Mundo deportivo

Caterine fulfilled her appointment with glory
Caterine cumplió su cita con la gloria
Autor: Redacción EL MUNDO
15 de Agosto de 2016


Con un salto de 15,17 mt, la atleta antioqueña Caterine Ibargüen ganó la prueba del salto triple en Río de Janeiro y le dio a Colombia su cuarta medalla de oro olímpica, tras las que lograron María Isabel Urrutia, Mariana Pajón y Óscar Figueroa.



Caterine pasó por tercera vez la barrera de los 15 metros. 

Era el día esperado, el día en que no se podía fallar. Y Caterine cumplió esa cita. 1.470 días había esperado, desde aquel día en que se quedó con la plata en Londres 2012, para subir a lo más alto del podio olímpico con el oro en sus manos.


Una medalla que Colombia esperaba, con la que el país soñaba, no sólo por su absoluto dominio en el salto triple durante los últimos cuatro años sino porque por primera vez se suman dos preseas doradas en unos Juegos y esa es la mejor prueba de que el deporte cafetero sigue creciendo.


La doble campeona del mundo (Moscú 2013 y Pekín 2015) y triple campeona de la Liga de Diamante (2013, 1014 y 2015) llegó a este encuentro con el peso del favoritismo, después de sumar 35 victorias en esos cuatro años, sólo interrumpidas por un desliz en la sexta reunión de la actual Liga de Diamante, en Birmingham, Reino Unido, donde volvió a ver la sombra de la kazaja Olga Rypakova, la rival con la que había perdido el 5 de agosto de 2012 en el Estadio Olímpico de Londres.


Pero esa caída fue apenas un sobresalto, porque 40 días después Caterine retomó el mando en la novena reunión, que se cumplió en Mónaco, con un 14,96 que anunciaba su buen momento para encarar la gran cita en Río de Janeiro. 


“Considero que ahora soy la menos mala, nunca me he considerado la mejor, pero los resultados nos han dicho todo, y sé que voy a llegar como una de las favoritas. Esperemos estar en óptimas condiciones física y psicológicamente”, manifestó Ibargüen antes de su arribo a Río.


Y anoche lo confirmó. En el estadio Olímpico Arena de Río quedó grabado el progreso de su trabajo, la potencia que imprime en cada salto y la mentalidad ganadora que la acompañan. Se sobrepuso a la exigencia que le plantearon Rypakova y la estadounidense Keturah Orji, quienes la superaron en el primer salto, con 14,73 y 14,71, respectivamente, mientras que la colombiana inició con un 14.65.


Pero la segunda salida marcó el final. Caterine pasó por tercera vez la barrera de los 15 metros (15,03) y en el cuarto se aferró a la medalla con un salto de 15,17 que después nadie pudo discutir. La nueva medalla que hoy celebra Colombia.


El broche que le faltaba a la laureada carrera de la atleta antioqueña, bicampeona mundial, triple campeona de Liga de Diamante, campeona Panamericana, Centroamericana y del Caribe, pero además, el mejor ejemplo de superación, constancia y disciplina para las futuras generaciones del deporte colombiano. 


Su vida como deportista, como mujer y como empresaria la llevan a pensar siempre en hacer las cosas por una lucha personal y un sacrificio por el país.


“Creo que eso hace la razón de cada día, cada mañana levantarme a luchar por superarme como persona e ir superando mis marcas, y cada día me levanto con nuevos retos”, apuntó la atleta de 1.80 mt de estatura y 70 kilogramos de peso y quien anoche se dio el baño dorado con el que había soñado toda su vida.


“Ese es el valor que tiene la medalla olímpica, porque no es una medalla que se trabaja en uno o dos días, es durante años y años, con un mismo sueño que algún día Dios te da la posibilidad de hacer realidad y el día de hoy (ayer) fue para mí”, resaltó Caterine en medio de su celebración por el gran logro. 


“Seguiré trabajando con disciplina y responsabilidad para que el mundo sepa que en Colombia hay mucho talento”, concluyó la medallista olímpica.