Columnistas

Los medellinenses tenemos que pagar las obras del Gobernador.
Autor: Guillermo Maya Muñoz
15 de Agosto de 2016


El Gobernador de Antioquia, Luis Pérez, por intermedio del Gerente del Idea, Mauricio Tobón , le viene solicitando a EPM, y al alcalde de Medellín que le adelante al departamento “20 años de flujos futuros (de Hidroituango) desde el 2018.

El Gobernador de Antioquia, Luis Pérez, por intermedio del Gerente del Idea, Mauricio Tobón , le viene solicitando a EPM, y al alcalde de Medellín que le adelante al departamento “20 años de flujos futuros (de Hidroituango) desde el 2018 hasta el 2038 (…) más o menos 3.5 billones de pesos (…) para poder financiar esos proyectos (El ferrocarril de Antioquia, el Puerto de Urabá (y) la pavimentación de 1,000 kilómetros de vías terciarias” (Mauricio Tobón, “Son flujos para apalancar elementos necesarios para la competitividad”, elcolombiano.com, agosto 7-2016).


El Idea hizo una “toma hostil”, liderada por Álvaro Vásquez, de la sociedad Pescadero-Ituango, en el período del gobernador L. A. Ramos Botero. En la columna “Perdió EPM, perdió Salazar” (El Mundo, agosto 25-2010) relaté que:


 En 2010, “Ramos y (…) Álvaro Vásquez, el cerebro de toda la operación, le dieron un golpe de mano al gerente de EPM (Federico Restrepo) y al alcalde de Medellín (Alonso Salazar). (…) El Idea compró por casi 100.000 millones de pesos el 6,12% de la participación de los accionistas minoritarios del proyecto hidroeléctrico Pescadero-Ituango, para hacerse a la mayoría accionaria”. EPM solicitó a la Contraloría General de Antioquia una investigación fiscal. No prosperó.


 EPM, que era el accionista mayoritario en marzo del 2006, con el 53,07% de participación, accedió a compartir el control mayoritario del proyecto con el Departamento de Antioquia cediéndole 7,07% de sus acciones, de tal manera que cada uno quedara con el 46%”. El IDEA, gracias a la ingenuidad de EPM, decidió comprarles su parte a los accionistas privados.  ¿Por qué? Para tomar el control de la Junta y de sus decisiones.


Sin embargo, y a pesar de las amenazas del Idea de ceder la concesión a una empresa transnacional, a EPM le adjudicaron la concesión de la hidroeléctrica para “construir, operar, mantener, explotar comercialmente y devolver”, después de 50 años, 8 de construcción y 42 de operación. Por otro lado, EPM tenía que “adelantar 205 millones de dólares (mdd), 200 para el Departamento, con cargo al costo del proyecto”.


 Hidroituango operada por concesión por EPM, será devuelta a la sociedad de su mismo nombre en 2060. Mientras tanto, los ingresos ciertos que le ingresarían al departamento son cerca de 100 mdd por regalías cuando el proyecto comience a generar energía. ¿Qué es lo que pide el Idea, anticipos sobre las regalías o sobre las ganancias del proyecto? Si son ganancias tiene que esperar 42 años, después de 2018.


El futuro de Antioquia está ligado a Medellín,  pero que EPM ceda al Departamento, sin medir las consecuencias, parte de la propiedad accionaria de un proyecto sin ninguna condición, para que el Idea, posteriormente, consiguiera el control de Pescadero-Ituango, es una gran ingenuidad que le costó muy caro. Y ahora Pérez quiere repetir lo de Ramos.


La gobernación de Antioquia no está tomando en serio la responsabilidad del desarrollo del departamento, y la está desplazando a la ciudad de Medellín y  a sus habitantes que tienen que pagar altas tarifas de servicios públicos, altos impuestos prediales, y de paso financiar las obras viales con impuestos de valorización, mientras en el resto del departamento prima la pereza fiscal, con avalúos catastrales desactualizados, y sin derramar los impuestos por valorización, para financiar parte de las obras de infraestructura. Un regalo.


El Túnel del Toyo beneficia a los grandes propietarios terratenientes de la zona de Urabá, al apropiarse de las plusvalías urbanas y rurales que genera la obra, valorizando esas tierras. Sin embargo, Medellín puso a fondo perdido 520 mil millones de pesos que son de los medellinenses.


Igualmente, en el túnel de Oriente, en vez de cobrar valorización a los grandes dueños de los proyectos inmobiliarios, que incluye bancos y a miembros de la elite económica y política del departamento, situados en una de las zonas más costosas por metro cuadrado en Colombia, también se apropiarán de las inmensas plusvalías que generara el Túnel, pues ya no tendrán que pagar los  impuestos por valorización, como debe ser, y ese costo, cerca de 100 mil millones de pesos, se lo trasladaron a los tiquetes de los pasajeros aéreos que salen del aeropuerto de Rionegro, quienes en su mayoría son de la ciudad de Medellín. 


El ejercicio de la política en Antioquia y Medellín es un proyecto para favorecer, como siempre, a los especuladores inmobiliarios, que se apropian de las plusvalías que no han creado, y que pertenecen a toda la sociedad, y que es una de las formas mas retrógradas para agudizar la inequidad en distribución del ingreso. ¿No corrieron uno de los peajes hacia el aeropuerto?


Medellín es la ciudad mas desigual del país, y Colombia es el décimo primer país más desigual del mundo, y  la élite antioqueña mira para otro lado. La política sirve para hacer dinero.