Economía

Truckers’ strike let loose July’s inflation
Paro camionero desbordó inflación en julio
Autor: Igor Eduardo Torrico Silva
7 de Agosto de 2016


Fue el Índice de Precios al Consumidor (IPC) más alto para un séptimo mes desde 2006.


El paro camionero dejó su huella en los precios de julio, al ser responsable del encarecimiento de los alimentos en 1,1% que a la postre evitó que la inflación siguiera un curso bajista y registrase un aumento con respecto a junio al marcar 0,52%, mientras que en el mes anterior estuvo en 0,48%.


En agosto, en ausencia del paro camionero, se espera una baja en los alimentos.


El impacto de la subida de los alimentos fue tan fuerte que, según las cifras del Dane, la variación del IPC en julio -sin tomar en cuenta ese rubro- fue 0,26, mientras que en el mismo mes del año pasado fue 0,32%. Esto es especialmente relevante si se toma en cuenta que la inflación de julio de 2015 fue 0,19%, casi tres veces menos que en este año.


En el mes de julio, dos grupos se ubicaron por encima del promedio nacional: los alimentos (1,11%) y las comunicaciones (0,65%). Por debajo se ubicaron: vivienda (0,45%), salud (0,42%), otros gastos (0,39%), vestuario (0,24%), transporte (0,18%), educación (0,04%) y diversión (-1,72%).


Por otro lado, en lo corrido del año, tres grupos de bienes y servicios se ubican por encima del promedio nacional (5,65%). Estos son: alimentos (9,57%), salud (6,47%) y educación (5,80%). El resto de los grupos de gastos se ubicaron por debajo del promedio.


Destacó el economista Giovanni Montoya Aldawe, director de contenidos del Grupo Ágora, que mientras la inflación nacional consolidada se está aproximando al 9%, quienes tienen ingresos bajos ya la están padeciendo por encima de este valor, especialmente si se toma en cuenta que el salario mínimo subió menos del 7%.


Resaltó también el analista que en el año los alimentos han subido el 15%, lo que se compensa con una variación en vestuario muy baja cercana al 4%. Demostrando así que hay menos demanda de este producto, que se repite en temas como comunicaciones, diversión y transporte. Es decir, “se están sacrificando otros gastos en función de la alimentación”, puntualizó.


Que la inflación baje sigue constituyendo una incógnita para los analistas e incluso para el Banco de la República, que en su informe sobre las expectativas de la economía colombiana, antes de darse la cifra de este mes, señaló: “Pese a la desaceleración de la economía y a la corrección parcial del déficit externo, no hay evidencia suficiente para concluir que haya bajado el riesgo de incumplir el compromiso de terminar 2017 con una inflación entre 2% y 4%”.




En las ciudades

Durante el mes de julio, Medellín tuvo una inflación de 0,65%, superior al promedio nacional de 0,52%.


Según las cifras del Dane, lo que más impulsó el ascenso de los precios en la ciudad fueron los grupos de alimentos (1,57%), vivienda (0,90), otros gastos (0,41%) y salud (0,17%), mientras que los que menos contribuyeron o lo hicieron hacia la baja fueron: transporte (0,07%), vestuario (-0,01%), comunicaciones (-0,02%) y diversión (-2,98%).


Junto a Medellín, las otras ciudades que registraron variaciones por encima del promedio mensual fueron: Quibdó (2,25%), Florencia (1,14%), Manizales (0,92%), Cúcuta (0,86%), Villavicencio (0,86%), Neiva (0,84%), Popayán (0,80%), Valledupar (0,70%), Ibagué (0,70%), Montería (0,65%), San Andrés (0,64%), Pereira (0,61%), Barranquilla (0,59%) y Tunja (0,55%).