Columnistas


Medellín: elitismo, contaminación y despilfarro
Autor: Guillermo Maya Muñoz
20 de Junio de 2016


Con ocasión del Foro Económico Mundial capítulo Latinoamérica realizado en Medellín la semana pasada, con numerosos invitados, muchos de ellos relacionados con el Affaire Panamá Papers, como el presidente de Argentina Mauricio Macri,

Con ocasión del Foro Económico Mundial capítulo Latinoamérica realizado en Medellín la semana pasada, con numerosos invitados, muchos de ellos relacionados con el Affaire Panamá Papers, como el presidente de Argentina Mauricio Macri, se puso en servicio, en el aeropuerto Olaya Herrera (OH), el terminal internacional para operaciones de aviones ejecutivos. 


Construir un muelle internacional para ejecutivos, y por supuesto para nuestros nuevos ricos y emprendedores ejecutivos locales y nacionales, esa sí es una actitud elitista, excluyente, al mismo tiempo que es un desperdicio de recursos evidente, en un aeropuerto que no debería existir, dado el represado desarrollo urbano de los sectores aledaños, en una ciudad que es escasa en áreas adecuadas para tal efecto.


¿Qué utilidad tiene adecuar el aeropuerto Olaya Herrera para operar vuelos internacionales de ejecutivos, si el aeropuerto de Rionegro va a quedar a 20 minutos de Medellín, cuando se termine la construcción del Túnel de Oriente, que costará un poco más de un billón de pesos? 


Además, los vuelos internacionales incrementarán aún más la contaminación.  La ciudad tiene un problema grave en términos de contaminación ambiental, que incluso llevó al cierre de la operación del aeropuerto OH y a la cancelación de innumerables operaciones durante la emergencia ambiental que vivió la ciudad en días pasados.


Nuestros dirigentes hablan emocionados de política ambiental, pero cuando se trata de convertir las palabras en realidad no salen con nada. Al contrario, en muchas de las obras y proyectos que se han realizado -a un costo muy alto para los medellinenses, en términos de impuesto prediales y de altas tarifas en servicios públicos que fondean las transferencias de EPM a la ciudad, y las aventuras de inversión de gran riesgo en el extranjero- se han tomado decisiones que incrementan la contaminación de la ciudad, como ha sucedido con:


Primero, el Túnel de Rionegro se diseñó para automotores y se evitó que fuera un túnel para un tren ligero que uniera el aeropuerto con el sistema metro de Medellín. Decisión que aumenta la contaminación en la ciudad, y afecta la movilidad de la ciudad de Medellín y en Valle de Rionegro.


Segundo, para el sistema de metroplus se escogieron los buses de gas, que sí contaminan, y no eléctricos, que no contaminan. Fuera de esto, el sistema metroplus compite con el sistema metro, al correr en paralelo con el mismo, en casi todo trayecto, en vez de servirlo, y monopolizando las vías.


Tercero, Parques del Rio, en el trayecto construido hasta el momento, un soterrado de unos 300 metros de largo, con cinco carriles, cuando por encima van seis carriles, no es la cosa más inteligente, que digamos. Poner casi 300.000 millones de pesos en ese trayecto sólo para tener un jardín encima, y otros 300.000 millones al lado oriental, resulta más costoso que los Jardines de Babilonia. Pura culequera de alcalde. 


Además, con la construcción de estos soterrados, y otras obras de la ciudad, como las de EL Poblado, la contaminación originada en las fuentes móviles prácticamente se duplicó, al aumentar el tiempo de los recorridos, con automotores parados y encendidos, gastando gasolina.


Volviendo al tema del aeropuerto OH, el Proyecto de Parques del Rio de casi 19 kilómetros de longitud vale 4-6 billones de pesos, busca agregar unos cuantos miles de metros de jardines encima del soterrado. Pero, también se espera que este parque jalone el desarrollo inmobiliario del centro y márgenes del rio –la parte plana de la ciudad-, porque la estrategia urbana es densificar, para hacer más eficiente y barata la urbanización, construyendo en altura.


Sin embargo, si este es el objetivo, ¿Para qué mantener el aeropuerto OH, en su actual localización, obstaculizando el desarrollo inmobiliario del sector; impidiendo la densificación de un territorio en donde resultaría aún más barato acometerla que con las obras de Parques del rio? Bastaría con quitar el aeropuerto, que produce más costos que beneficios a la ciudad, para tener un desarrollo urbano importante, en viviendas y parques, que generaría unos ingresos vía impuestos catastrales más altos que los ingresos por la concesión aeroportuaria.


Y cuarto, ¿Recuerdan las pirámides construidas de la Avenida Oriental, que tuvieron un costo cercano a los 2 millones de dólares, que calientan el medio ambiente, y que ahora están cuasi destruidas? ¿Por qué las obras de Sergio Fajardo no duran ni un suspiro? 


Coda: El tranvía de Buenos Aires, con un total costo cercano a los 800.000 millones de pesos (deuda+costos financieros+devaluación), un poco más de lo que costó la mitad de lo que pagó Millicom por la fusión UNE-TIGO, solo mueve 12.000 pasajeros al día cuando se planeó que serían 90.000 pasajeros. Se privatizó el control y la participación en una empresa para comprar un juguete. ¡Qué desperdicio!