Economía

Robayo: “manual labor will get more and more expensive”
Robayo: “La mano de obra será cada vez más cara”
Autor: Igor Eduardo Torrico Silva
22 de Julio de 2016


Así lo afirmó el gerente técnico de la Federación Nacional de Cafeteros en conversación con El MUNDO, al referirse al presente y futuro de la comercialización del grano.


Foto: Cortesía 

La recolección de café en Colombia seguirá siendo manual aún por largo tiempo.

La competencia en la exportación de café no se pone más fácil para ningún país incluido Colombia, que ya hace tiempo abandonó el primero y segundo lugar en la producción. Al país sólo le queda apostar a la calidad y a la variedad para lograr rentabilidad ahí donde sus competidores apuestan a la cantidad.


Esta es la convicción de Felipe Robayo, gerente comercial de la Federación Nacional de Cafeteros, quien al hablar con EL MUNDO de las dificultades que cada vez más tiene la exportación del grano, da como ejemplo que hoy dos empresas: El Grupo Yjde y Nestlé concentran el 40% de las compras globales de café, lo que hace más cuesta arriba las condiciones para los oferentes. 


Dio como ejemplo que esto ha traído como consecuencia el cambio en términos de pago: “De pagos inmediatos que era lo que hacíamos con estas compañías, han pasado a pagos a los 220 días. Es decir, se están financiando con nosotros” precisó.


El año pasado fue patente la escasez de mano de obra a la hora de la cosecha. ¿Cómo ve este problema?


Los costos de mano de obra tienen un impacto en el costo total, especialmente en los cafés suaves y de montaña. Un país como Brasil tiene otra estructura de costos distinta a la de Colombia. Casi todo su café siendo arábiga se recoge de manera mecanizada, una mecanización inteligente, ofreciendo cada vez mejores calidades al mercado y nosotros con las calidades que tenemos nos cuesta mucho obtenerlos.


¿Y el futuro de ese problema?


Si a mí me dicen qué va a pasar con la tasa de cambio o con el precio de café en diez años, yo no sé, pero si me preguntan qué va a pasar con la mano de obra, se que va a ser más cara que hoy, por dos razones. Una porque el país, espero, siga creciendo a las tasas de crecimiento que ha tenido en los últimos 30 años (2,5-3,5%), y eso quiere decir que sigue demandando mano de obra en sectores más productivos. Entonces la mano de obra va a ser más cara en general, y el otro tema, que seguramente va a tener que impactar los costos de la mano de obra es la formalización. Hoy en su gran parte es informal, a mediano plazo eso se tiene que formalizar. 


¿Qué va a pasar entonces con la rentabilidad?


Tiene que haber investigación y efectos claros en la productividad, que compensen eso. Estamos produciendo un promedio de 18 sacos de café verde por hectárea y en algunas regiones hay productividades de 25-29. Lo importante es llevar la mayoría de la caficultura  a esas productividades, que le permita al cafetero compensar sus costos de mano de obra.


Lo que estamos haciendo ahora, permitir la exportación de todo tipo de café tiene que ver con la rentabilidad de ese 10% que antes no se podía exportar, porque si no nos ajustamos nos va a limitar la rentabilidad. 


El foco de nosotros tiene que ser en cafés especiales, diferenciados en valor, que se aprecie lo que estamos haciendo en términos de calidad, nosotros no podemos competir con un producto parecido a Brasil, nos muele, sus costos son otros. Tenemos que seguir con el esfuerzo de diferenciación a través de calidad. 



Brasil es más rentable

El mayor productor de café del mundo es Brasil, delante de cuya producción la de Colombia se ve como ineficiente. Sin embargo, Robayo explica las razones: “La mayoría son climáticas. Brasil tiene una sola florescencia porque tiene prácticamente definido una estación seca y una de lluvias. Aquí tenemos hasta diez florescencias, cuatro cuando es lo mínimo. Eso hace que cuando se entra en un cafetal a ver una mata, se encuentra el grano en distintas etapas, lo que hace más difícil recoger todo de una vez. 


El otro asunto es la calidad, nosotros estamos ofreciendo un café suave donde estamos recogiendo cafés cerezas, y esa recogida es muy dispendiosa, el mismo beneficio tiene ineficiencias, tiene que ser secado de una forma, no puede ser secado en patios como en Brasil porque la temperatura no lo permite. Son muchas restricciones que al final se reflejan en mano de obra”.