Columnistas

Foro neoliberal en Medell韓
Autor: Guillermo Maya Mu駉z
13 de Junio de 2016


El Foro Econ髆ico Mundial (FEM), Cap韙ulo Latinoam閞ica, va a realizarse el 16 y 17 de junio en Medell韓.

El Foro Económico Mundial (FEM), Capítulo Latinoamérica, va a realizarse el 16 y 17 de junio en Medellín, la ciudad más desigual en distribución del ingreso en Colombia, con cerca de 500 invitados internacionales (¿Algunos involucrados en Panamá Papers?). El Alcalde está preparando el recibimiento, la fiesta y el discurso. Pero no es para tanto.


El FEM es un vehículo para socializar y “vender”, mediáticamente, la agenda de la globalización moderna neoliberal, el Consenso de Washington, inspirada en políticas diseñadas por las agencias multilaterales: FMI, BM, OMC, y la Secretaria del Tesoro de los EEUU: Disciplina fiscal, reorientación del gasto publico, reforma tributaria, liberalización financiera, tasa de cambio unificada y competitiva, liberalización comercial, eliminación de barreras a la inversión extranjera, privatización de empresas públicas, promoción de la competencia, y protección de los derechos de propiedad. ¿Con ésta agenda se desarrollaron los Países Desarrollados de hoy? NO.


Paúl Krugman (1995, Dutch Tulips and Emerging Markets,) sintetiza esta agenda en dos pilares. Primer pilar, mercados libres de bienes y servicios, y de capital. La libertad de los mercados supone la reducción de acción del estado en la economía, ya sea como productor de bienes o proveedor de servicios públicos, o como promotor industrial. El estado solo debe resguardar para sí su capacidad regulatoria, sin que se afecten las ganancias privadas.


Segundo pilar: Moneda sana, con el objetivo es garantizar la estabilidad de precios, combatiendo la inflación, porque mejora la asignación de recursos que estimula una mayor inversión y un mayor crecimiento económico.


Este pilar conduce a la reforma institucional de la banca central independiente del gobierno, como finalmente se hizo en la Constitución Política de Colombia de 1991, y en su ley reglamentaria. La finalidad es que el banco central cuide el valor real de los activos financieros, que son las deudas del resto de la población, mientras los ingreso del trabajo se deterioran, que el gobierno no financie su gasto público con emisión, y que recurra al mercado de capitales privados, para rentabilizar la creación monetaria de los bancos a través del crédito. Los bancos crean dinero.


En el primer pilar, mercado libres, lo que importa no es tanto la libertad de comercio como de capitales, y sobre todo, se trata de blindar (´Cláusula torniquete´) al capital del cambio en las regulaciones nacionales, estandarizando las reglas de inversión, e instaurando el derecho de las mega corporaciones de demandar a los gobiernos ante tribunales privados por el cambio de normas, ambientales, laborales, propiedad intelectual, competencia, compras gubernamentales, etc, que impidan al capital extranjero obtener el mayor beneficio. 


Es decir, estos dos pilares persiguen la eliminación y confiscación de soberanía nacional, en materias de soberanía monetaria y regulatoria, como la capacidad de las naciones para decidir sobre su propio destino, para ponerla en manos del capital financiero internacional, y las megacorporaciones (En este momento la audiencia debe aplaudir).


¿Cuál ha sido el resultado? El propio FMI, en el reporte ¿Se sobrevendió el Neoliberalismo? (Jonathan D. Ostry y otros, Finance & Development, June 2016) anota que “ha habido una tendencia global fuerte y extendida hacia el neoliberalismo desde la década de 1980 (…). Sin embargo, hay aspectos de la agenda neoliberal que no han entregado lo que se esperaba”. Especialmente con la liberalización de los flujos de capital, sobre todo de corto plazo, especulativos, y las políticas de “austeridad”, de restricción de la deuda y el gasto fiscal.


Para los investigadores del FMI, la evaluación de estas dos políticas específicas los lleva a tres conclusiones inquietantes: “Los beneficios en términos de aumento del crecimiento parecen bastante difíciles de establecer (…). Los costos en términos de aumento de la desigualdad son prominente (…). El aumento de la desigualdad a su vez daña el nivel y la sostenibilidad del crecimiento.”


¿Qué ha hecho la inversión extranjera por el desarrollo colombiano? ¿Extraer concesiones, títulos mineros, contratos, descontar las regalías de las impuestos, esconder las ganancias con artificios contables? A Millicom, radicado en un paraíso fiscal (Luxemburgo), EPM y ETB le tuvieron que prestar cerca de medio billón de pesos para que iniciara las operaciones en Colombia Móvil (TIGO), y terminó perdiendo un billón de peso en cinco años; y para rematar le entregaron el control de UNE, y el 50% por menos de lo que valía.


Colón refiriéndose a su primer viaje de 1492,cuenta sobre los nativos que “son tan ingenuos y libres con todo lo que poseen, que nadie lo creería sin haberlo visto. Si se les pide, de todo lo que tienen, nunca dicen no; al contrario, invitan a la persona a compartirlo” (Dominic Selwood, blogs.telegraph.co.uk, sept 2-2014).


La clase dirigente colombiana hace lo mismo, pero sin ingenuidad (¡Aplausos!).