Columnistas

Volvamos al idioma normativo
Autor: Lucila Gonzalez de Chavez
21 de Julio de 2016


Además de las veintisiete letras oficiales del alfabeto, existen cinco dígrafos:

1. Los dígrafos:


Además de las veintisiete letras oficiales del alfabeto, existen cinco dígrafos:


CH (CHE)


De acuerdo con las normas internacionales, en los diccionarios, los vocablos cuya primera letra es la che, están situados en la columna de la CE, antes de las palabras que empiezan por “ci”.


LL (ELLE)


La elle ha pasado a la columna de la ELE. Los vocablos que empiezan por “elle” los encontramos en los diccionarios, después de las palabras que empiezan por “li”.


 GU (G) 


Al escribir algunas palabras, se hace necesario poner la U después de la G para que tenga un sonido especial antes de las vocales e, i: pliegue, guiño.


 QU (C) 


Ocurre lo mismo: debe escribirse la Q, más la U, antes de las vocales e, i para su sonido correcto: esquina, Quevedo.


RR 


La letra R se llama “erre”, por voluntad de la RAE. Ya no habrá letra “ere”. Tiene sonido suave entre consonante y vocal y se llama: “erre” con sonido suave: cierto, cartera.


Y sonido fuerte cuando va entre vocales y debe escribirse “erre”: arroz, tarro, carretera. Pero ni siempre, como en: caricia, careo, corista (es la “erre” con sonido suave). Se escribe “erre” en la unión de nombres propios (poco frecuentes) como: Mariorramiro (Mario Ramiro), Mariarrosa (María Rosa), Mariarrita (María Rita) etc.


2. La letra Ñ:


Tiene su origen en la abreviatura del dígrafo “nn”, que el español medieval escogió para representar el nuevo fonema nasal palatal /ñ/, inexistente en latín. Se escribía con una sola ene y una virgulilla encima, signo del que surge esta letra (eñe), genuinamente española.


3. i latina:


Letra del alfabeto romano, tomada de los etruscos; estos la tomaron de los colonos griegos del sur de Italia.


En 1726, la RAE precisó los usos de las antiguas “íes” latinas y el de las antiguas “íes” griegas - y -) para evitar las confusiones fonéticas y de escritura, y decidió que sólo la “i” latina se usara como vocal, una de las cinco vocales. No tiene función específica sola; siempre se usa dentro de las palabras (iglesia); además forma diptongo o triptongo: cielo, averigüéis-


4. La “y” griega:


La “y” es la vigésima sexta letra del alfabeto y la vigésima primera consonante. Su nombre fonético es YE.


Fue una letra griega: “upsilon” o “ypsilon”, que los romanos tomaron para representar palabras tomadas del griego antiguo. Su origen está en la antigua letra griega “V”, del etrusco/romano.


La RAE, en la redacción de la nueva ortografía (2010), en consenso con las demás academias de la lengua española, propuso el nombre de: YE. Hubo polémica porque los españoles siempre la han llamado “i griega”. Pero la edición definitiva de la ortografía le dio la denominación de YE.


Sus valores fonéticos son: Hace las veces de vocal, “i”, cuando está al final de las palabras, ejemplos: rey (rei), Paraguay (Paraguai); y de consonante, “ye”, cuando está junto a las vocales: yegua, yacimiento.


Cuando se emplea sola, su función es la de conector o conjunción copulativa: une palabras (día y noche), o conceptos (habla bien el francés y lee y comprende textos).


Estilísticamente, al emplearse sola, al principio de textos cortos, da fuerza de expresión, ejemplo: “Y llega como un viento acariciante en medio del dolor”; enfatiza la idea. Otras veces da lugar al estilo lento, que en muchos textos es el estilo solemne.


Para evitar repeticiones cacofónicas, la “y” se cambia por “e” al unir palabras que empiecen por “i latina” o por “hi” (hache más i). Ejemplos: María e Inés; aguja e hilo. Pero delante de diptongos, no se permite hacer el cambio, ejemplos: sus palabras son duras y hieren; poseía oro, plata y hierro. Tampoco puede hacerse el cambio en interrogaciones como: ¿Y Isabel?, ¿Y Ignacio?


INVITACIÓN: Hoy, a las diez de la mañana, será la presentación de mi libro “Carta abierta al maestro”. Instalaciones de Adida, cuarto piso. Biblioteca. Gracias por su acompañamiento.