Columnistas

Las comunidades de aprendizaje: Una oportunidad para transformar la educación
5 de Agosto de 2016


Cambiar el mundo a través de una mejor educación es el sueño de un grupo de 50 profesionales de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, México y Perú, entre los que se encuentran maestros, rectores, representantes de universidades y fundaciones.

Julio Cesar Rojas Serrano


Cambiar el mundo a través de una mejor educación es el sueño de un grupo de 50 profesionales de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, México y Perú, entre los que se encuentran maestros, rectores, representantes de universidades y fundaciones.  El medio para lograr dicho objetivo ha sido apostarle al proyecto Comunidades de Aprendizaje, que tiene como propósito transformar la escuela y la sociedad para mejorar los aprendizajes de todos los estudiantes, reducir la deserción y la repitencia y mejorar la convivencia en las instituciones educativas, vinculando familias y comunidad. La propuesta fue desarrollada por el Centro de Investigación en Teoría y Prácticas Superadoras de la Desigualdad de la Universidad de Barcelona y es implementada en diversos países de América Latina con el apoyo del Instituto Natura y Natura Cosméticos. 


Comunidades de Aprendizaje ha demostrado resultados importantes en escuelas de España, Brasil, Perú, Colombia y México. En Colombia se implementa gracias a una alianza entre Natura Cosméticos y la Fundación Empresarios por la Educación, a la que se han sumado las Secretarías de Educación y Fundaciones Empresariales de Atlántico, Cundinamarca, Antioquia, Itagüí y Valle del Cauca. La primera escuela del departamento del Atlántico en participar en el proyecto es la Institución Educativa Antonio de Nariño de Paluato, corregimiento del municipio de Galapa, que cuenta con 220 estudiantes y 16 maestros. 


La llegada de Comunidades de Aprendizaje a esta escuela fue la oportunidad para soñar con una mejor educación y ha sido un motivo para que los maestros generen espacios de dialogo para formarse, revisar sus prácticas y desarrollar estrategias para que los estudiantes aprendan cada vez más y de igual manera vincular a familia y comunidad en el proceso educativo de sus hijos.


En este sentido, para mí, hacer parte del proceso de formación como formador de formadores del proyecto ha sido una oportunidad para conocer las bases científicas, las teorías y autores que influyeron en su diseño, así como el componente investigativo que rigurosamente se ha desarrollado para medir sus resultados e impactos.  Adicional al proceso de formación, se ha gestado una red entre los participantes en la que se comparten experiencias, avances y materiales que apoyan la implementación de esta iniciativa. 


En el ámbito personal, ha sido una experiencia muy valiosa para conocer las realidades de otros países y, sobre todo, para valorar el enorme compromiso con la educación de diversos actores, su dedicación y calidad humana. Entre todos se comparte que Comunidades de Aprendizaje es una gran oportunidad para transformar la educación en el país. 


Para el Atlántico, esta experiencia aportará mayores elementos para el proceso de acompañamiento y transformación de la educación sumando esfuerzos públicos y privados. Así mismo, afianza la convicción de que Comunidades de Aprendizaje es una poderosa herramienta que puede transformar la escuela y la sociedad a partir del diálogo entre iguales, entendiendo que el aprendizaje no se agota en la escuela. Sin lugar a dudas, continuará la gestión para hacer posible el sueño de mejorar el presente y el futuro de nuestros niños, niñas y jóvenes y contribuir a la construcción de una sociedad más equitativa y en paz. 


* Gerente del Capítulo Atlántico de la Fundación Empresarios por la Educación, una organización de la sociedad civil que conecta sueños, proyectos, actores y recursos para contribuir al mejoramiento de la calidad educativa.