Palabra y obra

Maria Moliner and her very exclusive dictionary
María Moliner y su muy exclusivo diccionario
Autor: Lucila Gonzalez de Chavez
12 de Agosto de 2016


Nuestra experta en Lenguaje revisa la vida y obra de la autora, a los cincuenta años de la publicación del Diccionario de uso del español (DUE).


Foto: Cortesía 

Moliner fue hija del médico rural de Paniza, Enrique Moliner Sanz (1860-1923), y de Matilde Ruiz Lanaja (1872-1932), siendo ella la mediana de tres hermanos, entre Enrique (1897) y Matilde (1904).

De esta insigne española (1900 – 1981) se dice que  su primer maestro Américo Castro (célebre escritor  y estudioso de los clásicos españoles, finales del siglo XIX, nacido en Brasil pero de padres españoles), fue quien encendió en María Moliner el interés por nuestro idioma español.


Trabajó como filóloga y lexicógrafa en el “Estudio de Filología de Aragón”. En 1921 se licenció en Historia, la única especialidad existente, entonces, en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza, en donde había nacido. Luego ganó el concurso para el  “Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos” y desempeñó el puesto de archivera en el “Archivo General de Simancas”, después en el de Murcia y  luego, en el de Valencia.


Sus inquietudes por la organización de archivos, bibliotecas y por la difusión cultural la llevaron a escribir Bibliotecas rurales y redes de bibliotecas en España.


Fue directora, hasta su jubilación en 1970, de la biblioteca de la “Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales” de Madrid. 


En 1973 surgió repentinamente en ella una “arterioesclerosis cerebral” que la fue separando de toda actividad intelectual.


En cuanto a la construcción de su Diccionario, cuentan sus biógrafos que en el año 1952, su hijo Fernando le había traído de París un regalo valioso: Learner’ s Dictionary of Current English  de A. S. Hornby (1948).


Y un estudioso de su obra explica al respecto: “A María Moliner, que, consciente de las deficiencias del Diccionario de la Real Academia Española, andaba ya confeccionando anotaciones sobre vocablos, este libro le dio la idea de hacer un pequeño diccionario, y empezó a componer su Diccionario de uso del español, (DUE), una enorme empresa que le llevaría más de quince años”.


Dámaso Alonso, el gran poeta, escritor y académico español, la conectó con la editorial Gredos, y María Moliner firmó en 1955 un contrato para la futura publicación de la obra.


Su Diccionario era de definiciones, sinónimos, expresiones y frases hechas, y de familias de palabras. Ella anticipó la ordenación de la Ll (elle) en la L (ele), y de la Ch (che) en la C (ce) en los diccionarios, criterio que la Real Academia Española sólo acogió en 1994.


Estudió también términos de uso común, pero que la RAE no había admitido todavía, como el vocablo “cibernética”. “kiosco”: así registra Moliner en su DUE la palabra que hoy, la Real Academia Española (RAE) también acepta escrita con “q” y que Moliner ya escribía de esa manera en la misma entrada de “kiosco”. Igualmente, agregó puntos importantes de gramática y sintaxis, explicados con numerosos ejemplos,  no sólo para corroborar lo dicho en la definición y explicaciones complementarias sino, al mismo tiempo, para dar una clave para el uso del vocablo en cuestión.


María Moliner dice con franqueza: “El diccionario de la Academia es el diccionario de la autoridad. En el mío no se ha tenido demasiado en cuenta la autoridad. Si yo me pongo a pensar qué es mi diccionario, me acomete algo de presunción: es un diccionario único en el mundo”.


La primera y única edición original del Diccionario, autorizada por ella, fue publicada en 1966-67 por la editorial Gredos. En 1998 se publicó una segunda edición que consta de dos volúmenes y un CD. La tercera y última, ya revisada, se editó en 2007, en dos tomos.


En la Introducción del DUE de Moliner, el académico y escritor José-Álvaro Porto Dapena, explica:


“[…] La mayoría de la gente, con estudios universitarios, y hasta a veces, de filología, no saben  utilizar el Diccionario; quiero decir que no saben manejarlo adecuadamente y sacarle así, todo el partido posible. El Diccionario de Moliner posee unas capacidades informáticas de las que carecen otros diccionarios monolingües del español, y, sorprendentemente, desconocidas por muchos de sus usuarios. […] Se olvida o se desconoce que el Diccionario de María Moliner es también, a la vez que alfabético, un verdadero Diccionario ideológico y de sinónimos”.


Leo este dato en la web:


En 1972, en una entrevista que le hicieron, con el título de “¿Será María Moliner la primera mujer que entre a la Real Academia?”. 


La habían recomendado los grandes escritores españoles: Dámaso Alonso, Rafael Lapesa y Pedro Laín Entralgo. En dicha entrevista María declaró:


“Mi biografía es muy escueta en cuanto a que mi único mérito es mi diccionario. Es decir, yo no tengo ninguna obra que se pueda añadir a esa para hacer una larga lista que contribuya a acreditar mi entrada en la Academia…Desde luego, es una cosa indicada que un filósofo entre en la Academia […] pero si ese Diccionario lo hubiese escrito un hombre, se diría: ¡Pero ese hombre, cómo no está en la Academia!”


Fue el sillón de la B el que Moliner no ocupó en la Academia y el que se le otorgó al filósofo Emilio Alarcos.


Versión moderna del Diccionario de uso del español (DUE). Actualmente, en la red se encuentran sistemas de búsqueda, DVD, aplicaciones y ediciones en CD de este diccionario.


En los medios culturales españoles se dijo que el rechazo rotundo a ser admitida en la Academia pudo ser su condición de mujer (hubiera sido la primera  en dicha Institución).


Y, entre los intelectuales y escritores se destaca Miguel Delibes por este concepto, después de fallecida María Moliner:


“Es una lástima que por esas circunstancias especiales en que se han desenvuelto siempre los temas que rodean a la presencia de mujeres en la Academia, María Moliner no haya podido ocupar un sillón en la entidad”.


En la biografía escrita por Irma de la Fuente, se lee:


“…… había encarrilado su vida por el mundo de los archivos y bibliotecas y no era considerada como filóloga. En aquel momento sí que influyó el que fuera mujer. Una mujer que se pone a hacer un diccionario, pero no el diccionario que inicialmente quería hacer, sino un diccionario que, además, cuestionaba a la Real  Academia Española. Creo que fue admirada pero no valorada”.


La escritora española Carmen Conde, la primera mujer académica, reconoció “que tenía que haberlo sido antes María Moliner”. Dijo en su discurso de ingreso en la Real Academia en 1979:


“Vuestra decisión pone fin a una tan injusta como vetusta discriminación literaria”.


María Moliner, como pionera que fue y feminista a su manera, con hechos, rechazó en junio de 1973 el “Premio Lorenzo Nieto López” por sus “trabajos en pro de la lengua” que la Real Academia Española quiso darle.


A partir de la tercera edición los entendidos han dicho:


“El diccionario de María Moliner es el instrumento más completo y fiable para comprender y usar el español”.


Más de ciento noventa mil definiciones, con etimología, pronunciación, plurales irregulares, categoría gramatical, marcas geográficas y de registro, indicaciones de construcción, ejemplos, nombres científicos y listas de sinónimos, y palabras o frases de significado afín o relacionado, artículos gramaticales y una completa relación de topónimos y gentilicios.


Moliner cuidó la claridad de sus definiciones, rasgo que caracteriza su Diccionario. Ella huyó de todo retoricismo o formulismo que oscureciera la información que quería transmitir.


El académico Manuel Seco en su ensayo: “María Moliner: una obra, no un nombre”, entre muchos interesantes conceptos expresa este:


“En medio de la atmósfera general de desinterés por el idioma y de la consiguiente ignorancia sobre las disciplinas que lo estudian (recordemos tan sólo el regocijante uso que de la voz semántica hacen políticos y editorialistas), no ha de sorprender que la lexicografía tenga para muchos un tufillo exótico, cuasi nigromántico, a pesar de versar sobre un objeto tan conocido por fuera como es el diccionario. Pues bien: María Moliner no sólo se entregó al cultivo de este recóndito campo sino que además era mujer. […]”.


María Moliner es, pues, un personaje esencial en la historia de la lexicografía española. Una mujer representativa, autora de la más completa obra jamás escrita. Su Diccionario de uso del español (DUE)  no puede con nada. Fue una filóloga y una bibliotecaria comprometida con su profesión y una mujer de una dignidad de muchos quilates.




Sobre la autora

Nombre completo: 


María Juana Moliner Ruiz


Naicmiento: 


Paniza, Zaragoza, 30 de marzo de 1900.


Muerte: 


Madrid, 22 de enero de 1981.


Roles: 


Bibliotecaria, filóloga y lexicógrafa española.