Economía

The country’s freight will normalize in two weeks
En dos semanas se normalizará la carga del país
Autor: Duván Vásquez
26 de Julio de 2016


Sin embargo, el precio de los alimentos mostró ayer reacciones a la baja, motivadas por la mayor oferta abastecida por los transportadores que llegaron a las centrales de abasto del país.


Foto: Cortesía 

Sólo en el puerto de Barranquilla y Buenaventura hubo represadas más de 300.000 toneladas de carga.

Los sectores productivos estiman que pasarán dos semanas para que todo el transporte de carga de insumos, alimentos y bienes retorne a su completa normalidad, luego de 46 días del paro camionero que dejó alrededor de $3 billones en pérdidas en la economía colombiana.


En ese tiempo se podrían destrabar las 585.000 toneladas de carga de todo tipo represadas en el país, que generaron pérdidas sólo al sector transportador por $803.000 millones, según los cálculos de la Federación de Transportadores de Carga y su Logística (Colfecar).


De acuerdo con Juan Carlos Rodríguez, presidente de ese gremio transportador, que reclamó cumplimiento de acuerdos pero que no acudió a la inmovilización de los 53.145 camiones, la mayoría del represamiento está aún en el puerto de Buenaventura, que estuvo hasta el 80% de su capacidad de ocupación. Por lo que “se requieren más de 3.000 vehículos diarios que entren a evacuar esa carga” durante quince días.


El sector agropecuario fue tal vez el sector que más sufrió durante las seis semanas del paro camionero más largo de la historia, que culminó el pasado viernes. En ese periodo, la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) estimó que se perdieron $1,26 billones que se suman a los más de $2 billones en pérdidas para la industria manufacturera y la logística de carga.


Esas pérdidas estuvieron representadas en mayor medida en las cosechas de ciclo largo y corto, en la producción de pollo, huevos y leche (ver gráfico), porque los insumos y productos no estuvieron llegando ni saliendo de las fincas.


En el caso del sector avicultor, no hubo mortalidad de aves gracias a las caravanas con las que llegaron algunas toneladas de maíz. Sin embargo, no se hicieron las renovaciones de esos animales porque hubo granjas de engorde a las que no se les abasteció de insumos.


Tanto así que, según el presidente de la Federación Nacional de Avicultores (Fenavi), Andrés Valencia, “salieron las aves para las plantas de sacrificio, pero las granjas no fueron nuevamente encasetadas con aves. Seguramente eso lo veremos en el resultado del número de aves del mes de julio”, que estará por debajo de los 63,8 millones de animales que fueron renovados en junio.


En el caso del huevo, no hubo una distribución normal hacia los mercados  como el caso de Nariño, donde ese alimento tuvo carestía. Caso contrario a lo sucedido en otras regiones con menos complejidades para la movilización como Cali, el norte del Valle o el Eje Cafetero, donde se sobreabasteció de huevo y se disminuyó el precio ante mayor oferta.


Sin embargo, el final del paro no ha destrabado el alimento de las aves y aún se requiere de quince días para normalizar las 180.000 toneladas de maíz amarillo que estaba represado en Buenaventura, parte del millón de toneladas que mueven mensualmente los avicultores.


Sin embargo, la producción lechera tuvo que actuar con mayor velocidad el fin de semana cuando se puso fin al paro. Esto debido a que, a diferencia de otros sectores, su producto se pierde con rapidez.


Jorge Andrés Martínez, director ejecutivo de la Asociación de Procesadores de Leche (Asoleche), sostuvo que los procesadores de lácteos tuvieron problemas con los tiempos de entrega pero sus pérdidas no se maximizaron porque son productos que tienen un margen de duración, mientras que a los productores de leche se les dejaron de recoger alrededor de 100.000 litros diarios en las fincas colombianas, donde en ocasiones se tuvo que botar ese alimento.


Es por eso que los sectores económicos esperan que la movilización de carga se normalice completamente para que no sólo bajen los precios sino para intentar recuperar lo perdido con el paro.




Reaccionaron los precios

Tras el final del paro camionero, el Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario del Dane indicó ayer que varios alimentos bajaron su precio en relación con el viernes pasado en las principales centrales de abastos del país.


Según el reporte, la cebolla cabezona bajó entre 35% y 44% por “disminución en los fletes y mayor abastecimiento”, mientras que la larga redujo su precio entre un 26% y 30%.


En el caso de otras hortalizas y verduras, el promedio de disminución estuvo en un 40%, mientras que en frutas como el lulo, la mandarina, la guayaba, la papaya y la piña la reducción de los valores osciló entre un 14% y 22%.