noticias que se producen en Colombia. Pero como lo dice Martha Nussbaum, en su carta dirigida al pueblo colombiano, “en un momento así, es muy posible que haya bastante incertidumbre, puesto que muchas posturas diferentes compiten por la aceptación de la gente.” 


Martha Nussbaum visitó Medellín en diciembre del año pasado a propósito del doctorado honoris causa que le confirió la Universidad de Antioquia. Se trata de una de las filósofas más importantes en el mundo, reconocida por sus reflexiones sobre la ética y la importancia de las humanidades en el mundo contemporáneo. Son varios los mensajes que nos hace llegar en su misiva de fecha 24 de agosto, día en que se suscriben los acuerdos para la terminación del conflicto en Colombia; sólo quiero referirme a una de sus reflexiones sobre el papel de la educación que a continuación cito:


“Y una política de reconciliación también debe preocuparse profundamente por la forma de la educación. A todos los niveles, desde la escuela primaria hasta la educación superior, un compromiso con el fortalecimiento de los valores humanos necesita abarcar tanto el currículo y la pedagogía, dando a los jóvenes la capacidad del pensamiento crítico y la argumentación respetuosa, impartiendo entendimiento de un amplio rango de perspectivas sociales e históricas y también de cultivar la capacidad de imaginar estas perspectivas desde dentro, a través del compromiso con las obras de arte, la literatura y la música. El estudio de la filosofía, la literatura y las artes no es inútil: es de importancia urgente, puesto que todas las personas, cualquiera que sea su trabajo futuro, serán ciudadanos, responsables por el futuro del pacto social.”


Sin desconocer la transcendencia del momento histórico en el que se encuentra Colombia, producto de acuerdos suscritos en materia de reforma rural integral, participación política, cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo y la dejación de las armas, solución al problema de las drogas y el acuerdo sobre víctimas, quedan fuera del radio de influencia de las negociaciones lo relacionado con la educación, su cobertura, calidad, pertinencia y vehículo indiscutible para la emancipación y transformación de los seres humanos. Hoy se reconoce que la educación es un derecho fundamental de todo ser humano y se constituye en pieza clave para el desarrollo económico, social y cultural,  lo que a su vez permite acabar con la pobreza y la inequidad. La meta de toda nación es que todo niño, niña, joven y adulto tengan acceso a la misma escuela, al mismo profesor y a la misma educación, independiente del lugar en donde se ubique geográficamente y de la condición social y económica que tenga.


El mensaje de Martha Nussbaum sobre el papel de la educación, como elemento transformador, que fortalece los valores humanos, que promueve la formación del pensamiento crítico y la argumentación respetuosa se constituye en la vía más contundente para poner en práctica una política que permita la reconciliación entre colombianos. Queda claro que los educadores tiene una enorme responsabilidad con la sociedad, más allá de que se refrenden los acuerdos o su hagan realidad muchas de las iniciativas que aparecen en el documento de 297 páginas.


(*) Profesor Universidad de Antioquia