Mundo deportivo

Dreaming was worthwhile
Valió la pena soñar
Autor: Redacción EL MUNDO
21 de Agosto de 2016


Río 2016 fueron los mejores Juegos Olímpicos para Colombia en toda su historia. Se superó lo hecho en Londres, que parecía difícil, y se consolidó como el país latinoamericano con mayor proyección y crecimiento deportivo.


Antes de que la delegación colombiana desembarcara en Río, el panorama era prometedor, pero también implicaba riesgos. 147 deportistas y un presupuesto ambicioso en cuanto a cosecha de medallas y desempeño general.


Y era riesgoso, por dos razones: la primera, porque gran parte de ese plan de resultados estaba sostenido en dos deportistas: Caterine Ibargüen y Mariana Pajón. Sus previstos oros iban a determinar el éxito, o no, de Colombia en el medallero general. Y aunque su favoritismo era inobjetable, siempre cabía la posibilidad de infortunios, algo natural en el deporte de élite, mucho más en deportes como el de Mariana, por ejemplo.


El segundo peligro era, precisamente, esa cantidad histórica de deportistas clasificados. Porque lograr la presencia de muchos de esos 147 atletas colombianos en Río, había requerido de un trabajo dirigencial importante, además de una disposición logística y económica de los entes administrativos que debían reflejarse en buenos resultados deportivos, además masivos, y no producto de unos pocos deportistas.


“Después del reto grande que teníamos después de Londres 2012, las ocho medallas parecían, en su momento, un récord muy difícil de superar en el futuro para el país. Hoy gracias a Dios y al talento de nuestros deportistas, estamos  cerrando Río 2016 con un resultado histórico”, dijo, satisfecho,  Baltazar Medina, presidente del Comité Olímpico Colombiano.


Tres medallas de oro, dos platas, tres bronces y catorce diplomas; en comparación con los países latinoamericanos, Colombia es el país con mayor proyección. No ahora, sino desde Londres. En Río, Colombia quedó sólo dos oros por debajo de Cuba, otrora potencial mundial, y en el plano sudamericano, nos ubicamos por debajo sólo de Brasil, gigante de la región, además de anfitrión.


Tokio 2020 parece lejano para el resto del país, menos para los deportistas; para ellos habrá poco descanso y próximamente comenzarán con un nuevo ciclo olímpico. El camino está trazado. No hay forma de dar marcha atrás. La única dirección válida para el deporte colombiano, luego de estos dos últimos Olímpicos memorables, es ir hacia adelante. Mirar hacia adelante.


La otra cara de la moneda


Que el balance sea histórico y se hayan cumplido los pronósticos en cuanto a medallero no esconde algunos puntos para la revisión; Baltazar Medina fue enfático al aclarar que cada deportista tenía unos compromisos adquiridos en cuanto a objetivos en Río. 


Declaró que luego de los Juegos revisarán individualmente los desempeños de cada deportista y también se hará el balance de cada disciplina, para hacer los ajustes necesarios y tomar los correctivos necesarios.


La lucha es la disciplina que dejó mayor déficit, de cinco deportistas sólo se consiguieron dos diplomas olímpicos, con Carolina Castillo y Jackeline Rentería, quien además era posible medallista en los presupuestos.


Atletismo también debe rendir algunas cuentas; pues fueron 34 deportistas y, aparte del oro de Caterine, el diploma de Murillo y las buenas actuaciones de Evelis Aguilar  y Flor Ruiz, ningún otro deportista logró meterse en semifinales. Preocupa especialmente la marcha y pruebas de fondo con actuaciones discretas.


Su brillo: la alegría de todo un país


Final perfecto


El pesista Óscar Figueroa abrió el camino de Colombia en Río; medalla de oro en los 62 kg para anunciar su retiro profesional.



Plata luchada


Yuri Alvear consiguió plata en Judo, mejorando su bronce en Londres 2012. La única medalla en deportes de combate para el país.




El sueño del pibe


Yuberjen se encargó de que todo un país mencionara su nombre y hablara de su historia de superación y trabajo en el boxeo 49 kg. Una plata que le cambiará la vida.




El oro más esperado en la historia




Cuatro años esperando la medalla de oro de Caterine; el país testimonió su progreso hasta convertirse en la mejor del salto triple, y conseguir el segundo oro para Colombia en una sola edición olímpica.



 


La fuerza de Ingrit


Una boxeadora maravillosa y con una determinación admirable; Ingrit Valencia se convirtió en la primera boxeadora colombiana en ganar una medalla en Juegos Olímpicos. Fue bronce en los 51 kg, pero su actuación en Río vale oro.


El invitado sorpresa



La medalla del BMX masculino era incierta para Colombia, y en todo caso las apuestas apuntaban hacia Carlos Oquendo. Pero Carlos Ramírez hizo los méritos y de forma vibrante se quedó con el bronce.



Premio tardío




Aunque más vale tarde que nunca; Luis Javier Mosquera recibió, justamente, su medalla de bronce, luego de su gran actuación, además de honesta.




La supremacía Mariana




No le bastó con el oro el Londres. El viernes pasado dejó claro a todo el planeta porque es la mejor del BMX en toda su historia.




Más allá de una medalla: el futuro 


Evelis Aguilar


23 años. Puesto 15 en heptatlón. Primera vez que una deportista colombiana disputó esta prueba. Superó todas sus marcas personales.


Jhon Murillo


22 años. Consiguió el primer diploma olímpico para Colombia en atletismo en toda la historia. Fue quinto en salto triple.


Jossimar Calvo


22 años. Puesto 10 en gimnasia artística, en la competencia general. Algo histórico para Colombia. 


Mónica Sarai y Estefanía Álvarez


24 y 21 años. Primeras representantes de Colombia en nado sincronizado olímpico en toda la historia. Puesto 16. Pusieron a vibrar al país con su rutina llena de ritmos y músicas autóctonas.


Sandra Arenas


23 años. Llegó en el puesto 32 en la prueba de los 20 k marcha. Es la mejor posición de una colombiana en esta prueba en toda la historia.



Sebastián Morales




22 años. Puesto doce en trampolín tres metros. Primera vez que un colombiano logra acceder a una final en esta prueba.