Editorial

Bienvenidos
16 de Junio de 2016


Que los l韉eres empresariales del continente puedan exponer sus an醠isis sobre las decisiones y procesos gubernamentales que afectan sus posibilidades.

Durante estos dos días, Medellín acoge a más de 500 líderes políticos y empresariales convocados para analizar posibilidades y obstáculos al desarrollo económico sostenible. Saludamos a la dirigencia que podrá disfrutar de la hospitalidad, infraestructura y servicios dispuestos para el mejor suceso de este encuentro.


La ciudad está orgullosa del reconocimiento del FEM al esfuerzo, y resultados, de líderes públicos, privados y del sector social, que sumaron voluntades para superar la oscura noche en que el narcotráfico acechó contra vidas, sueños jóvenes y empresas, provocando muerte, desempleo, pobreza e inequidad. La acogida a Medellín como sede del exigente encuentro confirma que la ciudad se ha hecho confiable por su resiliencia, traducida en capacidades de defender la vida, reduciendo las tasas de homicidio; recuperar la economía, generando nuevas vocaciones como es hoy la de turismo de negocios, y combatir la pobreza, creando oportunidades en educación y empleo. Este aval a sus esfuerzos motiva la persistencia en superar dificultades aún presentes y alcanzar nuevos propósitos para construir desarrollo integral.


El Foro Económico Mundial es un escenario de diálogo y búsqueda de concertación de empresarios con la dirigencia política nacional y multilateral. Con plena legitimidad, los hombres de negocios concurren expectantes porque las condiciones sociales y políticas les permitan mantener sus tasas de crecimiento. También lo hacen buscando garantizar que su éxito económico genere desarrollo y bienestar. En países con economías sólidas, la dirigencia política nacional y multilateral lo valora como escenario para la negociación con el sector privado, interlocutor que reconoce importante actor del desarrollo y la construcción de bien común. El diálogo que anualmente fluye en Davos es difícil en Latinoamérica, región en la que las esperanzas de tener crecimiento económico sostenido se ven amenazadas por gobiernos cerrados en la interlocución con sus propios empresarios y hostiles para la construcción con empresarios externos. Un aporte trascendental de la reunión del FEM que hoy inicia será que los líderes empresariales del continente tengan condiciones para exponer sus análisis sobre las decisiones y procesos gubernamentales que afectan sus posibilidades.


Dadas las dificultades de sus vecinos, Colombia es vista con esperanza, tanto que los líderes empresariales afirman que “el país se acerca a un histórico acuerdo que promete oportunidades para la paz sostenible, el progreso económico y la inclusión social”. El optimismo irradiado al mundo no reconoce dificultades sobre las que el sector privado colombiano ha venido proponiendo, hasta ahora sin éxito, generar discusiones públicas que validen su legitimidad como interlocutor de la institucionalidad. Como un punto importante para la discusión general sobre el estado del país, es posible recoger la agenda Construir una paz sostenible, que la Andi y Proantioquia entregaron en mayo y que recoge siete puntos que preocupan a los empresarios de cara a los acuerdos de paz, las condiciones de desarme de las Farc, su participación en política y el marco para el desarrollo económico del país. 


Tras decisiones de la Corte Constitucional que erigen talanqueras para el desarrollo de la actividad empresarial en actividades de explotación minera y petrolera, a los que nos referiremos con detalle en futuro editorial, los gremios de la minería exigen que se reconozca su papel en el desarrollo sostenible del país, así como de los entornos en los que desarrolla su actividad. Su voz será determinante para la discusión “Transformando el panorama energético de Latinoamérica”, que esta mañana analizará ¿cómo puede el sector energético de América Latina adaptarse a nuevas realidades globales”. También tiene especial importancia para la coyuntura presente, el panel “Transformando el sistema agrícola latinoamericano”, que responderá a la pregunta “¿cómo pueden las nuevas tecnologías y la innovación estimular las oportunidades de la agricultura en América Latina?”. Dada la preferencia de la Mesa de conversaciones por la agricultura campesina, identificada en el documento empresarial que comentamos, esta es ocasión para que el país discuta si esa casi excluyente perspectiva sí puede convivir en escenarios competitivos que exigen especialización y capacidad empresarial. Por su trascendencia, seguiremos con interés los análisis y conclusiones de este evento que saludamos con orgullo.