Política

Neither Santos nor Uribe: Robledo
Ni Santos ni Uribe: Robledo
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
18 de Junio de 2016


Para el opositor senador del Polo, Colombia necesita el proyecto “Nini”, ni la Unidad Nacional santista ni el uribismo.



Aunque ha recibido ofertas para que sea candidato presidencial, el senador Jorge Enrique Robledo no ha definido nada.

El senador Jorge Enrique Robledo, el mayor elector individual para esa corporación, estuvo por Medellín y en EL MUNDO hablamos con él sólo de política, aunque le gusta debatir sobre los grandes asuntos de la Nación.


Llamó la atención cuando insinuó que el rótulo de izquierda ya poco sirve o da claridad, y por eso prefiere hablar de proyectos alternativos.


Planteó que Colombia necesita el proyecto “Nini”, ni Santos ni Uribe y una gran convergencia nacional que de construirse aceptaría ser candidato presidencial.


¿Cuál es hoy el panorama o la situación de la izquierda democrática colombiana? ¿Volvieron a los problemas de división a un año de comenzar la campaña para la temporada electoral de 2018?


Es un hecho que lo que podemos llamar de manera genérica la izquierda o los alternativos ya no sé cómo llamarlos. 


¿Entonces, cómo los llamamos?


Es que son tantos y la palabra izquierda responde cada vez con menos claridad, porque en nombre de la izquierda pasa de todo. 


¿Cuál es la denominación que está manejando usted?


Hay una discusión en el mundo entero sobre qué es eso, de qué se trata, cuáles son sus límites.


Pero digamos que somos los que no venimos del tronco liberal – conservador.


Hay distintas organizaciones y el Polo es una; y yo diría que la más grande, pero hay otras.


Entonces hablemos de los alternativos.


Bajo esa denominación podemos incluir a Mais, a los verdes y por eso la palabra izquierda ya no sirve bien para esos efectos. Y por eso de pronto es mejor la palabra alternativos.


El punto es que somos varias tendencias, varios sectores y vamos a ver cómo evoluciona eso, pero hoy somos proyectos políticos diferentes. Una cosa es el proyecto político Polo y la otra los demás.


¿Pero cuáles otros?


Usted coge el más amplio espectro y puede empezar por Mais, verdes, Marcha Patriótica, Progresistas y son muchos más.


¿Cómo definir al Polo, hoy ya no es de la izquierda democrática?


La idea de la izquierda democrática sí, pero…lo que pasa es que cuando alguien cae en un caso de corrupción y dice ser de izquierda yo digo que no lo puede ser, porque la idea mía de la izquierda es totalmente incompatible con la corrupción, no puede ser.


Cuando oigo decir que los corruptos de izquierda y de derecha eso me crea un problema porque no logro cómo le diría. Mejor el Polo es su programa. Más  que rótulos hay que discutir es de posiciones y yo recurro mucho es a los temas, por ejemplo, qué opina de los TLC, de las privatizaciones, qué piensa de los derechos ciudadanos, qué opina de la democracia. 


¿El Polo hoy es un movimiento del cual se apoderaron el Moir, los comunistas? 


El Polo todavía es de quienes estamos agrupados alrededor de un programa, unos estatutos y unas definiciones.


Somos en el Congreso la más grande fuerza de lo que podemos llamar la izquierda democrática y seguimos muy activos y tenemos definiciones tomadas.


Somos, y esto es muy importante, de oposición al Gobierno del presidente Juan Manuel Santos y esa es una decisión que está tomada. Y tenemos un programa que es distinto al del neoliberalismo y al libre comercio.


Nosotros somos una opción que no apunta a acabar con la propiedad privada en Colombia, ese no es nuestro proyecto, pero sí es un proyecto que busca profundas transformaciones económicas, políticas y sociales.


¿Para llegar al poder hasta harían acuerdos con  sectores políticos tradicionales democráticos?


Más que hacer acuerdos entre sectores, lo que tiene que hacer el Polo es impulsar una política de llamar al pueblo liberal, conservador, de la U, de Cambio Radical, del Centro Democrático y de todas las fuerzas alternativas a unirnos en torno a un programa, a unas ideas muy precisas que nos permitan presentar en el 2018 un proyecto de triunfo en Colombia.


Eso no es posible si no es con todos los colombianos, o sea, la idea del Polo contra todos  o de la izquierda contra todos, me parece que es una idea que no es sensata porque nos aísla y segundo porque hay muchos colombianos que no son del Polo y que no se sienten de izquierda, pero que podrían estar con nosotros en este proyecto, porque tengan el origen político que tengan, creen que al país hay que hacerle uno cambios, como los que nosotros estamos proponiendo.


¿En América Latina esos proyectos políticos de izquierda o alternativos están emproblemados con sus pueblos?


Quiero insistir que los rótulos tienen dificultades para operar con claridad e inclusive este debate se está haciendo en Europa también. Por ejemplo, Alexis Tsipras, el ministro de Gobierno griego, llega como de la izquierda, pero todo lo que está haciendo es lo que le ordena el Fondo Monetario Internacional. Entonces, yo digo que esa palabra ya no está sirviendo, porque entonces cuáles son los límites de las cosas, hay toda una confusión sobre eso, entonces habrá que redefinir los términos y hacer las discusiones, pero el punto de fondo es si estamos en capacidad de representar yo diría al 99 por ciento de los colombianos.


Hay que ser muy mal colombiano para que no estén de acuerdo con lo que nosotros estamos proponiendo.


Cómo se llama al ciudadano no le importa, la mitad de los colombianos no tiene partido político, entonces yo no puedo montarles una guerra a esa mitad de los colombianos que son gente buena, exigiéndoles que tienen que aceptar un rótulo, que entre otras muchas cosas, mucha gente ni siquiera sabe qué quiere decir.


Entonces, aquí lo que se trata es de unirnos en torno a ideas. En esto uno tiene que aprender de sus adversarios.


En las fuerzas de la derecha en Colombia nadie se define como de derecha y ellos no se dejan agrupar. Si usted le pregunta a Roy Barreras por Germán Vargas él no se deja meter como la misma cosa en la derecha, ni dejan meter a Santos ni a Uribe. Y todos en un asunto de esquemas todos son de derecha, pero ninguno de ellos acepta responder los unos por los otros.


¿Bueno, pero en qué está el Polo?


En que Clara López, como tenía que suceder, se equivoca en materia grave y se va para donde Santos.


El Polo lo que dice es que tenía que renunciar a la presidencia del partido, se va a título personal y seguimos en oposición a Santos y eso es lo principal que hay que aclarar.


El Polo no está con el Gobierno de Juan Manuel Santos, cualquier cosa que haga Clara López no nos representa y estamos en el proceso de elegir nuevo presidente del Polo y de ir tomando las decisiones que haya que tomar sobre la base que ya ratificamos que seguimos en oposición a Santos.


¿Cuál es la diferencia entre la oposición del Polo a la del uribismo?


Se la voy a poner de esta manera. Si son cien los temas principales del país, nosotros con Santos tenemos 99 desacuerdos y un acuerdo que es el proceso de paz. Pero con Uribe tenemos cien desacuerdos.


Ellos dos coinciden en el 99 de las cosas, digo yo, en asuntos medulares, mientras que en asuntos puntuales pueden diferir. Pero nosotros con uno diferimos en cien y con el otro en 99.


Senador, ¿cómo está usted imaginando o vislumbrando lo que hoy todo el mundo llama el posconflicto?


Sobre eso hay tres cosas. Una, ese proceso no va a arreglar todos los problemas del país, pero es un inmenso avance eliminando esa violencia. Entonces, ahí van dos cosas, sí a la eliminación de esa violencia y a desarmar a las Farc y, dos, decir que el país no va a arreglar todos sus problemas y tenemos que seguir buscando soluciones. La tercera es que los problemas no los va a arreglar Santos, o sea, no nos podemos volver santistas.


El posconflicto puede ser lo que usted quiera, menos que Colombia se vuelva santista o vargallerista o el candidato que ponga el Centro Democrático.


En Colombia necesitamos un proyecto “Nini”, ni Unidad Nacional ni Centro Democrático.



La Presidencia

¿Cómo ganar la Presidencia?


Con un gran proyecto de convergencia nacional, o sea, con un programa democrático de profundas transformaciones pero no desestabilizando la economía, no acabar con la propiedad privada, un programa que de manera clara rechace la lucha armada, la violencia.


Yo estoy usando seis palabras claves: el trabajo o sea la vida de la gente sencilla. La producción industrial y agropecuaria incluida la empresarial. Tercero la defensa del medio ambiente. Cuarto una acción vertical contra la corrupción que está destruyendo al país. Quinto la democracia que significa no a la lucha armada, pero tampoco al clientelismo y a la politiquería y por último la soberanía que es relaciones internacionales.


¿Todos esos puntos son en realidad el programa del Polo?


Efectivamente ese es el programa del Polo, pero si usted se fija ahí cabe toda Colombia.


Usted es un empresario industrial o agrícola grande y nosotros no estamos porque su empresa se cierre, por el contrario, estamos hablando de unas relaciones internacionales que le permita a él que su negocio siga operando.


¿Le llegó la hora de ser candidato presidencial?


Hay mucha gente que me está planteando que presente esa candidatura. No tengo una decisión  tomada, pero he dicho que veo con buenos ojos eso.


Me interesa el asunto sólo si somos capaces de armar una convergencia súper amplia.


El Polo contra los demás, la izquierda contra los demás o los alternativos contra los demás no me interesa, porque el país no sale adelante así.


Colombia necesita mantener la lucha política pero con un gran proyecto.


Ese proyecto se debería llamar de unidad nacional, pero como Santos se sapoteó la frase, entonces inventamos una que puede ser Convergencia Nacional. 


Si no es así, no me interesa el proyecto porque 


no se trata de sumarle una medallita más a la vanidoteca del senador Robledo, sino en sacar este país adelante.


¿A quiénes ve como émulos o rivales en la lucha presidencial en caso que usted sea candidato?


Va a ver de todo. Está muy temprano y de momento cada sector tendrá su proyecto y vamos a ver cómo evoluciona todo esto.


Pero el punto es poner el debate sobre lo programático. Cuando digo que ni de la Unidad Nacional y ni del Centro Democrático, no es un problema de pleitos personales, sino sobre posturas, sobre temas nacionales y es ahí donde no nos encontramos.


¿Pero la campaña empieza muy pronto? 


Sí, ya todo el mundo se está moviendo. El doctor Vargas Lleras está recogiendo la plata para comprar la Presidencia, mientras que uno hace las cosas a su estilo.


En lo único que estuve de acuerdo con López Michelsen es que un año en política es una eternidad y es verdad.


Uno mira las cosas hoy y todo lo ve de una manera, en tres meses todo cambió y en seis meses qué pasó.