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Educación terciaria: ¿qué es lo que busca la política?
Autor: Carlos Arturo Soto Lombana
14 de Junio de 2016


Dentro de los compromisos adquiridos por Colombia para ingresar a la Ocde se encuentra llegar a una cobertura del 70 % en educación superior.

Dentro de los compromisos adquiridos por Colombia para ingresar a la Ocde se encuentra llegar a una cobertura del 70 % en educación superior. En la actualidad la cobertura del sistema colombiano está cerca al 48%, por lo que los 22 puntos de diferencia son un gran desafío que deben sortear los diferentes gobiernos en los próximos años.


El gobierno del presidente Álvaro Uribe tomó la decisión de incluir el ciclo complementario que ofrece las Escuelas Normales Superiores (ENS), como educación superior. Esta política que en un primer momento fue recibida por los rectores y comunidades académicas de las ENS con alborozo, con el tiempo se ha convertido en preocupación ante la realidad de que mantener estándares de calidad y condiciones para ofrecer educación superior requiere de recursos financieros, infraestructura científica-tecnológica y talento humano altamente calificado, que las ENS no disponen, ni el Estado está en condiciones de ofrecer. Me temo que en la cifra del 48 % de cobertura actual que tiene Colombia en educación superior, un porcentaje alto proviene de las 137 ENS que tiene el país.


Hoy asistimos a un nuevo intento de ampliar la cobertura en educación superior con la introducción del concepto de educación terciaria, en donde las instituciones de educación técnica y tecnológica se equipararían a las instituciones de educación superior. La Ministra de Educación, Dra. Gina Parody, que viene de dirigir el SENA está convencida de que Colombia tiene un sistema de educación superior desigual, elitista, que no ha logrado articular la formación para el trabajo con la educación superior. Los modelos de inspiración provienen de países como Reino Unido, Escocia y Australia y algunos de América Latina.


En principio el tema es conceptual por lo que implica comprender el concepto de educación a lo largo de la vida (educación de la cuna a la tumba), en donde la educación para el trabajo y el desarrollo humano y la educación universitaria vendrían a constituirse en modalidades de formación complementarias. En este sentido la aspiración del gobierno es poder avanzar en la construcción de un sistema que reconozca la existencia de diferentes rutas con énfasis en similitudes y equivalencias. En este propósito se avanza en la creación de un marco nacional de cualificaciones que reconozca estructuras comunes y transferencia de créditos entre las diferentes modalidades de educación: Educación técnica, educación tecnológica y educación superior.


Sin embargo, en el mensaje que la Ministra de Educación compartió el 31 de mayo en el lanzamiento de la política pública del Sistema Nacional de Educación Terciaria (SNET), los ejemplos utilizados para hablar sobre la articulación, la no jerarquización, la igualdad de las modalidades de formación, en lugar de despejar dudas o aclarar la política lo que se consiguen es preguntarnos por los verdaderos fines de la misma.


Dice la Ministra: “No se necesitan ingenieros industriales para saber de procesos, no, se tienen tecnólogos muy buenos en gestión de procesos, mucho más especializados que un ingeniero industrial que perfectamente en una fábrica pueden hacer toda la gestión del proceso”…”No necesitamos ingenieros de sistemas para construir páginas web, ya tenemos tecnólogos que construyen páginas web que son especialistas en esto”. 


Es cierto que los sectores empresariales e industriales colombianos no están a la vanguardia de los sistemas productivos internacionales, lo que hace plausible pensar que el trabajo de los ingenieros puede ser realizado por técnicos y tecnólogos calificados, a menor paga. De aquí que por más que se intente articular los sistemas técnico y tecnológico con el superior, no se puede olvidar que estos obedecen a fines y propósitos distintos más allá de los de preparar mano de obra calificada para el mundo laboral.  


(*) Profesor Universidad de Antioquia