Editorial

Testimonio de un retroceso
8 de Junio de 2016


La p醙ina virtuosa de la Alianza AMA ha sido relegada al pasado, sin que se anuncie una nueva forma de escribirla.

La publicación de los planes de Desarrollo de Antioquia y Medellín ha confirmado la inexistente voluntad de los doctores Luis Pérez Gutiérrez y Federico Gutiérrez Zuluaga para persistir en el complejo, pero fructífero, diálogo interinstitucional que en el período 2012-2015 quedó materializado en la Alianza Medellín y Antioquia, AMA. Concebida como acuerdo programático, la AMA propició acciones e inversiones conjuntas en coordinación del desarrollo y armonización interinstitucional. Cuando se acercaba el fin de los gobiernos que la realizaron, la Veeduría al Plan de desarrollo de Medellín y la Facultad de Derecho de la Universidad de Antioquia coincidieron en reconocer los avances de la AMA en equidad, sostenibilidad, infraestructura y buen gobierno, principalmente, así como en demandar de los gobiernos acciones más eficaces en seguridad, derechos humanos y participación. 


Los resultados más impactantes del acuerdo de voluntades suscrito por Aníbal Gaviria y Sergio Fajardo como candidatos y continuado una vez llegaron a la Alcaldía de Medellín y la Gobernación de Antioquia fueron alcanzados en distintos campos de acción siendo sobresaliente el de equidad, terreno que los gobiernos actuales anuncian de su interés, así no se comprometan con los programas que demostraron eficiencia y resultados significativos. Además de las realizaciones en vivienda, retorno a las regiones de origen y atención a primera infancia, los analistas independientes destacaron los resultados del Programa de becas para educación superior, que invirtió $118.000 millones para abrir las puertas de la educación terciaria a 9.295 bachilleres antioqueños. Igualmente, los observadores independientes rescataron el éxito que significó conformar y orientar la gestión eficiente y transparente de Savia Salud, institución que garantiza a 1’700.000 antioqueños acceso al régimen subsidiado de salud y que ha logrado, según estudio de la UdeA, “recuperar la confianza de los usuarios del sistema del régimen subsidiado de salud, así como el adecuado manejo de los recursos de la red pública de salud”, transformación realizada a pesar de la crisis general del sistema, que ha afectado las finanzas de la EPS mixta.


La parquedad de la Veeduría de Medellín sobre los resultados de AMA en infraestructura contrasta con la valoración que da el estudio de la Universidad de Antioquia a la gestión en Hidroituango y Autopistas para la Prosperidad. La construcción de la mayor central hidroeléctrica del país avanza tranquila y cumplidamente gracias a la consolidación del proceso que inició el ingeniero Luis Guillermo Gómez para recuperar la confianza mutua de los socios mayoritarios tras infortunado zarpazo de un exgerente del Idea durante la administración de Luis Alfredo Ramos. Recuperada la confianza, Gobernación y Alcaldía acordaron la intervención integral de los municipios influenciados por la central hidroeléctrica, la cual ha de ser reconocida como modelo de gestión social en apoyo a grandes obras de infraestructura. Mediante la concertación y el seguimiento a inversiones por $100.000 millones, se ha logrado dar estabilidad al desarrollo del proyecto y cuidar el tejido social de las zonas impactadas. En los análisis también se destaca la profundización de acuerdos entre administraciones, y de ellas con la Nación, para dar forma e impulso al proyecto Autopistas para la Prosperidad, así como para garantizar la inversión en el túnel Guillermo Gaviria Echeverri, en el Boquerón del Toyo, proyecto indispensable para que las nuevas vías en el occidente del país garanticen reducciones en tiempos y costos de recorridos en la conexión a Urabá, y el mundo.


Junto con las acciones que tienen mayor visibilidad pública y cuyo impacto ya es palpable, analistas e investigadores han destacado las gestiones de la Alianza AMA en sostenibilidad, con el Cinturón verde metropolitano, y en promoción de la gobernabilidad, a través de la participación ciudadana y la rendición pública de cuentas, acciones tendientes a “modificar la relación Estado-sociedad”. Esta página virtuosa ha sido relegada al pasado, sin que se anuncie una nueva forma de escribirla, según dictaminan el informe Planes desconectados (EL MUNDO, 5 de junio) y la columna Adiós a la alianza AMA (EL MUNDO, 7 de junio). Los documentos quedan como testimonios de un retroceso histórico en la gestión pública de Antioquia y Medellín.