Economía

Fall of mining and energy investment affected civil construction
Caída de inversión minero-energética impactó construcción civil
Autor: Igor Eduardo Torrico Silva
8 de Junio de 2016


Este indicador no da cuenta de la construcción de viviendas y centros comerciales, que sí se ha mostrado con buen desempeño a pesar del difícil 2015.


El sector de construcción civil mostró deficientes indicadores para un primer trimestre. En obligaciones pendientes fue el peor en tres años con un -0,9%, mientras que en pagos recibidos fue el de más bajo desempeño (0,2) en cuatro años. Estos resultados se debieron a la caída de la inversión en obras requeridas por el sector minero-energético, que en obligaciones descendió 26,4%.


Así lo explicó José Fernando Villegas, director ejecutivo de la Cámara Colombiana de la Infraestructura seccional Antioquia, quien precisó: “La parte de construcciones para la minería, centrales generadoras eléctricas y tuberías para el transporte a larga y corta distancia pesa mucho dentro del indicador, cualquier variación en ese rubro afecta todo”.


Según las cifras del Dane, los otros componentes del sector obras civiles tuvieron desempeños positivos en el inicio de 2016: la construcción de carreteras, calles, caminos, puentes, carreteras sobreelevadas, túneles y construcción de subterráneos se incrementó en 5,3%; la de vías de agua, puertos, represas, acueductos, alcantarillado y otras obras portuarias subió 7,8%; vías férreas, pistas de aterrizaje y sistemas de transporte masivo (0,4%) y otras obras de ingeniería (incluye estadios y otras instalaciones deportivas para el juego al aire libre, parques, etc.) alcanzó un 29,2% en comparación con el mismo lapso de 2015. Sin embargo, no fue suficiente.


La construcción de vialidad ha tenido un desempeño positivo. 


Explicó el directivo gremial que el sector constructor ligado a la explotación minero-energética es un gran movilizador de recursos dada la magnitud de las obras. “En la explotación petrolera, por ejemplo, como son explotaciones en el medio de la nada, hay que hacer toda la inversión logística para llegar como carreteras. A eso hay que sumarle subestaciones, tanques de tratamiento de agua, campamentos para los trabajadores, etc”, indicó. 


Una buena imagen se puede obtener a partir del estudio de la Cámara Colombiana de Bienes y Servicios Petroleros, en que se indica que perforar un pozo productor en el país cuesta en promedio entre US$8-10 millones, de los cuales el 35% de estos recursos se destinan a servicios de perforación e igual porcentaje para herramientas de perforación y mantenimiento a pozo (tratamientos de agua y lodos, registro eléctrico, brocas, etc), lo cual arroja US$5,6. De lo cual, un alto porcentaje son labores de construcción civil.


La situación ha afectado sensiblemente a los subcontratistas encargados de este tipo de obras. Especialmente las empresas de consultoría e ingeniería. Muchas de ellas son trasnacionales o extranjeras y simplemente cierran sus oficinas en Colombia, dado que son temas muy especializados, otras tienen varios frentes, y entonces invierten más en el tema vial o de obras más demandadas, concluyó Villegas.




En el segundo semestre

Las esperanzas del sector están puestas en las carreteras y todo el desarrollo vial 4G, comentó Villegas. “En carreteras estamos esperando más porque en general las inversiones se han triplicado. Veníamos de invertir en promedio 1% del PIB en obras de infraestructura y transporte, estamos pasando al 2,5% y al 3%. Se supone que al terminar este año debemos estar invirtiendo en el orden del 3% del PIB”, precisó.


Sobre las obras 4G, indicó: “Teóricamente deberían arrancar la mayoría de ellas desde el mes de febrero y marzo, e ir entrando consecutivamente. Pero ha habido un retraso en el inicio de esas obras”. ¿Para cuándo se vería la recuperación? “Yo diría que para el tercero y el cuarto trimestre del año”.