Moda

From the sequin to vanilla
De la lentejuela a la vainilla
Autor: Carmen Vásquez
27 de Julio de 2016


La madre como ese ser amoroso que desde pequeños arropa a sus hijos en todo, fue la mujer que dio guía entre el sonido del pedal de una máquina de coser, entre telas, hilos, dobladillos, alfileres y tijeras, a su hijo Andrés.


Foto: Bladimir Venencia 

Andrés Pajón y Felipe Cartagena.

La madre como ese ser amoroso que desde pequeños arropa a sus hijos en todo, fue la mujer que dio guía entre el sonido del pedal de una máquina de coser, entre telas, hilos, dobladillos, alfileres y tijeras, a su hijo Andrés. En este ambiente de colores y texturas nació Andrés Pajón.


Rojo sensual en lentejuelas al estilo Pajón.


Alto, delgado, inquieto como esas puntadas de zig-zag, con unos ojos que hablan y dicen la verdad, siempre vive sonriente, alegre. Hace muchos años le conocemos su trabajo.


Aquellos años de mucha lentejuela y canutillo, escotes, sensualidad a flor de piel, textiles perfectos para un tongoneo femenino. El desfilar por la fecha especial de aquí y de allá, todo eso quedo atrás. El Andrés Pajón de hoy, el hijo de doña Rosita, esa mujer impecable en cada puntada que daba (y la sigue dando) es hoy un Andrés Pajón hecho a pulso, a experiencias, a peleas con una tela y con otra tela, hoy en día ya tiene la experiencia de pasarelas serias como la del año pasado en la que dejó un agradable aroma a orquídeas. Hoy miércoles, a las 7 de la noche, Andrés Pajón & Felipe Cartagena presentan su colección gracias al apoyo del Banco de Bogotá.


Una colección de caminos recorridos entre tribus colombianas como la Kuna y la Emberá, donde nace esa inspiración de aporte a una nueva propuesta con elementos artesanales, riquezas de este suelo antioqueño. De aquí el negro y el dorado, el rojo escarlata, chaquiras y macramé.


Serán 33 piezas las que saldrán a toque de una silueta con drapeados, sensual, muy femenina. Todo en base de sedas, jersey de seda, chiffón de seda, satines, crepé, rayones. Y para seguir con números lo representativo es su carrera de diseñador que va avanzando a estos sus 31 años de edad, con ocho años de tener un punto de venta y con dos años de estar en su nueva casa de modas en Vía Primavera.


Andrés dice: “La moda es como el mundo del espectáculo, hay que estar registrando”.


De aquí el aroma de la vainilla que se aproxima a Pajón. Está trabajando en un perfume y la vainilla será el ADN de su marca. Están trabajando ya en el diseño del frasco.