Columnistas

Un campeón en obras inconclusas
Autor: José E. Mosquera
21 de Julio de 2016


Por la reforma del Sistema de Regalías, el Chocó, al igual que otros departamentos vivieron una efímera bonanza.

Por la reforma del Sistema de Regalías, el Chocó, al igual que otros departamentos vivieron una efímera bonanza. Del 2012 al 2015, recibió recursos por $ 497.345’667.463 para ser invertidos en proyectos de desarrollo, que marcaron un hito en las inversiones públicas en su historia reciente, jamás habían tenido ese flujo de recursos para inversiones en obras públicas.


El Departamento Nacional de Planeación, en un estudio sobre los índices de gestión de las entidades encargadas de las ejecuciones de los $19.9 billones de los recursos de regalías, concluyó que los departamentos donde la mayoría de los proyectos están en estado crítico son Chocó, Santander, Sucre, Caquetá, Putumayo y Norte de Santander.


Por las deficiencias en los procesos de selecciones de contratistas y por las fallas en las supervisiones de las inversiones, el Chocó es uno de los departamentos campeones en obras inconclusas y fantasmas de los recursos de las regalías. Según la Contraloría General de la República, de allí se desprenden las graves falencias en las ejecuciones de gran parte de los recursos de regalías en el Chocó.


El ente de control encontró que la Gobernación del Chocó se ha caracterizado por disponer de informaciones incompletas sobre los procesos de ejecuciones de los recursos de regalías en los campos financiero, jurídico y técnico en diferentes fases de las obras. 


Un desorden administrativo que ha facilitado que los contratistas con complicidades de algunos los funcionarios han embolatado buena parte de los recursos de las regalías. Del análisis de la auditoria de la Contraloría sobre las inversiones de regalías en el gobierno del exgobernador del Chocó, Efrén Palacios Serna, encontró varios hallazgos con implicaciones disciplinarias, fiscales y penales que comprometen a varios funcionarios de su administración. Por eso decidió darle trámite a un proceso administrativo sancionatorio en su contra.


En solo las pavimentaciones de las vías Istmina-Condoto, Istmina-Andagoya, Yuto-Lloró; Rio Sucio-Bajirá, Pepe-Puerto Meluk, se invirtieron $70.870 millones. La Secretaria de Infraestructura departamental guarda silencio cómplice, en medio de su inoperancia administrativa, mientras los millonarios recursos en las tres primeras vías se encuentran embolatados y siguen inconclusas y paralizadas. Las otras dos carreteras están en pésimo estado. 


Igualmente acontece con las inversiones en las construcciones de la primera etapa de la Sede de la Universidad del Chocó, en Istmina y Bahía Solano por $9.252 millones. Otro capítulo de las inversiones de las regalías que ameritan ser examinadas con lupa son los $ 60.360 millones, ejecutados a través de la Universidad del Chocó. 


Así como la inversión de $10.856 millones en la renovación y digitalización del Canal de televisión Telepacífico, un canal que no está dentro de la jurisdicción administrativa de la Gobernación del Chocó, y donde no tiene ningún tipo de incidencia administrativa.


En la alcaldía de Quibdó, se invirtieron $ 37.652 millones en dos obras que han generado indignaciones en la ciudad. La pavimentación de la salida de Quibdó hacia Medellín, un contrato otorgado al consorcio Malla Vial, integrado por las firmas la Macuira Inversiones y Construcciones e Inico por $14.843 millones. Su adjudicación fue mediante un proceso licitatorio bastante cuestionado. Su finalidad fue pagar favores políticos a dos reconocidos manzanillos de la clase política tradicional y corrupta del Chocó. 


Tenían el compromiso de pavimentar de 3.5 Kilómetros, no ejecutaron ni el 25% de la obra, se contrató una interventoría de manera irregular que permitió una pavimentación de mala calidad. Finalmente, los recursos los esfumaron y ahora pretenden una adicción de $ 7.000 millones para terminar la obra. En un megacolegio inaugurado sin terminar por la ministra de Educación Gina Parody, se invirtieron $ 22.805 millones, sigue inconcluso y nadie responde. La Contraloría señaló que en su construcción no se realizó una debida planeación y por eso se originaron fallas de orden legal que deben responder los contratistas y la exalcaldesa Zulia Mena.