Columnistas

縀stados Unidos hacia el pleno empleo?
Autor: Rafael Bravo
12 de Agosto de 2016


Luego de un par de meses de pobre crecimiento del empleo, las cifras de julio claramente muestran que la recuperaci髇 sigue ganando terreno.

Luego de un par de meses de pobre crecimiento del empleo, las cifras de julio claramente muestran que la recuperación sigue ganando terreno. Los sectores económicos agregaron 255.000 empleos nuevos quedando la tasa de desocupación en 4.9 por ciento sin variación frente al mes de junio. Lo anterior resulta contradictorio si se tiene en cuenta que el producto bruto de los Estados Unidos aumentó pálidamente en el segundo trimestre en un 1.2 por ciento. 


En opinión de algunos, existe una desconexión entre la inversión privada y el ritmo de contratación. Cuando se sale de una recesión, los empresarios tienden a contratar más gente quienes a su vez usan sus ingresos para comprar más bienes y servicios. Un incremento en la demanda estimula al sector privado a gastar en mayor medida en maquinaria y equipos, creando un círculo virtuoso en el ciclo de crecimiento de la economía. En esta oportunidad sin embargo las compañías están dispuestas a vincular trabajadores a costa de la inversión, con un impacto en la expansión. 


Hay consenso en la urgencia de renovar la infraestructura física del país, un asunto que reposa en manos del gobierno federal y que es tema de discusión en la presente campaña presidencial sobre los mecanismos que se utilizarían para ello. Los Estados Unidos se han quedado atrás en infraestructura vial frente a lo que han logrado otros países del Asia Pacifico. Para otros, es vital concentrarse en la inversión humana como el medio expedito para sostener el crecimiento del empleo en el largo plazo que llevaría a una mayor productividad de los trabajadores. 


Lo anterior es consistente con lo que se considera es el mayor cambio en el mercado laboral de las últimas décadas: el número de norteamericanos con título universitario o posgrado, comúnmente conocidos como trabajadores altamente calificados. Este grupo se ha multiplicado por dos a partir de 1989 según la Universidad de Georgetown. Para 2016, los empleados graduados de una institución de educación superior ya es el 36 por ciento del total. El resultado por un lado ha sido una mejor productividad y mayor crecimiento de la economía y por el otro los menos educados han sufrido un desplazamiento afectando sus niveles de empleo, ingresos y calidad de vida.


Los datos de empleo de julio auguran el comienzo de un panorama positivo para aquellos que se han sentido excluidos de la recuperación. De acuerdo con el informe del Departamento del Trabajo, se presentó una caída significativa en la tasa de desocupación de los trabajadores mayores a 25 años con bajo nivel escolar. Asimismo, en una economía centrada en los servicios, este grupo califica para las necesidades del mercado que demanda jornadas laborales extensas y pocas exigencias académicas.


La economía norteamericana está muy cerca de alcanzar el pleno empleo así los salarios no vayan a la par con la recuperación. Hay sectores productivos en los que cuesta trabajo conseguir talento humano para suplir las vacantes existentes. En consecuencia, va a ser muy difícil para los republicanos explicar cómo van a hacer para mejorar los niveles de ocupación. El candidato Trump a lo que viene apelando es a un sentido populista prometiendo el regreso de puestos de trabajo desde el exterior, olvidando que el capitalismo y las grandes multinacionales buscan optimizar sus beneficios pagando menores salarios en otras latitudes.