Mundo deportivo

Yusra抯 triumph
El triunfo de Yusra
7 de Agosto de 2016


La nadadora Yusra Mardini compite en R韔 2016 en las modalidades 100 m. estilo libre y 100 m. estilo mariposa.



Yusra Mardini, joven promesa de la natación mundial. 

EFE


Nunca hay que rendirse”. Contundente, rotundo, cargado de esperanza, así sonó el mensaje que lanzó a los cuatro vientos la nadadora refugiada siria Yusra Mardini, una auténtica heroína, una ganadora, pese a que de su cuello no cuelgue una medalla es la encarnación del espíritu olímpico.


Da igual que su tiempo en las preliminares distara en casi trece segundos del marcado por la sueca Sarah Sjostrom, la gran favorita al oro. El triunfo de Mardini no se mide en puestos, ni en marcas, la victoria de Yusra consiste simplemente en poder competir, en seguir viva.


A diferencia de otros refugiados que perdieron la vida en el último año al tratar de huir por mar de la guerra de Siria, Mardini logró escapar del fatal destino que le aguardaba en las oscuras y frías aguas del mar Egeo.


“Con una mano sujetaba la cuerda que estaba atada al bote, mientras que nadaba con la otra y los pies”, explicó Mardini, al recordar cómo saltó al agua y nadó junto a su hermana para llegar hasta la costa de la isla de Lesbos, tras la avería que sufrió el motor de la embarcación en la que viajaban.


“Fueron tres horas y media en aguas heladas”, añadió la nadadora siria, quien prefiere encontrar una lección positiva a tan dramática experiencia. La natación, la pasión que ha marcado su vida la salvó de la muerte.


Un deporte que volvería a cambiar radicalmente la vida de Yusra Mardini meses más tarde, cuando el Comité Olímpico Internacional incluyó a la joven nadadora, de 18 años, como integrante del equipo de refugiados que compite en Río.


“Es un sueño hecho realidad. Los Olímpicos son todo, es una oportunidad en la vida, ” dijo Mardini, quien tras sobrevivir a las aguas del Egeo, se enfrentó a otro largo y penoso viaje por media Europa hasta recalar definitivamente en Alemania.


Mardini, quien antes de huir de Siria ya se encontraba entre los nadadores supervisados por el Comité Olímpico Sirio, volvió a tomar contacto con la piscina, en la que no tardó en llamar la atención de los técnicos del club Wasserfreunde de Berlín, que la incluyeron en su grupo de entrenamiento.


Un nuevo comienzo, que tenía como meta los Tokio 2020, un sueño que se adelantó gracias al apoyo del Comité Olímpico Internacional, que por primera vez en su historia decidió incluir en Río un equipo de refugiados.